30 de Marzo de 2005
El Derecho a Leer por Richard Stallman
El derecho a leer por Richard Stallman
(http://www.stallman.org/)
A continuación un interesante artículo de stallman del año 1997 en el que ya se veía venir todo el asunto de las patentes, del canon de bibliotecas, de las restricciones del copyright... muy ilustrativo sin duda.
Este artículo fue publicado en el número de Febrero de 1997 de
Communications of the ACM (Volumen 40, Número 2).
(de "El camino a Tycho", una colección de artículos sobre los
antecedentes de la Revolucion Lunar, publicado en Luna City en 2096)
Para Dan Halbert el camino hacia Tycho comenzó en la universidad,
cuando Lissa Lenz le pidió prestado su ordenador. El suyo se habia
estropeado, y a menos que pudiese usar otro suspendería el proyecto de
fin de trimestre. No había nadie a quien se atrevería a pedírselo,
excepto Dan.
Esto puso a Dan en un dilema. Tenía que aydarla, pero si le prestaba su
ordenador ella podría leer sus libros. Dejando de lado el riesgo de ir
a la carcel durante muchos años por dejar a otra persona leer sus
libros, la simple idea le sorprendió al principio. Como todo el mundo,
había aprendido desde la escuela que compartir libros era malo, algo
que solo un pirata haría.
Además, no había muchas posibilidades de que la SPA (Software
Protection Authority), no lo descubriese. En sus clases de programación
había aprendido que cada libro tenía un control de copyright que
informaba de cuando y donde se estaba leyendo, y quien lo leía, a la
oficinia central de licencias. (Usaban esta información para descubrir
piratas, pero también para vender perfiles personales a otras
compañías). La próxima vez que su ordenador se conectase a la red la
oficina central de licencias lo descubriría todo. Él, como propietario
del ordenador, recibiría el castigo mas duro, por no tomar las medidas
adecuadas para evitar el delito.
Lissa no pretendía necesariamente leer sus libros. Probablemente lo
único que ella necesitaba era escribir su proyecto. Pero Dan sabía que
ella provenía de una famila de clase media, que a duras penas se podía
permitir pagar la matrícula, y no digamos las tasas de lectura. Leer
sus libros podía ser la única forma en que ella podría terminar la
carrera. Entendía la situación; él mismo había pedido un préstamo para
pagar por los artículos de investigación que leía. (El 10% de ese
dinero iba a parar a los autores de los artículos, y como Dan pretendía
hacer carrera en la universidad, esperaba que sus artículos de
investigación, en caso de ser citados frecuentemente, le darían los
suficientes beneficios como para pagar el crédito).
Con el paso del tiempo, Dan descubrió que hubo un tiempo en el que todo
el mundo podía ir a una biblioteca y leer artículos, incluso libros,
sin tener que pagar. Había investigadores que podían leer miles de
páginas sin necesidad de becas de biblioteca. Pero desde los años 90
del siglo anterior, tanto las editoriales comerciales, como las no
comerciales, habían empezado a cobrar por el acceso a los artículos.
En el 2047, las bibliotecas de acceso público eran solo un vago
recuerdo.
Había formas de saltarse los controles de la SPA y la oficina central
de licencias. Pero tambien eran ilegales. Dan había tenido un compañero
de clase, Frank Martucci, que consiguió un depurador ilegal, y lo usaba
para saltarse el control de copyright de los libros. Pero se lo contó
a demasiados amigos, y uno de ellos lo denunció a la SPA a cambio de
una recompensa (era fácil tentar a estudiantes con grandes deudas para
traicionar a sus amigos). En 2047 Frank estaba en la carcel, no por
pirateo, sino por tener un depurador.
Dan supo mas tarde que hubo un tiempo en el que cualquiera podía tener
un depurador. Incluso había depuradores libremente disponibles en la
red. Pero los usuarios normales empezaron a usarlos para saltarse los
controles de copyright, y finalmente un juez dictaminó que ese se había
convertido en su uso práctico. Eso quería decir que los depuradores
eran ilegales y los programadores que los habían escrito fueron a parar
a la cárcel.
Obviamente, los programadores necesitan depuradores, pero en el 2047
solo había copias numeradas de los depuradores comerciales, y solo
disponibles para programdores oficialmente autorizados. El depurador
que Dan había usado en sus clases de programación estaba detras de un
firewall para que solo se pudiese utilizar en los ejercicios de clase.
Tambien se podia saltar el control de copyright instalando un nucleo
del sistema modificado. Dan llegó a saber que hacia el cambio de siglo
había habido nucleos libres, incluso sistemas operativos completos.
Pero ahora no solo eran ilegales, como los depuradores. No se podía
instalar sin saber la clave de root del ordenador, y ni el FBI ni el
servicio técnico de Microsoft te la darían.
Dan llegó a la conclusión de que simplemente no podía dejarle a Lissa
su ordenador. Pero no podía negarse a ayudarla, porque estaba enamorado
de ella. Cada oportunidad de hablar con ella era algo maravilloso. Y el
hecho de que le hubiese pedido ayuda a él podía significar que también
ella sentía lo mismo por él.
Dan resolvió el dilema haciendo algo incluso más increíble, le dejó su
ordenador, y le dijo su clave. De esta forma, si Lissa leía sus libros,
la oficina central de licencias pensaría que era él quien estaba
leyendo. Seguía siendo un delito, pero la SPA no lo detectaría
automáticamente. Solo podrían saberlo si Lissa lo denunciaba.
