Mayo 05, 2008
La siniestra Torre AGBAR
Antes, por la noche, me hacía ilusión ver la torre AGBAR, en Barcelona, esa que parece un supositorio, con sus luces rojas y azules. Pero hoy se me antoja como un siniestro monstruo, símbolo brillante del dolor que nos depara la modernidad. Esa modernidad que parece pecado criticar porque lleva la "bondad" en su esencia, como si le hubiésemos dado patente de corso para saltarse las normas bipolares de nuestro universo, donde no hay blanco sin negro, día sin noche, bien sin mal y a la inversa.
Viene esta reflexión a raíz de un mail que he leído en la lista de las Ciberdones y que aquí traduzco-resumo:
"Una amiga trabaja en la torre AGBAR y me ha explicado que tienen mucho sarao con el tema de la enfermedad que hace unos meses afectó a las trabajadoras del edificio de Gas Natural. Enfermedad que hace que desaparezca la grasa de las piernas pero no homogéneamente, sino por zonas (les quedan unos bultos). En su planta, sólo ella y otra mujer no han sido afectadas. Además, a una le ha salido una enfermedad extraña en la piel que le desaparece a los 3 días de no ir.
El 40% de mujeres embarazadas que trabajan en el edificio han abortado, incluso a los 6 meses, con problemas de malformación del feto.
El edificio es inteligente... no hay cables, todo va por ondas. El hormigón del suelo, en vez de estar cubierto por cerámica o parquet lo está por metal".
Una contertulia le responde que esta enfermedad, aunque de causas desconocidas, es harto conocida y que las afectadas son en un 90% mujeres.
¿La modernidad atacando a las mujeres? Qué raro (nótese la ironía).
Arranca el primer torneo español de "modding"
El "modding", la práctica de "tunear" ordenadores, gana adeptos en España desde su introducción, hace apenas diez años. Lo demuestra el aumento de participantes en los concursos de las diferentes "parties", así como la calidad y complejidad de sus obras. Para darle más emoción, se ha creado el primer torneo español, el "Future Modding Tournament", para el que puntuarán las principales "parties" del estado. El pistoletazo de salida lo daba la Murcia LanParty, en Semana Santa.
El grupo Future Works organiza el torneo, el primero en España, que presume de premios: 5.000 euros el primero, 2.500 el segundo y bajando hasta siete en diversas categorías, algo inusual en el mundo del "modding" donde el primer premio de un concurso no supera los 600 euros, una cantidad irrisoria teniendo en cuenta que modificar un ordenador puede costar más de 6.000.
