Julio 23, 2008
¿A quién coño hay que matar para que no me llamen más y cuelguen?
Sí, ya sé que estas llamadas desde Número Privado son llamadas de máquinas que comprueban si estoy en casa para pasarme a operadores de telemarketing y que a veces van tan colapsados que ni me pasan, sólo me llaman, eso sí, que les importa un huevo si molestan a la gente. Sí, lo sé, lo leí el otro día.
Pero el conocimiento no mitiga mi indignación de que cada día al menos tenga una maldita llamada de estas. ¿Qué coño se han creído? Llamé, sí, llamé a Telefónica y les dije que no pongan más mi número en el listín, pero ah, hay que esperar un año, hasta el próximo listín. Es que yo vivo en la era de la informática y parece ser que Telefónica no.
Y, mientras tanto, aquí estoy. No pasa nada que interrumpan mi trabajo. Que no se identifiquen. No pasa absolutamente nada.
Por eso digo: ¿A dónde hay que poner la bomba?
