Marzo 22, 2010
Los descubridores de fallos informáticos cotizan al alza
Como en una película del Oeste, Google ha prometido recompensas de 370 euros por cazar no a forajidos, sino fallos de seguridad en su navegador Chrome. La práctica de dar importantes sumas a quien encuentre estos agujeros, llamados "bugs" en la jerga informática, es cada vez más habitual y ha creado un mercado en el que participan los mejores programadores del planeta.
Rubén Santamarta es el "cazabugs" más conocido de España. Es de León, tiene 27 años y entró en este mundo a los 24: "Cuando empecé no sabía que había empresas que pagaban por ello, lo que me llamaba la atención era el reto de buscar fallos en sistemas", explica. Hoy asegura vivir de esto: "Con encontrar un par de "bugs" al año en programas conocidos ya no tienes que preocuparte".
Sigue en: http://ww2.grn.es/merce/2010/cazabugs.html e incluye una entrevista a Cuartango
Lo que las botnets esconden
escrito en 22/06/09 - actualizado en 02/10
Una "botnet" se crea infectando ordenadores sin que sus propietarios lo sepan. Cada máquina reclutada por el virus se pone en contacto sigilosamente con el criminal a la espera de sus órdenes. Y así es como los investigadores han descubierto una forma de espiar estas redes: hacerse pasar por ordenadores infectados que acceden a ellas. Si hay suerte, incluso consiguen hablar con quienes las controlan.
Así conocimos a Moudi y Arz, dos genios del lado oscuro de la red. Nos citan para hablar por Messenger pero, antes, debemos llamar a un número de teléfono internacional y responder algunas preguntas que les demostrarán nuestra identidad. Después de la llamada y ya más confiados, explican que tienen 21 años y viven en Líbano. Se conocieron en un remoto chat y, un día, Arz propuso a Moudi trabajar juntos.
Desde entonces se dedican a las "botnets" y el cibercrimen. Ellos lo llaman su forma de divertirse: "Tengo bajo control estable miles de ordenadores, pero la mayoría ni los uso, los asalté para demostrar mi poder", explica Arz, quien a lo largo de la charla negará cobrar por ello: "La policía no puede hacerme nada si no lo hago por dinero y, además, no tienen idea de lo que tengo".
"El e-learning es la misma basura de siempre"
Roger Schank es un experto en Inteligencia Artificial que investigaba cómo educar a los ordenadores y acabó descubriendo que a los humanos nos educan mal. Profesor en las universidades de Yale, Standford y Carnegie Mellon, ha tenido que esperar hasta los 64 años para que una institución académica le permitiese poner en práctica sus teorías: la Escuela de Negocios de La Salle presenta en marzo una serie de másters en línea basados en la revolucionaria visión educativa de Schank.
-¿Qué piensa del e-learning actual?
-Es la misma basura, pero en un sitio diferente. Las escuelas cogen las nuevas tecnologías y las arruinan. Por ejemplo, cuando salió la televisión todas pusieron una en cada aula, pero la usaban para hacer exactamente lo mismo que antes. Igual ahora con los ordenadores: ¡Oh, sí, tenemos e-learning! ¿Y qué significa? Pues que dan el mismo curso terrible, pero en línea, usando los ordenadores de forma estúpida.
-En su página web leo: "Sólo hay dos cosas que están mal en el sistema educativo: qué enseñamos y cómo lo enseñamos". ¿Qué deberíamos enseñar?
-A vivir, que tiene muchos aspectos, como aprender a ser un abuelo o una madre. Pero la escuela no nos lo enseña. Tampoco a tomar decisiones sobre nuestra vida, aprender valores humanos o decidir qué trabajo nos gustaría.
-¿Y cómo deberíamos enseñar?
-La fórmula del profesor que da la clase magistral y los alumnos hacen exámenes no funciona. Deberíamos aprender como cuando éramos pequeños: nuestros padres no nos sentaron en una mesa y nos dijeron que nos iban a enseñar a hablar, que eso era la gramática y lo otro, el vocabulario. No. El niño habla y, cuando se equivoca, sus padres le corrigen. Aprendemos conversando, usando el lenguaje.
