Marzo 07, 2008
Cómo reparar gadgets sin pasar por el taller
¿El iPod ha dejado de funcionar justo cuando acababa la garantía? ¿La cámara digital no hace fotos ni a la de tres? ¿Tiembla al pensar cuánto le cobrarán por devolver sus "gadgets" a la vida? Pruebe antes en la red: hay innombrables foros donde fanáticos de estas maquinitas intercambian trucos para sencillas reparaciones caseras. Es la inteligencia colectiva al poder.
Las pasadas vacaciones de verano, muchas personas tuvieron problemas con sus cámaras digitales: las fotos aparecían en negro. Era un defecto de fabricación de un modelo de sensor de imagen que utilizaban distintas marcas. Desconocedores de ello, los afectados llevaron sus máquinas a reparar, resultando en facturas de cientos de euros.
Sólo unos miles de personas que visitaron Quesabesde.com se libraron del sablazo. Algunos asiduos al foro de fotografía de este sitio descubrieron que las empresas implicadas reparaban gratuitamente las cámaras si se les informaba de que era un defecto del sensor. En caso contrario, algunos servicios técnicos cobraban la reparación como cualquier otra.
Roger Boix, de Quesabesde.com, vivió el caso muy de cerca: "A un compañero le pedían más de 200 euros por reparar su cámara. Imprimió los mensajes de nuestro foro que explicaban en qué consistía el error y volvió con ellos al servicio técnico, que se la cambió por otra porque en aquel momento no tenían sensores de repuesto".
¿Cuándo pararemos de hacer el tonto?
A veces me enrabieto sola cuando veo la de energía que estamos gastando con que si el canon, la copia privada, lo que hace la SGAE, lo que dicen los políticos y cuál es la parte contratante de la primera parte. Parecemos niñ@s en una guardería, confinados en un parque de esos donde ponen a los que no saben -o no saben que saben- caminar. Un rebaño de borregos encerrados en un pequeño cercado, obsesionados con los temas que nos echan para que les demos mil vueltas y perdamos inútilmente las fuerzas, para que no veamos que, más allá, verde es el monte, libre, y nos larguemos.

¿Tan poco confiamos en nosotros, en nuestra creatividad, que necesitamos que otros nos hagan nuestra cultura, nos la cobren a precios injustos y nos insulten si la compartimos? ¿Tan poca autoestima colectiva tenemos? ¿Tantas películas de Hollywood necesitamos ver al cabo del mes? ¿Por qué este afán de quedarnos estancados, de seguir retozando en un charco de mierda que ni tan siquiera es nuestra?
Somos extremadamente poderosos y creativos. Dejemos de liarnos y de dejarles que nos lien, de permitir que decidan qué debemos querer y de qué debemos hablar. Basta de depender de lo que un juez, un ISP o un político diga que podemos o no hacer. Tenemos nuestra propia ética y es maravillosa. Basta de depender de la industria del copyright restrictivo. Basta de discutir sobre el sexo de la SGAE. Basta de derrochar nuestra genial energía como personas y como colectivo. Si no nos quieren como somos, nos largamos de su película.
La nuestra es mejor.
Tenemos en nuestras manos, corazones y mentes todo lo que necesitamos. Una herramienta: la tecnología. Un concepto: cultura libre. Nadie más que nosotros puede construirla. Quien sepa crear, que cree obras libres. Quien tenga criterio, que decida cuáles son buenas. Quien tenga herramientas, que difunda estas obras de forma que podamos encontrarlas fácilmente.
Autosuficiencia, autoorganización, autoestima colectiva. Copiemos y peguemos del software libre. Más allá del redil, de esta jaqueca continua, de tanta tontería, hay bosques y prados, montañas inexploradas, la evolución que no cesa de la especie humana.
