21 de Abril de 2010
Queda un suspiro
Faltan nada, días, para que me ponga de parto. Eso me han dicho los profesionales que me ayudan y también mi cuerpo, en el que cada día se insinúan con más fuerza las primeras, débiles, contracciones. Duermo a ratos. Como a trocitos y casi como un bebé porqué la niña viene grandecita y me aprieta el estómago, hecho pura acidez.
Mi forma de hacer el nido está siendo algo diferente de como cuentan los libros: no limpio, ni almaceno comida, ni me he puesto a preparar como una loca la habitación de la niña con cenefas, muñequitos y una gran cuna que hasta pasado un año no usaré. No. Está todo a punto pero con sobriedad, con equilibrio, y yo me dedico a acabar todos los libros que tenía empezados (me queda sólo leer un cuento!), pasear, contemplar esta luna que me llevará al viaje más impresionante de mi vida y centrarme -o encerrarme- cada vez más en mi interior. Quedan lejísimas las noticias de qué pasó ayer en Internet, no tengo ni idea, y a duras penas presto atención a lo que pasa a mi alrededor, a excepción de que tenga algo que ver con mi nena (me gustará contarle que mientras crecía en mi barriga tuvimos en Barcelona una nevada histórica, el invierno más lluvioso en décadas y que en Europa estalló un precioso volcán).
Durante estos nueve meses, he vivido una inmersión total en el mundo del embarazo y los bebés. He estudiado, con libros, yendo a clase y hablando con otras embarazadas, las más modernas teorías sobre el tema. Me he empapado de ellas. He vivido también el desastre que son los protocolos médicos, cómo nos roban a las mujeres la capacidad de decidir en algo tan nuestro. Y he visto de primera mano la mercantilización, el capitalismo que quiere venderte quieras o no quieras cochecitos de 1.000 euros que usarás 4 meses, moisés que usarás 3 y otros cientos de mandangas.
He aprendido como no había aprendido tanto y tan rápido desde que entré en Internet. Y ha sido apasionante. Pero, curiosamente, todo este aprendizaje, fruto de la necesidad de controlar lo que está pasando y pasará, está al servicio precisamente del caos. Nada en el embarazo, el parto y el después es controlable. Sólo mi niña sabe cuándo nacerá. O quizás ahora mismo ni ella. Sólo los dioses saben cómo serán el parto y el postparto, si la bebita dormirá y mil otras circunstancias. Es como estar en un barco que has mimado, preparado, pintado, aparejado... pero una vez esté en el mar, ya no controlas nada. O casi. Suerte tienes con saber fluir.
Ya veremos... Sólo queda confiar en que todo vaya tan bien como ha ido este maravilloso embarazo que me han regalado los dioses y a los que se lo agradezco públicamente.
Estaba el otro día pensando en hacer una lista de gente a la que avisar por mail cuando Bet, mi hija (ostras, que raro se me hace decir "mi hija" :), empiece a respirar el aire de la Tierra por su cuenta. Pero me dí cuenta de que sois un montón la gente a la que quiero. Así que, en vez de ponerme a hacer listas justo en este momento, cuando estoy iniciando un raro viaje a un desconocido otro lado, será mejor que cuando haya sucedido todo os avise a través del blog. Ya sé que no todo el mundo al que quiero lee este blog (mi nivel de importancia personal no es tan alto), pero confio en que la serendipity de la red os traiga la noticia.
Confio. Confio. Falta un suspiro y sólo me queda -nos queda, a mi fantástico compañero y a mi- la última lección: aprender a confiar en la humanidad, en nosotros mismos y en el universo.
Mercè a las 07:46 AM | Referencias 0Que salga todo muy bien.
Sort!
Javier | 21 de Abril de 2010 - 09:54 AMNace una Reina. Intentaremos no defraudarla demasiado.
Un abrazo muy fuerte. Todo saldrá bien y dsifrutaréis del día más feliz de vuestras vidas.
Luis Rull | 21 de Abril de 2010 - 10:00 AMMucho ánimo. Los has expresado muy bien, una nueva vida de tu vientre es renovar la confianza en la humanidad y el universo, yo añadiría en Dios.
Rezo por ti y tu hijo.
Saludos!
Me parece, Mercè, que pronto se te acabará la "buena vida", y tendrás que añadir una nueva esclavitud, querida y deseada, pero atadura al fin y al cabo.
Resumiendo, que te convertirás en una señora respetable :P
Ánimo, que ya queda poco.
Curiosidad: conocedor de tu trayectoria ¿apostarás por la anestesia en el hospital? Seguro que le has dado muchas vueltas al tema.
maty | 21 de Abril de 2010 - 10:44 AMTe deseo todos los sentidos para disfrutar de este TU momento al 100%.
Que envidia me da (de la sanita) imaginarte con tu nena en los brazos después del gran esfuerzo...
Lo que se siente al abrazar a un hijo, no es facil de describir...pero es de esos recuerdos que con solo evocarlo se humedecen los ojos mientras de dibuja una sonrisa al tiempo que se encojen las viscerillas y...no se borra jamás.
Me falta saber si es igual con los siguientes hijos...jajaja ! Ya nos lo contaremos si hay oportunidad!
Te deseo lo mejor
Anita | 21 de Abril de 2010 - 05:49 PMQue tengas buena suerte, todo vaya estupendamente, y ¡a disfrutar de una etapa maravillosa! aunque a veces tenga momentos duros. Luego sólo se recuerda eso, lo maravilloso...
Merce (de Madrid) | 21 de Abril de 2010 - 06:45 PMQue vaya todo muy bien. Un abrazo desde el soleado norte de Inglaterra :)
eva | 21 de Abril de 2010 - 07:49 PMOs va a ir muy bien. Felicidades.
rogerius | 21 de Abril de 2010 - 08:32 PMOs va a ir muy bien. Felicidades.
rogerius | 21 de Abril de 2010 - 08:33 PMSe quien eres de oidas, pero después de esta entrada sólo puedo desearte lo mejor a ti, a tu niña y a tu compañero :)
Felicitats!
Newlog | 23 de Abril de 2010 - 02:28 PMMucha suerte!
Seguro que disfrutáis juntas de muchos pequeños grandes momentos.
Mikel Seijas | 23 de Abril de 2010 - 07:25 PMTodo el mundo que te quiere no lee el blog, pero casi seguro que todo el que te lee te quiere.
Mi experiencia como padre me dice que es un viaje sin retorno, único e irrepetible. Nunca más volverás a estar segura de haber hecho las cosas bien, nunca más sabrás si podrías hacer algo más. Parte de la magia consiste en eso, en la continua improvisación, en la continua sensación de ir aprendiendo sobre la marcha. Soy padre por tres veces, y son tres viajes totalmente distintos entre sí. Y ahí está el resto de la magia.
Que lo disfrutéis. Y, como se dice aquí en mi tierra, "que sea una horita corta".
neogurb | 23 de Abril de 2010 - 11:28 PMmucha surte Merce!
felicidades por tu tranquilo embarazo y por lo que vendra
saludos ...
Felicidades y a disfrutar del viaje =)
MeSk | 9 de Mayo de 2010 - 09:09 PM