Junio 02, 2008
Tengo trabajo
Tengo tanto trabajo que no me cabe en la cabeza espacio ni para pensar en algo para escribir en el blog. Es impresionante xD Tengo tanto trabajo que sólo puedo pensar en que tengo trabajo y darme cuenta de la llave mágica en que hemos convertido esas dos palabras: "Tengo trabajo", capaces de abrir todas las puertas, de conseguir la aquiescencia de quien sea, de abandonar a nuestros amigos, de desatender a nuestros hijos con total impunidad.
"Tengo trabajo", la bandera de nuestras días, la que nos convierte en humanos normales, por fin (¿alguien se cree realmente que es normal? pero esa es otra). Normales porque en este mundo parecen existir sólo 2 tipos de persona: los que tienen trabajo (aka normales) y los que no tienen trabajo (aka anormales). ¿Qué día, qué año, qué época, me pregunto, el trabajo pasó de ser sólo eso, trabajo, a ser signo de identidad?
Y más aún: símbolo de identificación total, resumen de quién eres, de cómo te presentas a los otros y de por qué te deben admirar o rechazar. Mi abuelo trabajaba de carpintero. Yo no. Yo no trabajo de periodista. Yo SOY periodista porque el trabajo y el "tengo trabajo" han fagocitado mi identidad.
"Tengo trabajo", bandera de nuestros tiempos junto al "No tengo tiempo". La excusa perfecta. Para maltratar a otros y maltratarte a tí misma. ¡Qué jugada genial del capitalismo! Matrix, pura y dura.
Tengo trabajo, tengo trabajo. Paso de deciros nada más. Hasta otro día... Y trabajad :)
