Noviembre 12, 2010
Qué me gustaría hacer
Hay diversos caminos que llaman mi atención. Me pongo a soñar y los recito, empezando por los que tocan más a mi alma, aunque sean los económicamente menos fértiles (siempre he sido así, algún día debería psicoanalizar esta mala relación que tengo con el dinero):
1. Escribir cuentos. Quizás cuentos para niños, aprovechando que ahora tengo a un sujeto de laboratorio cerca de mi.
2. La Hackstory. Mi precioso proyecto, mi tesoro.
Estas dos vías ya las estaba siguiendo antes, en mi tiempo libre. Pero ahora acabó mi tiempo libre. Ya no habrá más con Bet. Y sólo se me ocurre que puedo seguir con ellos si se convierten en fuente de divisas. ¿Pero cómo? Con los cuentos se hace dinero presentándolos a concursos literarios, concursos que jamás he ganado, excepto una vez. Y no es mucho dinero. Y no es inmediato... No creo que sea el camino a seguir de momento. No de momento.
En cuanto a la Hackstory, no soy una comercial para buscar publicidad que la sustente, ni me fío mucho de la publicidad después de mi experiencia en periodismo: las empresas que ponen publicidad suelen llevar consigo la censura. Tampoco creo en las donaciones para algo tan marginal como la Hackstory... La única vía de financiación que se me ocurre es el dinero público: becas, subvenciones. Ahora que Internet está de moda, salen muchos concursos para cosas del mundo digital. ¿Habrá algo donde quepa la idea de la Hackstory? Haría un cambio de diseño si fuese necesario. Pero... ¿cómo me entero yo de la existencia de alguna ayuda? ¿Dónde buscar? ¿Alguien lo sabe?
3. Sería divertido usar mi experiencia para asesorar a empresas y administraciones sobre su presencia y actividades en la red. Sé que lo haría muy bien. Sobre esto, le tengo echado el ojo a una empresa que me gusta desde hace tiempo, Rocasalvatella.
4. Hacer wikis para ayuntamientos, como el que hice para Roses, la Rosespèdia. Fue muy interesante para alguien curioso como yo, ya que se trataba de una enciclopedia de cosas de esta ciudad. Aprendí mucho. Y además estaba bien pagado.
5. Hacer contenido especializado para webs. Me lo pasé también muy bien poniendo contenido y creando vídeos para la web Queferambundomini, donde se explicaba qué era un dominio de Internet y para qué servía. Fue un encargo de la Fundació PuntCat. Fácil, interesante, un placer trabajar con esa gente y bien pagado.
6. Periodismo experimental en la red. Lo que conté el otro día: que sean los lectores quienes propongan temas, o yo misma y que ell@s los voten. Hay un montón de posibilidades interesantes en este campo, por ejemplo no escribir el reportaje de un tirón en un blog sino ir explicando cómo va y qué van declarando las fuentes en una cuenta en twitter. Es excitante, algo nuevo y abierto. El problema es el mismo que los 2 sueños del principio: where's the money?
Y, en fin, eso ando pensando. Me ha ido bien ponerlo por escrito. Tanta hormona femenina, tanta maternidad y tanta ostia te desconcentran un güevo.
Dónde estoy ahora
Estoy totalmente concentrada en la crianza de la princesa Bet, que vive su séptimo mes de vida y ya tiene 2 dientes. Hemos empezado con la alimentación complementaria, donde me estoy desenvolviendo mucho mejor que con la lactancia: Bet no come apartada sino conmigo en la mesa, desayunamos, comemos y merendamos juntas, lo que le hace mucha gracia. La mayor parte de su alimentación no son papillas sino comida chafada (verduras), rallada (fruta), picada (carne) o directamente tal como viene (galletas, gajos de naranja, pasta maravilla...). Bebe en vaso (un vasito de carajillo que encontré en un todo a cien) y come ella misma con su cuchara.
Duerme muy bien, sonríe la mayor parte del tiempo y si llora, se la atiende en seguida. Va conmigo a todas partes, el otro día estuvimos en la Trobada de Pioners d'Internet que organizó Vilaweb (adjunto foto que hizo Ricard Vaqué), y se porta muy bien. Pronto empezaré a contarle cuentos más en serio (ahora lo hago esporádicamente) y llevarla a jugar al parque (cuando gatee, que falta nada). Hemos hecho un buen tándem, Bet y yo.
Mi problema viene de que este mundo está montado de tal forma que necesitas dinero para vivir, y criar a una hija no da dinero. De momento, vivo de unos ahorros que tenía y de que su padre está trabajando por él y por mi, 12 horas al día, pero esto no puede seguir así mucho tiempo. Por el dinero y porque, aunque me encanta cuidar a Bet y quisiera enseñarle todo lo que he aprendido, sé que tarde o temprano me secaría como una pasa, no soy mujer nacida para ama de casa.
Y aquí está el tema: ¿Qué hago?. Después de un año desaparecida, entre el final del embarazo y los primeros meses de Bet, no me salen nuevos clientes. Y el último que tenía, el Ciberpaís, se ha ido a pique. Me han dicho que puedo seguir haciendo cosas en la web, en El País Tecnología, pero... después de tener congelados los precios de las colaboraciones durante 10 años, ahora los han reducido a la mitad. No pinta muy bien... Seguiré haciendo cosas, pero está claro que El País ya no puede ser mi principal cliente.
Entonces, ¿qué? Debo reinventarme. Ahora mismo, calculo que cuidar a Bet me deja unas 4 horas libres al día para trabajar, de forma intermitente. ¿Qué puedo hacer en estas 4 horas?
Lo que tengo claro es que nunca más quiero fiarme sólo de un cliente, porque si este entra en decadencia tú te vas al carajo con él. También tengo claro que acabó ya el tiempo en el que usaba el trabajo para reafirmar mi autoestima. Hace tiempo, "no pensando", he aprendido a quererme por mi misma, sin necesidad de que otros me digan que les gusto. Así que no necesito followers, ni visitas, ni lectores. No necesito trabajar en sitios visibles para que "me miren".
Y también tengo claro que el periodismo tecnológico empieza a darme bastante pereza. Cuando Internet era algo aparte, tenía sentido informar de ello como algo aparte, pero ahora que se está mezclando profundamente con el mundo real, cada vez veo menos sentido a lo de ser "periodista tecnológica". Si acaso, "periodista de economía tecnológica". O de "sociedad tecnológica". Y... buf... también esta super especialización me da pereza, porque hay tantísima información por ahí que sólo para estar al tanto de todo (leer RSS, twitter, etc) pierdo un montón de tiempo que no tengo. Y, al final, ¿a quien le importa?. A mí dejó de interesarme lo que le pase a la red. Lo que me interesa es cómo usarla para mis cosas.
Vamos al supermercado. Sigo otro rato.
