27 de Junio de 2005
Los sexoadictos por Albert Pons
Los sexoadictos de John Waters (2004)
Hermanos… ahora daros mucho más sexo y váyanse en paz!
Aunque quizás parezca un paralelismo que huye de la orbita terrestre, Los sexoadictos posee un gran valor critico sobre la religión. Por ese motivo, su director John Waters, utiliza los mismos códigos que el cristianismo: la exageración y lo irreal, o sea el milagro.
La nueva religión responde a un grupo de terrícolas, Los sexoadictos, que influenciados por un golpe en la cabeza se les revela un objetivo, una misión, en un marco social donde sus vidas se encuentran perdidas, envueltas por la crisis rutinaria. La resolución total de esa misión parte de la protagonista Tracey Ullman, que es bautizada como el doce apóstol, con la misión de encontrar un orgasmo supremo.
En el grupo de Los sexoadictos encontramos apasionados del mundo gay, copuladores natos e impulsivos, lamedores de suciedad, tendencias pseudo infantiles, cunilingus, felaciones, etc… Esta variedad sexual, en la comparativa establecida con la religión, responde directamente al paisaje del Arca de Noe, donde el Dios del sexo selecciona un sexoadicto de cada especie.
La elegida encontrará la resolución positiva a través de su marido, Chris Isaac, que encarna el concepto del salvador, de manera que juntos vivirán la Apocalipsis sexual, pasaje que responde con el oscuro final del film de Waters. Momento en que, a su vez, Waters desmitifica el actual auge sexual, y desvinculación de los lazos afectivos, vinculándolo parcialmente a una cuestión enunciativa en lo social.
Como se puede entre leer o si más no deducir, Waters, menosprecia la iconografía cristina, quitándole el valor que a través de la educación y la particular visión de una cultura en segmento, nos han querido relacionar. En consecuencia establece su propia iconografía, dedicada al sexo, a la hipérbole y más consecuente con los problemas o preocupaciones de la sociedad actual.
Partiendo de esta relación entre Los sexoadictos y los cristianos, la presente crítica podría trazar nexos con películas como, La Biblia de John Huston, Los diez mandamientos de Cecil B De Mille, Quo Vadis de Mervin Le Roy y sobretodo con El evangelio según San Mateo de Pier Paolo Pasolini, aunque esta comparativa respondería a una cuestión estrictamente de contenido dentro de la metáfora, con lo cual huye de las influencias o sugerencias directas del film. Los sexoadictos, precisamente por esta voluntad metafórica e irónica, esta llena de conexiones literarias i cinematográficas, así como pictóricas, aunque sin ningún lugar a dudas el pastiche más evidente recae hacia las mismas películas de Waters. Todas ellas poseen unos elementos muy parecidos, que Waters va renovando y resucitando. Tracy Lords en Cry Baby y Selma Blair en Los sexoadictos, la casa de Iggy Pop, y el local de Johnny Knoxville o la caravana de Babs Jonson en Pink Flamingos, el plató de Cecil B de Mente con el interior de la casa de Pop, las pandillas, su actriz Mink Stole, el rock ‘n’ roll, su ciudad natal de Baltimore, …
En definitiva, 4 años después de Cecil B De Mente, Waters continua perfeccionado su honesto lenguaje con la búsqueda constante de nuevas historias, la originalidad, lo radical, la voluntad por acercarse a las nuevas tecnologías, la ironía y la metáfora para divertirnos y criticar desproporcionadamente, algo parecido al spaghetti western verdad?
