Noviembre 12, 2009
De cómo abrir un carro con un mp3
Imagine un carrito de supermercado que se bloquea y desbloquea mediante una sencilla clave que viaja por radiofrecuencia. Esta frecuencia es "oíble" por las tarjetas de sonido de los ordenadores, que pueden grabarla, convertirla en un tono para móviles en MP3 y ponerla a disposición de todo el mundo por Internet. Este fue uno de los inquietantes experimentos que se vieron en la conferencia SOURCE, celebrada recientemente en Barcelona.
Philippe Langlois, fundador del primer ISP de Francia y viejo experto en seguridad, explicó que esta prueba, realizada con los carritos de un supermercado francés, puede extrapolarse a cualquier sistema de seguridad con radiofrecuencia, siempre que esta pueda ser "oída" por la tarjeta de un ordenador, incluídos los sensores ultrasónicos para abrir coches o garajes.
Lo peligroso del experimento no es sólo que se pueda romper fácilmente la protección, sino que lo democratiza: con el código descubierto, Langlois creó dos canciones, "lock.mp3" y "unlock.mp3", para bloquear y desbloquear los carritos. Estas canciones se compartieron por Internet como tonos para móviles, de forma que cualquiera podía descargarlas, acercar su móvil a la antena del carrito, hacer sonar la canción adecuada y conseguir la acción deseada.
Destacó también en SOURCE otro experimento, que presentó Brian Honan, editor europeo del boletín "NewsBites" del SANS Institute. Honan explicó que una periodista irlandesa le retó a robar su identidad, a partir sólo de los datos públicos que de ella hubiese en Internet. Uniendo los retazos de información que encontró en Google, LinkedIn, Flickr, Facebook o Twitter, Honan descubrió los nombres de sus padres, su fecha de nacimiento e incluso su dirección física, que figuraba en su "Lista de Deseos" de Amazon.
Sigue en: http://ww2.grn.es/merce/2009/source.html
Ya sé porqué no me gusta Feisbuk
Que no se diga que no lo he probado, porque lo he probado, y estoy satisfecha de haberlo hecho porque no me gusta criticar en positivo ni en negativo si antes no lo he probado. Sí, he probado Facebook y no me ha gustado. ¿Por qué? A ver cómo lo cuento sin hacer daño a nadie...
Facebook es básicamente un foro en la web. Sólo que, en vez de ir sobre una temática, como sería motor, hacking o gastronomía, va sobre "yo y mis amigos". Mis problemas son 2, como los 2 monotemas de Facebook: en cuanto al "yo", no me considero suficientemente interesante como para estar contando cosas interesantes que he hecho cada dos por tres. Digamos que la época del ego en la red ya se me ha pasado y los últimos rescoldos los gasto en el blog, donde al menos puedo escribir tanto como quiero, sin tener que restringirme a los 140 caracteres o los que sean.
En cuantos al otro tema, "mis amigos", pues me he dado cuenta de que no me interesa el día a día de mis amigos. No me interesa si uno se va de viaje o el otro se da una ducha, ha encontrado una foto chula o se hace una sopa. Quizás sea porque tengo demasiados amigos y tanta información banal me satura. Quizás si tuviese pocos me sería más fácil integrarme en esta cotidianiedad. O quizás el problema es que no tengo amigos lo suficientemente interesantes. En todo caso, el problema es mío y sólo mío. Jamás he sido una persona muy social y mis intereses siempre se han dirigido a la búsqueda del conocimiento, no del día a día de mi microsociedad. Posiblemente si entre mis amigos hubiese un investigador de OVNIs, otro que fuese un auténtico visionario de la red, otro un pensador que cada día tuviese ideas interesantes, quizá entonces sí me gustaría leer Facebook, porque aprendería cada día cosas nuevas. Pero, en serio, para leer sobre la cotidianiedad de las personas... no me mola gastar esos 15 minutos... Soy una mente demasiado inquieta!!
Estoy contenta porque, ya digo, al menos lo he probado, ni que sea para descubrir que no encajo. Mi vida real está demasiado llena. No necesito las de los demás. No encajo. ¿Qué quieres que te diga? A veces pasa que no encajas en un grupo o en un estilo de vida.
Así que voy a dejar de torturarme sobre por qué no me siento bien en Facebook y voy a dejar de obligarme a entrar de vez en cuando para ver si así me fuerzo a que me guste. Ya he descubierto que no soy persona para este sitio.
Lo que sí voy a hacer es usarlo como promoción. Nunca se sabe por dónde te va a venir un encargo cuando eres freelance. Voy a ver si descubro cómo hacer que mis posts en este blog aparezcan en Facebook. ¿Alguien sabe cómo?
Y ahora, desfacido el entuerto de si me gustaría o no Facebook, voy a probar el otro gran icono del momento: Twitter. Cuando tenga un momento me meto y decido, también en vivo, para qué me puede servir. Sospecho que, siendo otro gran instrumento para la promoción del ego, de poco me sirva, pero quiero probar antes de criticar, que nunca se sabe y es malo ir con ideas preconcebidas por el mundo.
