21 de Octubre de 2009
La industria cultural: esa huerfanita
Estaba mirando el video Parasites Business, buena obra de propaganda creada por la Coalición de Creadores e Industria de Contenidos y CoPeerRight Agency, cara a la batalla que ya ha empezado para la modificación de la Ley de Propiedad Intelectual, que debería tener cara y ojos a finales de año.
Aparte de que no contribuye más que al aburrimiento del que hablaba en el anterior post, el vídeo me ha hecho pensar en cómo representa de bien la industria cultural el arquetipo del huérfano. (Hace un tiempo que asisto a un taller de arquetipos, una excelente forma de conocerse a una misma, que ya sabéis que me gusta, y el arquetipo del huérfano es una de las principales figuras.) Lo explico:
Hay muchas personas, y añado instituciones, que están clavadas en este arquetipo y lo estarán hasta su muerte. Son lo que llamamos coloquialmente gente que va de víctima y no mueve un dedo para salir realmente del pozo. Todos sus esfuerzos se dirigen a reafirmar su papel de víctima ante los otros y a eludir cualquier tipo de responsabilidad que puedan tener por haberse metido en el pozo. Pueden pasar así, ya digo, años hasta morir, sin darse cuenta de que están anclados en el huérfano y esperando inútilmente que alguien les venga a salvar, desconocedores de que sólo pueden salvarse a sí mismos.
Las características clave del huérfano, cuando no quiere salir de aquí ni darse cuenta, son el cinismo, la ruindad, el masoquismo o el sadismo: usan el rol de víctima para manipular el entorno. Aseguran haber sido traicionados, discriminados, victimizados y la culpa siempre, siempre es de los otros. Están convencidos de que ellos no tienen ninguna culpa de lo que les pasa y, por tanto, no pueden hacer nada por su cuenta para salir del dolor en que se han metido.
El huérfano no se cree capaz de salir del pozo por sus propios recursos. Su única baza es manipular a los otros para que le ayuden. ¿Os suena? Y no se cree capaz porque le es imposible mirar a su interior y darse cuenta de sus errores, contemplar su propia herida, que en el caso del que hablamos sería la ínfima calidad de la producción cultural en las últimas décadas, que muchas pelis nos las bajamos porque no las iríamos a ver pagando.
Como digo, la gran baza del huérfano, que se siente incapaz de actuar, es hacer actuar a los otros, manipularlos: tienes que ayudarme porque yo no sé cómo salir de aquí ni quiero hacer el esfuerzo de afrontar mi responsabilidad. Estás obligado a cuidarme porque soy un pobre huerfanito y la culpa es siempre, siempre de los otros. No le importará usar la crueldad, la mezquindad o la destrucción. No. Siempre estarán justificadas por su pobrecita situación de víctimas.
El huérfano es el arquetipo que sigue al inocente. Este vive en un paraíso del que un día se cae y se convierte en huérfano. En algún punto, el huérfano no quiere salir de su situación porque conoce este paraíso perdido y sabe que no funcionó. Por tanto, se convierte en un escéptico que, en el fondo, "sabe" que no hay solución posible y por eso no se mueve, prefiere manipular a los otros, a ver si le descubren algún otro paraíso del que no caerse.
¿Dónde se ha visto, aparte de otros huérfanos actuales como la banca, las constructoras o la industria automovilística, que un negocio dé la culpa de su bancarrota a todo el mundo menos a él mismo y pida ayuda a los políticos para que le salven? Huérfanos todos. Huérfanos puros.
La única solución para salir del huérfano es asumir tu responsabilidad en tu caída del paraíso. Reconocer que la has cagado y saber cómo. Sentir el dolor, que salga el veneno, pero no contra otros sino de tí mismo. Y, a partir de aquí, pensar qué recursos tienes en tu mano para dejar de sentir ese dolor, para dejar de sentir que estás perdiendo dinero a espuertas, para dejar de sentir que se acaba tu poder en la cultura, para dejar de sentir que los propios artistas te están abandonando. ¿Cómo puedes solucionarlo, con tus propios recursos? No con los que arranques a otros (léase a los políticos), no. Con tus propios recursos.
Sólo las soluciones que salgan de este razonamiento te ayudarán, querida huerfanita. El resto es victimización barata y que, de verdad, ya cansa.
Mercè a las 10:35 AM | Referencias 0Ojala todo el mundo te leyese Mercè. Que termine la farsa de una vez, por que no solo cansa, encima como te descuides te tiran al foso con ellos.
Corto | 21 de Octubre de 2009 - 12:12 PMFaltas mas mujeres como tu en España, Merce.
Esto es un articulo y lo demas son tonterias.
Quise decir 'Faltan mas mujeres como tu...'
Francisco Caparros. | 22 de Octubre de 2009 - 11:40 PMaparte de otros huérfanos actuales como la banda...
Quisiste decir "la banca", claro (¿o era una ironía?).
Por lo demás excelente artículo, lástima que "ellos" nunca lo leerán.
Estoy de acuerdo en que el gobierno no debería ser responsable de mantener una industria que ha dejado de ser rentable.
Lo que no entiendo es esa insistencia en que la industria cultural "la ha cagado" o no ha sabido evolucionar, como si fuese culpa de ellos que -por ejemplo- ya no haga falta fabricar discos.
La industria cultural ha tenido su momento de gloria, que aprovecharon muy bien, y que ya ha pasado. Celebremos su memoria y pasemos a otra cosa.
Sergio | 23 de Octubre de 2009 - 11:18 AMeste discurso lo podría firmar perfectamente Aznar, de tan liberal y no-intervencionista en los mercados.
| 25 de Octubre de 2009 - 08:10 PMEllos no se cansan, vienen a por todas.
http://hacktivistas.net/node/38/
Harko | 26 de Octubre de 2009 - 12:25 PM