Si la universidad descubriese que le había dado su clave a Lissa
significaría la expulsión para los dos, independientemente de para que
hubiese usado ella la clave. La política de la universidad era que
cualquier interferencia con sus metodos de control sobre el uso de los
ordenadores era motivo para una acción disciplinaria. No importaba el
daño, el delito era el hecho de dificultar el control. Se asumía que
esto significaba que se estaba haciendo algo prohibido, y no
necesitaban saber el qué.
En realidad los estudiantes no eran expulsados, no directamente. En
lugar de eso se les prohibía, el acceso a los ordenadores de la
universidad, lo que significaba suspender sus asignaturas.
Dan supo más tarde que ese tipo de políticas en la universidad empezó
la década de 1980, cuando los estudiantes empezaron a usar ordenadores
masivamente. Antes de eso, las universidades tenían una actitud
diferente: solo se penalizaban las actividades peligrosas, no las que
eran meramente sospechosas.
Lissa no denunció a Dan a la SPA. Su decisión de ayudarla llevó a que
se casasen, y tambien a que cuestionasen lo que les habían enseñado
cuando eran niños sobre el pirateo. Empezaron a leer sobre la historia
del copyright, sobre la Unión Soviética y sus restricciones sobre las
copias, e incluso sobre la constitución original de los Estados Unidos.
Se mudaron a Luna, donde se encontraron con otros que de la misma forma
intentaban librarse del largo brazo de la SPA. Cuando el Levantamiento
de Tycho empezó en 2062, el derecho universal a leer se convirtió en
uno de sus objetivos fundamentales.
Nota del autor
El derecho a leer es una batalla que se está librando hoy en día.
Nuestra forma de vida actual podría tardar 50 años en desaparecer, pero
muchas de las leyes y prácticas descritas más arriba ya han sido
propuestas, o por la administración Clinton o por las editoriales.
Hay una excepción, la idea de que el FBI y Microsoft se guarden las
claves de root de los ordenadores personales. Esto es una extrapolación
a partir del chip Clipper y otras propuestas de la administración
Clinton, con una tendencia común a largo plazo: permitir el control de
las actividades de la persona que usa el ordenador por operadores
remotos.
La SPA, que realmente significa Software Publisher's Association, no
es oficialmente un cuerpo de policía. Extraoficialmente actúa como si
lo fuese. Anima a la gente a informar sobre sus compañeros de trabajo
y sus amigos, al igual que la administración Clinton, defiende una
política de responsabilidad colectiva en la que los usuarios deben de
obligar el cumplimiento del copyright, o de lo contrario serán
castigados.
La SPA está amenazando en estos momentos a los pequeños proveedores de
Internet para que les permita controlar a todos sus usuarios. Muchos
ISPs ceden al ser amenazados, ya que no pueden permitirse ir a los
tribunales. (Atlanta Journal-Constitution, 1 Oct 96, D3). Al menos un
ISP, Community ConneXion en Oakland CA, se ha negado a aceptar las
presiones, y ha sido demandado . Aparentemente, la SPA ha retirado la
demanda recientemente, pero es seguro que continuarán su campaña por
otros medios.
Las políticas de seguridad descritas arriba no son imaginarias. Por
ejemplo, un ordenador de una universidad del área de Chicago muestra el
siguiente mensaje al hacer entrar en el sistema, (las comillas están en
el original).
"Este sistema solo puede ser utilizado por usuarios autorizados.
Cualquier persona que use esta sistema sin autorización, o fuera de los
límites autorizados son monitorizados por el personal administrador
del sistema. Durante el control de usuarios realizando actividades no
autorizadas o durante el mantenimiento del sistema, las actividades de
usuarios autorizados podrían ser monitorizadas. Cualquiera que use este
sistema acepta expresamente tal monitorización y debe saber que si este
control revela posibles indicios de actividades ilegales o violación de
las normas de la universidad, el personal de mantenimiento del sistema
puede proporcionar esas evidencias a las autoridades de la Universidad
y/o a las fuerzas de seguridad"
Esta es una aproximación interesante a la Cuarta Enmienda: forzar a los
usuarios a renunciar por adelantado a los derechos contemplados en ella.
Referencias
The administration's "White Paper": Information Infrastructure Task
Force, Intellectual Property and the National Information
Infrastructure: The Report of the Working Group on Intellectual
Property Rights (1995).
An explanation of the White Paper: The Copyright Grab , Pamela
Samuelson, Wired, Jan. 1996
Sold Out , James Boyle, New York Times, 31 March 1996
Public Data or Private Data , Washington Post, 4 Nov 1996
Union for the Public Domain --una organización nueva que pretende
resistirse, y revertir, la sobreextensión de la propiedad intelectual.
Otros textos
Página del proyecto GNU .
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formas de contactar con la FSF.
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Copyright 1996 Richard Stallman
Se permite la copia literal de este artículo en cualquier forma,
siempre que esta nota se mantenga.
Updated: 30 Apr 1999 jonas
Traducción:
Oct 13, 1999 Carlos Rega (Reino Unido/España)
Revisores
Serena Del Bianco (Italia/Argentina)
Coordinador: Hugo Gayosso hgayosso@gnu.org
