28 de Junio de 2007
War
"A nivel colectivo, el esquema mental 'nosotros tenemos razón y ellos están equivocados' está particularmente enraizado en las zonas del mundo donde el conflicto entre dos naciones, razas, tribus, religiones hace tiempo que existe, es extremo y endémico. Los dos bandos en conflicto se identifican igualmente con su perspectiva, su historia, es decir, se identifican con el pensamiento. Son igualmente incapaces de ver que puede haber otra perspectiva. Ambos bandos creen que están en posesión de la verdad. Ambos se ven como víctimas y ven al otro como el malo, y como lo han conceptualizado, y por tanto deshumanizado, al convertirlo en enemigo, lo pueden matar e inflingirle todo tipo de violencia, sin sentir su humanidad ni su sufrimiento. Se ven atrapados en una espiral enfermiza de perpetración y retribución, acción y reacción".
"En ciertos casos, debes proteger o proteger a otra persona de alguien que le quiere hacer daño, pero cuídate de no adoptar la misión de erradicar el mal, porque lo más probable es que te conviertas en el mismo contra el que luchas. Luchar contra la inconciencia te llevará a la inconciencia. La inconciencia, el comportamiento egotista disfuncional, no se puede derrotar atacándolo. Todo lo que combates, lo fortaleces".
"La enfermedad mental llamada paranoia es esencialmente una forma exagerada de ego. Consiste generalmente en una historia ficticia que la mente inventa para dar sentido a un persistente sentimiento subyacente de miedo. El elemento principal de esta historia es la creencia que determinadas personas conspiran contra tí. Muchas veces, algunas organizaciones o naciones enteras tienen sistemas de creencias paranoides en su misma base. El miedo y la desconfianza del ego hacia los otros, su tendencia a acentuar la alteridad de los otros, concentrándose en los fallos que se perciben en ellos para convertirlos en su identidad, se lleva un poco más allá y convierte a estos otros en monstruos inhumanos".
"Reconoce el ego como lo que es: una disfunción colectiva, la locura de la mente humana. Cuando lo reconozcas como es, ya no lo percibirás erróneamente como la identidad del otro y será más fácil no reaccionar a él. Ya no te lo tomas personalmente. Ya no te quejas, culpas ni acusas. Es el ego que llevamos dentro, eso es todo. Y aparece la compasión cuando reconoces que todo el mundo sufre la misma enfermedad de la mente, algunos más agudamente que otros. Ya no alimentas el drama, que forma parte de todas las relaciones egotistas. ¿Y qué lo alimenta? La reactividad. Al ego le encanta".
"Los esquemas egotistas contra los que reaccionas con más fuerza cuando los ves en los otros tienden a ser los mismos esquemas que tienes tú también, pero que no puedes o quieres detectarlos en tu interior. En este sentido, tienes mucho que aprender de tus enemigos. ¿Qué es lo que más te molesta de ellos? ¿Su egoismo? ¿Su codicia? ¿Su necesidad de poder y control? ¿Su insinceridad, deshonestidad, propensión a la violencia o lo que sea? Todo lo que te hace reaccionar con fuerza contra el otro también está en ti".
"Un nou món, ara". Eckhart Tolle.
Ya lo decían los romanos: "medice, cura te ipsum".
Lo que más nos duele en los demás son las enfermedades que tenemos en nosotros mismos.
No sé si viene a cuento, a mí me parece que sí. Ángel González:
Yo mismo
me encontré frente a mí en una encrucijada.
Vi en mi rostro
una obstinada expresión, y dureza
en los ojos, como
un hombre decidido a cualquier cosa.
El camino era estrecho, y me dije:
“Apártate, déjame
paso,
pues tengo que llegar hasta tal sitio.”
Pero yo no era fuerte y mi enemigo
me cayó encima con todo el peso de mi carne,
y quedé derrotado en la cuneta.
Sucedió del tal modo, y nunca pude
llegar a aquel lugar, y desde entonces
mi cuerpo marcha solo, equivocándose,
torciendo los designios que yo trazo.
