13 de Julio de 2007
Cómo no pensar: Mind Tags
El juego consiste en poner etiquetas a los pensamientos. Por ejemplo, si estás pensando todo el rato en lo que te dijo Pepito, cada vez que te das cuenta le pones la etiqueta mental: "Lo que dijo Pepito" o "Pepito" o lo que quieras.
Funciona muy bien con los pensamientos obsesivos, porque al ser "fuertes" te das cuenta de que los estás pensando y, por tanto, puedes etiquetarlos. La contrapartida es que, al ser "fuertes", no suelen desaparecer a la primera. Insisten un par o tres de veces, quizás más, pero si tú también insistes, al final se van.
El ponerles una etiqueta es como decirles: "Te ví". Les pones conciencia, los expones a la luz. Es como ir a casa de un vampiro a las 12 del mediodía, abrir una ventana y que un rayo de sol le dé en la cara: se desintegra.
Cuando lo has hecho algunas veces, te das cuenta de que la mayoría de pensamientos van hacia atrás (piensas en el pasado, normalmente el pasado próximo), hacia adelante (piensas en qué harás, en el futuro) o hacia arriba (te evades de la realidad).
El libro (en catalán) "L'essència del zen. Com portar la meditació a la teva vida" de Ezra Bayda, Edicions Viena, los clasifica en estos 3 principales grupos: pensamientos sobre tus peripecias (pasado), pensamientos de planificación (futuro) y pensamientos de imaginación (evadirse del presente).
Explica que, sabiendo lo que piensas, puedes saber a qué tienes miedo:
Si nuestra estrategia básica en la vida diaria es mantener el control, nos daremos cuenta de que la mayoría de nuestros pensamientos están ocupados en planificar. Si nuestro miedo es quedar desvalidos, haremos todo lo posible para evitar enfrentarnos a esto y nos dedicaremos a planificar y tratar de evitar la angustia de no tener el control. Así, la próxima vez que tengamos este tipo de pensamientos, podemos ponerles la etiqueta "planificando".
La estrategia básica de buscar placer y diversión para evitar la angustia de la vida es gastar buena parte del tiempo pensando en fantasías. Cuando esto sucede, etiquetamos los pensamientos como "estoy imaginando".
Si la tendencia es a perderse dentro de nuestras propias peripecias, reviviendo o imaginando conversaciones, podemos relacionar este modelo con la estrategia de hacer lo que sea necesario para evitar el miedo de ser ignorados o rechazados. En este caso, la práctica será etiquetar los pensamientos como "estoy conversando" o "estoy dramatizando".
Al etiquetar y hacer desaparecer estos pensamientos caemos directamente en la experiencia, la realidad física y el miedo que estábamos tratando de evitar. Es un golpe, especialmente si hay mucha emoción de por medio. Sentimos la inseguridad, inestabilidad, inquietud y/o desasosiego físico de los que nos habíamos acostumbrado a huir pensando. Pero sin experimentarlos, sin "verlos", jamás podremos afrontarlos, descifrarlos, trabajarlos y solucionarlos.
Me veo etiquetando etiquetas... :P
corsaria | 16 de Julio de 2007 - 10:58 AM
¿Valen etiquetas como Sexo1, Sexo2, Sexo2 ... SexoN o hay que ser más explícito?
:-), es broma.
The C1-B0rg | 25 de Julio de 2007 - 02:13 PMJaja :)
Supongo que podrías meterlas en las metaetiquetas Pasado, Futuro o Imaginación, según cuál sea tu suerte :D
Mercè | 25 de Julio de 2007 - 03:20 PMHola Mercè,
!Eres mi ídolo¡, te he visto por televisión en antena 3 en www.paragentecomotu.com además de los foros de aquí de internet, con tu RUN-RUN como tu dices.
Me gustaría poder experimentar la resurección que tu dices y ME ENCANTARÍA QUE ME AYUDARAS. Estoy siguiendo unos pasos para alcanzar LA PAZ DE ECKHART TOLLE y me gustaría poder tener una AMIGA hasta llegar al final. Te dejo mi e-mail: quimet_25@latinmail.com
No estas obligada a contestarme pero te agradecería de todo CORAZON poder recibir algun e-mail tuyo. En fin, muchas gracias por leer este mensaje. Un fuerte abrazo y saludos, Joaquín.
