17 de Febrero de 2004
Videoastas, videastas et caetera
Esto del weblog colectivo tiene su gracia, no creais que no. En la última reunión que hicimos, surgieron entre descanso y descanso – yo soy Rubén y me dedico a amenizar (ya quisiera yo!) los breaks en las reuniones del zemos, con el permiso de Felipe - algunos comentarios al respecto, con la consiguiente sentencia de pedro: “mmmm…veo que leeis, pero no escribis…”. Y he de confesar que me sentí mal, bueno, quiero decir, mal en el sentido de “joder, si yo también quiero participar, por qué no me pongo a escribir YA?”. Pero claro, como he leído en un comentario – creo que de parte del padre de una de las criaturas – el “pánico escénico” se ha hecho presente y me dije: “muy bien, muy bien, comunicamos y pensamos…pero…ajam…¿de qué escribo?”.
Y de momento me voy a lanzar a esta piscina pública del blog – encima colectivo - con una breve incursión en el maravilloso mundo de la llamada “lengua instrumental” – bueno, “hasta otra” para los que a partir de aquí dejen de leer, no hagan mucho ruido y cierren la puerta por favor -, materia que no domino en absoluto, pero manifiesto mi simpatía por temas tan poco tratados en botellonas - u otros menesteres similares de la vida de un joven actual - como la ortografía.
¡Al lío! Si nos visitais, una de las cosas que podría – creo que debería (sin la preposición “de”) - llamar la atención de un interesado por el mundo de lo audiovisual es el “Seminario de Cortometrajistas/Videoastas”. Como ya habreis adivinido si os habeis parado mínimamente en mi título (de ilusiones también se vive), me quiero detener en el desde ahora polémico término “videoasta” (y esto se merece un punto y aparte).
Creo que no hace falta hablar de su significado, más aún cuando no va por ahí mi preocupación. Hace un par de días me asaltó la duda de si estábamos escribiendo mal una palabra que usamos una y otra vez en carteles, flyers, mails,…¿y si en vez de “videoasta” se escribiese “videasta”? ¿Le estaríamos dando material gratuito a Lázaro Carreter para una tercera parte de su dardo en la palabra? Yo es que soy poco generoso, lo admito, así que rápidamente se lo comenté al resto de zemos’ que estaban en ese mismo instante conectados al msn, y la verdad es que se tranformó en una duda razonable. Pensé, e ínfimamente investigué, que “video-“– según una enciclopedia que hay en mi casa que llevo utilizando desde que estaba en el colegio, que sigue siendo magnífica, de hecho la quiero – venía a ser un “elemento compositivo que, antepuesto a otro elemento, interviene en la composición de palabras referentes a la televisión” (bueno vale, quizás es un poco antigua, pero como se vió en Torremolinos73, los vendedores de enciclopedias a domicilio han muerto). De ahí surgen palabras como “videoaficionado”, “videoarte”, “videocasete” o “videoinstalación”, todas en principio perfectamente correctas, hasta que recordé otro elemento compositivo – “radio-” -, que combinado con “actividad” tenía como resultado – aparentemente indiscutible – “radiactividad”. ¡Uf! Vamos a ver, ¿por qué no es en ese caso “radioactividad”? Pues no, por lo visto no, aunque diccionarios más actuales como el de español actual clave de SM aceptan ambos términos, el más correcto es el primero: “radiactividad”, pero desde luego lo curioso es que ese mismo diccionario- actual - no recoge ni “videasta” ni “videoasta”, por lo que estamos a tiempo de elegir – desde nuestro uso y derecho a construir nuestra propia lengua – qué versión nos gusta más. ¡Alejémosnos del dictatorial gusto de la Academia por una lengua infalible y única! ¿Con cuál nos quedamos?
Por la revolución videasta!
Pedro Zemos98 | 17 de Febrero de 2004 - 03:21 AMSuerte!
Super8 | 18 de Febrero de 2004 - 12:49 PM