5 de Abril de 2005
Habana blues de Benito Zambrano por Albert Pons
Desde su aclamada opera prima Solas (1999) hasta la presente Habana blues (2005), el director de Lebrija Benito Zambrano, había realizado tres capítulos para la serie televisiva Padre Coraje, con la que obtuvo un resultado satisfactorio, tan artísticamente como en el ámbito social, pero que le mantuvieron alejado de la cartelera cinematográfica durante seis años. Así, esta incursión televisiva, se puede ver como un aspecto positivo, desde el punto de vista de la experimentación y búsqueda de otros lenguajes y reglas de juego (también económicamente), pero a su vez ha repercutido negativamente en relación a la difícil valoración global de la obra de Zambrano, ya que hasta la presente Habana blues tan solo poseía un film y un cortometraje (El encanto de la luna llena, 1994), con lo que faltaban elementos para trazar denominadores comunes y establecer cuestiones de estilo y valoración de su obra.
Con Habana blues, Zambrano, continua retratando personajes pseudo realistas, de clase media-baja, a través de un acercamiento humanista y próximo al docudrama a través de un tono realista. Este, responde coherentemente a la honestidad y sencillez por la que brinda continuamente en sus películas, buscando una identificación total con el espectador y potenciando la verosimilud de los diálogos y acciones que de los protagonistas se desprenden. Por ese motivo, tal y como ya pasó en Solas, los actores protagonistas no son profesionales, ni rostros conocidos, consiguiendo de esta forma recortar la barrera referencial que se estable entre la estrella y la cámara, o la estrella y el espectador.
En la búsqueda de esta concepción estilística, que se encuentra en el otro lado de la línea imaginaria que separaría el neorrealismo referente a la ficción y la no ficción, Habana Blues deja en segundo orden las pretensiones del guión, narrando una historia tópica, donde lo que sucede resulta un tanto previsible e embotellado. El guión no posee demasiados elementos narrativos, como flash backs, flash fowards, … que enriquezcan la trama, así se concibe como un guión sencillo y flojo en el que la sencillez no esta jugada a favor como elemento minimalista (como sucede en el caso del director iraní Abbas Kiarostami) sino que se convierte en un elemento más para que se produzca ese acercamiento a la no ficción, con el máximo mimetismo i cotidianeidad.
El film narra la historia de un grupo de música cubano que busca a toda costa abrirse las puertas en el mercado latino a través de la visita de unos productores españoles (Roger Pera i Marta Calvó). En esta búsqueda del éxito, la fama i el dinero uno de los protagonistas se dará cuenta que lo que realmente importa no son esos materialismos sino sus raíces, la gente que quiere y el respeto por su modus vivendi.
La idea a la que responde el film esta bien explicada e impregna el film de buenas intenciones y reflexiones, entorno la familia, el amor, la avaricia, el sexo y la amistad. Aunque las buenas intenciones no hacen una buena película, pueden entretener al público más desenfadado y desenvolver reflexiones hacía una catarsis, que a través de la música del film pueden transformar al espectador en una mejor persona.
Con mucho colorido, reivindicación y música, Zambrano que estudió en la escuela de San Antonio de los Baños, realiza así su particular homenaje a la tierra que le enseño cine.
Albert Pons Martinez
Película aburrida donde las haya.
Lo único que se salva son esos maravillosos planos de las calles de La Habana, a los que no les hace justicia la música (totalmente fuera de lugar).
¿Cómo es posible que el protagonista no tenga ni para comer y se pasee con una quincena de modelitos diferentes? Por no decir la camiseta de Tito en el concierto final marca "Desigual", jope! que valen una pasta, esos detalles...¡qué horror!
Habana Blues te hace resurgir sentimientos que en muchas ocasiones estan dormidos, y que es imprescindible hacer de ellos un reflexion. Una película preciosa
MªJose | 29 de Septiembre de 2006 - 02:25 PMQueria solo decirle a la sra o srta pepita que dice pelicula aburrida donde las hayas, que estoy ahora escuchando las canciones de la pelicula y que ayer fue la cuarta vez que vi la pelicula, admito cada opinion, pero que triste vida para aquellos que quieran ver peliculas mas alla de la realidad. Felicitar a Zambrano por la tan acertada elección de los dos protagonistas y como no esa madre corage que describió tan perfectamente. Este año he ido dos veces a La habana, vi en la pelicula una parte de hotel en el malecón lo reconocí es el Riviera alli estuve una de mis dos veces. Preciosa pelicula, como preciosa es la ciudad de la Habana y el pais de cuba. Ah por cierto me he quedado enamorada con el protagonista, el padre de los niños jejeje
NATALIA | 3 de Diciembre de 2006 - 05:26 PMLa calidad estupenda de la película, la fotografía y principalmente el guión, hacen la película un documentario a aquellos que no conocen Cuba y algo de sua cultural. Drama, humor y rasgos del alma humana se entremezclan, llevandonos a reflexionar sobre hasta que punto estamos dispuestos a pagar el precio de un sueño.
Magda Márcia Borges | 12 de Abril de 2007 - 06:33 PM