21 de Febrero de 2007
«¿Quién me dice a mí que estas imágenes no acaban en internet?»
M.TALEGÓN/M.D.A. ABC SEVILLA
Tras salir a la luz en ABC que la Policía Nacional investiga las posibles grabaciones en en el vestuario masculino del gimnasio Galisport del Porvenir, el ambiente entre los usuarios del centro variaba entre la sorpresa y la indignación, agravada por el hecho de que la dirección del centro no ofreciese ayer explicaciones al respecto.
La mayoría de los clientes del gimnasio consideraba ayer que sólo el hecho de instalar cámaras de vigilancia en el vestuario masculino ha supuesto una vulneración intolerable de su derecho a la intimidad. Un grupo de ellos se planteaban ayer presentar una queja conjunta para denunciar los hechos y la falta de mantenimiento de las instalaciones, sin detrimento de acudir a los tribunales una vez que se conozcan más detalles de la investigación policial.
¿estás fuera de control?
Desde la dirección del centro, por otra parte, no se realizó ayer ningún comentario oficial respecto a los hechos, aunque fuentes de la empresa explicaron que la Policía tenía constancia de los frecuentes robos y que por ello el centro decidió instalar un sistema de vigilancia en diversos puntos del gimnasio, una medida que fue adoptada, resaltaron, «en beneficio de los clientes».
Responsables del centro mantuvieron durante la tarde de ayer una reunión para analizar la situación. A pesar del mutismo que tiene la dirección del gimnasio desde el lunes, las citadas fuentes corroboraron los hechos aunque matizaron que las filmaciones no alcanzaban el área de duchas.
Reparto de fotocopias
El asunto de «las cámaras» era ayer tema de conversación recurrente entre muchas de las personas que frecuentan las instalaciones de Galisport del Porvenir. Ayer fueron numerosos los clientes que se acercaron a la recepción para mostrar su malestar, aunque no se presentó ninguna reclamación administrativa.
Algunos de los usuarios del gimnasio explicaban que la asistencia había sido notablemente inferior a lo habitual. Un cliente relató cómo ayer se pasaban «fotocopias de la información de las cámaras y estamos planeando poner una queja conjunta». Esta misma persona afirmó que reclamarán que el edificio, cedido por el Ayuntamiento y gestionado por terceros, «sea llevado por otros». Esgrimen que «el edificio está deteriorado, y este último tema ha sido el colmo».
La mayoría de los usuarios consultados se cuestionaban por qué no habían puesto carteles avisando del sistema de vigilancia o «un guardia de seguridad, si se trataba de disuadir a los ladrones». Apuntaban que «la intimidad está por encima de todo» y que «con internet nunca se sabe», en alusión a la posibilidad de que se publiquen en la red las imágenes grabadas. Este tema preocupaba a otro cliente, que explicaba que que «quién me dice que esas imágenes no acaban en internet». Asimismo, argumentaban «por qué no avisaban de este sistema de vigilancia cuando te vas a matricular».
Uno de estos usuarios no dudaba ayer en mostrar su indignación por lo sucedido, sobre todo porque desconocía el destino de las grabaciones. Este hombre señalaba tras conocer la noticia «por si acaso, me he cambiado en un lateral y mirando al techo» del vestuario, explicó.
Por otra parte, fuentes consultadas por ABC aseguraron que ayer se mantenían operativas las cámaras de vigilancia en los pasillos y la piscina del centro deportivo, cuestión esta última que planteaban podría dar lugar a otra denuncia, ya que se podría estar vulnerando el derecho a la imagen de los usuarios. Una de las trabajadoras del centro comentó que un hotel de la capital donde trabajaba anteriormente sucedió una circunstancia similar en el vestuario femenino ante los hurtos frecuentes, pero que se descartó la instalación de cámaras de vídeo «por el respeto a la intimidad».
