25 de Febrero de 2008
"Mamá, esto es para tí"
Esta frase es hoy portada en muchos medios de comunicación. La gritó Javier Bardem con el Óscar en la mano. Y es que hay que ver lo que quieren algunos a sus mamás. Y no es porque Pilar Bardem sea una de las adalides a favor del canon pero... hay que ver la de tíos que hay por el mundo cuyo principal problema es su madre.
Y tías también, sí, claro, pero esta historia mejor dejo que la cuenten ellos.
Viene esta reflexión a raíz de algo que he descubierto hará un año, relacionado con la sanación y el crecimiento personal. Es una nueva terapia que se llama Constelaciones Familiares y que es a la psicología lo que la computación cuántica a la informática. Una auténtica pasada.
La idea básica de las Constelaciones Familiares es que tod@s estamos dentro de un grupo familiar más o menos amplio, unido por lazos invisibles que son en buena parte responsables de quienes somos y el papel que representamos. Muchos de nuestros problemas se reducen a errores cuánticos en estas galaxias, energías que no fluyen porque en algún punto algo se torció (murió alguien "antes de tiempo", hubo una separación traumática, alguien fue aislado del grupo familiar, etc). La cura es re-crear la familia en una especie de performance, con personas que actúan como actores, y descubrir dónde están los "bugs".
¿Y qué tiene esto que ver con Javier Bardem? Pues que, buscando información sobre Constelaciones Familiares di con un artículo titulado: Éxito y fracaso en relaciones de pareja. Copio una parte, pero recomiendo leerlo todo:
El hijo, de niño se encuentra, está en la esfera de su madre, y en ese estar, experimenta lo femenino de ella. Al permanecer en esa esfera, lo femenino va inundando su alma, y un efecto interesante: experimenta a la mujer como demasiado poderosa. Este hecho -señala Hellinger- le impide al hijo tomar al padre, por lo que lo masculino en él queda restringido y va perdiéndose cada vez más. En la esfera de la madre, el hijo frecuentemente no consigue ser más que un adolescente, un favorito de las mujeres o un amante, pero no un hombre. Para hacerse hombre, tiene que resistir a la tentación de hacerse o poder ser mujer él mismo. Por lo tanto, tiene que renunciar a la primera mujer en su vida y, tempranamente, pasar de la esfera de la madre a la del padre.
Lo mismo debe hacer la mujer, pero al revés. El mejor matrimonio se logra cuando el hijo del padre se casa con la hija de la madre. A menudo, sin embargo, la hija que prefiere al padre frente a la madre se casa con el hijo que prefiere a la madre frente al padre. En un caso así, las cosas se complican y falta tensión y fuerza.
Mercè a las 05:44 PM | Referencias 0Como psicólogo en ciernes (me quedan 4 asignaturas para terminar) e informático, la comparación de las Constelaciones Familiares-Psicología con la Computación Cuántica-Informática me parece de ¡¡¡DE AUTÉNTICA MOFA!!!
Las constelaciones familiares no tienen ningún fundamento científico, sacan temas que no tienen nada que ver con la psicología como la mecánica cuántica (por favor, ¿algún "sanador" de esos tiene verdadera idea de qué es la mecánica cuántica? WTF?). ¿Errores cuánticos? ¿Energías? ¿Almas? ¿Qué clase de patraña es esa?
El rollito "fluye la energía" y "a mí me ha ayudado mucho" puede ser verdad para un conjunto reducido de personas. La inmersión mental que consiga el "sanador" (y su poder cohercitivo, así como el del grupo que maneja, no lo olvidemos) ayuda mucho a estar altamente sugestionados, pero de ahí a compararlo a ciencia de verdad, va un trecho tan insalvable que no hay energías ni cuantos suficientes para enlazarlos.
En definitiva, amigas y amigos, os recomiendo lo contrario de lo que cuenta este artículo: alejaros de "sanadores", "videntes", "chamanes" y otras hierbas.
Está claro que tu médico o psicólogo irá de menos buen rollito y pondrá menos incienso en sus consultas, pero te aseguro que ha estudiado mucho más que esta banda new age.
No juzgo su bondad, hay mucha gente buenísima en esos rollos, no lo hacen para timarnos.
Lo malo es que, sin que ellos lo quieran, perjudican mucho a la ciencia, infectándola de imprecisiones y errores tan grandes que causan sonrojo. Y perjudicar a la ciencia, es perjudicarnos a todos :-(
txipi | 26 de Febrero de 2008 - 10:16 AMuy lo que ma disho :)
Mercè | 26 de Febrero de 2008 - 06:47 PM