Junio 22, 2009
Las mujeres hacker no son como en las películas
"Qué tía más rara", exclama Blackhold nada más salir de ver la película "Los hombres que no amaban a las mujeres", basada en el best-seller del mismo nombre y cuya protagonista es una hacker. Blackhold, informática de 26 años, se mueve en ambientes "underground" donde coincide con mujeres hacker que, asegura, no son exactamente como en las películas.
Primero fue la brillante Sandra Bullock de "La red". Después vino la agresiva Angelina Jolie de "Hackers". Y la glacial 'Trinity' de "Matrix". 'Lisbeth Salander', protagonista de "Los hombres que no amaban a las mujeres", es el rizo rizado del estereotipo de la mujer hacker, una mezcla de las anteriores con una novedosa carga psicológica: muy mental y masculina, siniestra hasta la crueldad, la perfecta víctima de una familia disfuncional.
Como ya hicieron la literatura y el cine con sus compañeros, las mujeres hacker contemplan como se las presenta al gran público embutidas en un saco de tópicos. Blackhold asegura: "Las chicas que conozco relacionadas con la informática no llevan 'piercings' y tatuajes como 'Lisbeth', o no tantos. Son chicas normales y más abiertas".
La bella y legendaria Barbara Thoens, del grupo alemán de hackers Chaos Computer Club, o la polaca experta en virus Joanna Rutkowska, que no sale de viaje sin una plancha y su kit de maquillaje, posiblemente gritarían ante el desaliño y masculinidad de 'Lisbeth'. Y la corpulenta Binaria, integrante en los años 90 del grupo español La Vieja Guardia, debe desternillarse ante tanta hacker anoréxica de película.
Por no hablar de la dulce amante de los animales Amaya Rodrigo, la primera mujer programadora de Debian (una distribución de GNU/Linux) en Europa. Fundadora de Debian Women y defensora de los derechos de las mujeres en la red, la estética de Rodrigo se parece más bien poco a la ciberpunk 'Lisbeth'. Blackhold añade: "No son mujeres agresivas, como se ve en la película, pero sí muy activas, impulsivas, que no pierden el tiempo".
