5 de Noviembre de 2005
Chris Marker y los Chats Perchés
Me comenta uno de los organizadores del festival que la película de Chris Marker es algo flojita. Que merece la pena aunque no es para tanto. Y bueno quizás eso explique que la coloquen en una de las salas más pequeñas el primer día de proyecciones a las 00:00 h. De todos modos la sala estaba bastante llena, una tónica general también en el día de hoy.
La película es flojita porque no supera a Sans Soleil (1983), por citar alguna del director francés nacido en los años 20. Es como Godard, pocas películas de las que hace ahora podrán superar la losa de su propia historiografía, Eloge d'amour (2002) no va a superar nunca a A bout de souffle (1959).
Lo que sigue teniendo de válido que estos cineastas aporten películas es la mirada y el espíritu con la que lo hacen. Chats Perchés, la película de Chris Marker está realizada con una pequeña cámara, personal e instranferible, un montaje doméstico y un planteamiento honesto.
Se acerca sin duda al cine-ensayo, a esa cámara-stylo que soñó Alexander Astruc y por supuesto a ese planteamiento que vemos en otras películas como La espigadora y los espigadores de su contemporánea Agnès Varda. En definitiva Chris Marker observa, escribe y sintetiza su momento de vida, en este caso político-social, con su cámara. Crónicas desde una mini.dv.
En esa crónica de vida se encuentra con una interesante reflexión, que no deja de ser recurrente en su obra anterior, el animal como ayudante del humano. La importancia del gato representado frente a las propias ideas que intenta representar. Será por la tradición francesa con las fábulas pero ciertamente este es un aspecto a resaltar.
El gato feliz que habla en la ciudad:

