28 de Enero de 2008
Cómo sobrevivir a la SGAE
Arturo Quirantes acaba de publicar su libro "Cómo sobrevivir a la SGAE". Por supuesto, en la red. Por supuesto, de descarga gratuita. Y, por supuesto, se puede compartir y copiar libremente. Hoy en día estas cosas son casi de Perogrullo y no sé qué hacemos los anticuados, entre los que me cuento, que seguimos publicando en papel y bajo la "protección" de editores. Bueno, supongo que sí: mal-ganarnos la vida como nos la hemos mal-ganado toda la vida porque no hay ovarios de saltar al vacío.
Aquí el índice de contenidos del libro de Arturo:
PREFACIO
PRESENTACIÓN
PRIMERA PARTE – CURSILLO PARA MEGATORPES
1 – Los derechos de autor
2 – Entendiendo (o no) el concepto de copia privada
3 – El canon, el maldito canon
SEGUNDA PARTE – LOS GESTORES Y SUS MÉTODOS
1 – Premisa, fin, medios
2 – Herramientass técnicas
3 – Herramientas legales
TERCERA PARTE – TEMOR, INCERTIDUMBRE, DUDA
1 – La desinformación
2 – La propaganda
3 – El miedo
CUARTA PARTE – LA RESPUESTA
1 – Acatar la ley
2 – Cambiar las leyes
3 – Prepararse para la hora del juicio
4 – Usar contramedidas tecnológicas
5 – Correr la voz. Pásalo
Conclusión y rompan filas
Y aquí una anécdota que me ha llamado la atención:
Hace unos días, mi hijo Jesús (edad 10 años) me proporcionó otro
excelente ejemplo de aviso de copyright, en el que al menos se acepta el
concepto de copia privada, aunque cuidando mucho de no llamarlo por su
nombre:
Queda prohibida, salvo excepción prevista en la ley, cualquier forma de
reproducción, distribución, comunicación pública y transformación de esta obra
sin contar con la autorización de los titulares de su propiedad intelectual. La
infracción de los derechos de difusión de la obra puede ser constitutiva de
delito contra la propiedad intelectual (arts. 270 y ss. del Código Penal).
Este aviso estaba en su libro de matemáticas. ¿Y saben para qué me lo
mencionaba mi hijo? Argumentaba muy convincentemente que, con esa
prohibición, ni siquiera podría copiar el enunciado de los problemas en su
libreta, así que sintiéndolo mucho ¡no podía hacer los deberes!
2 o 3 fragmentos más:
Ha llegado el tiempo de tomar las armas. Porque, a fin de cuentas, ellos
seguro que violan la ley mucho más que nosotros. Constantemente nos están
llamando chorizos, nos están llamando ladrones, nos están llamando piratas.
Debemos prepararnos para defendernos contra ellos,
no sólo legalmente sino técnicamente, y no darles la
menor oportunidad de que nos identifiquen, de que sepan quiénes somos o
qué hacemos. Y no porque sea ilegal o no, sino porque es nuestro derecho.
Cuando la Constitución nos garantiza el secreto de las comunicaciones, se
trata de un derecho básico, que solamente puede ser vulnerado por una
autoridad judicial en un caso muy justificado. No un privilegio que se nos
concede graciosamente por haber sido buenos. Es algo a lo que tenemos
derecho pleno, que forma parte de nosotros mismos. Si la ley no puede hacerlo
con las suficientes garantías, tendremos que protegernos nosotros.
¡No nos censuremos!. Si lo que quieren es que nos
callemos, ¡no nos callemos!. Que nos callen si hemos metido la gamba hasta
tal punto que hemos pisado un callo y hemos violado la ley; entonces, nos
aplicarán la legislación vigente y responderemos ante el juez
Es hora de que las compensaciones tipo VDC (Vivir Del Cuento) dejen
paso a un mecanismo que premie a los autores que trabajan, y no a los que se
sientan a hacer recopilaciones y a no dar un palo al agua.
No nos callemos. No sigamos teniendo miedo.
Mercè a las 01:22 PM | Referencias 0