9 de Mayo de 2007
Duelo de titanes. Reflexiones sobre el copyright IV
He añadido un elemento al esquema anterior: la industria.

De la industria cultural, ya hemos hablado cómo funciona. Me centraré en la tecnológica. Por puntos:
1. Como puede observarse, la industria tecnológica ocupa más o menos el espacio y más o menos la función de la industria cultural: hace accesible la obra al público.
2. Queda así claro que la aseveración de que en Internet no hay intermediarios entre el autor de la obra y su "consumidor" es falsa. Sólo cambia de nombre y hace las cosas de otra forma, pero la industria tecnológica es el intermediario. Probad a colgar o acceder a las obras que hay en la red sin ordenador, sin conexión.
3. ¿Qué hace este intermediario? Vende el "hardware" para la creación, subida, bajada y disfrute de la obra. Provee el acceso a Internet, que es donde el autor pone la obra y donde el "consumidor" va a buscarla. Provee el alojamiento de la obra. Provee los programas para crear la obra, para reproducirla, para subirla y para bajarla. Etc.
4. Hay dos tipos de industrias tecnológicas, según cobren o no dinero directamente a cambio de sus servicios:
a. Empresas tipo Google, Flickr o Youtube. Su negocio se basa en el contenido aportado por los autores. No cobran a los "consumidores" ni pagan a los autores pero, a cambio, les dan alojamiento, un sitio centralizado donde el "consumidor" puede ir a buscar la obra y el autor promocionarla y distribuirla, clasificación del contenido y buscadores para facilitar encontrarlo, etc.
b. Empresas tipo vendedores de programas, de hardware, de acceso a la red. Su negocio se basa también en el contenido que aportamos a Internet pues, si la red estuviese vacía, para la gran mayoría de internautas no tendría sentido acceder a ella, ni tan siquiera tener un ordenador. Cobran a l@s internautas por sus productos y servicios pero no pagan a quien aporta el contenido. De hecho, el autor debe pagar como cualquiera su ordenador, su conexión, la compra de un dominio, de alojamiento, etc.
Desde este punto de visto, parece más "legal" con el autor la industria de la cultura, que cobra también por sus productos pero da una parte, ni que sea poca ni que sea mucha, ni que sea justamente recaudada ni que sea injustamente recaudada, a los autores.
También desde este punto de vista, se entiende que la industria cultural ponga el grito en el cielo cuando alguien coge una copia de su producto, por el que ha pagado una parte al autor, otra al traductor, otra al editor, etc, y la pone en Internet, donde la industria tecnológica cobrará por el acceso a este producto, sin pagar nada por él.
Ahí voy, ahí voy, a la LISI, al canon, a ese duelo de titanes...
Vivimos tiempos híbridos, las aguas del gran y el pequeño río chocan y se entrecruzan. Si fluyesen paralelos, no habría problemas. Cada cual en su casita, con sus productos y sus cosas. La confusión llega cuando se cruzan ambas corrientes y, por la falta de costumbre, de pactos, de tradición, por ser todo tan nuevo, esta danza de las aguas se convierte en una danza de guerra.
Van las aguas revueltas por las leyes que tocan temas de propiedad intelectual y también por el canon. Media internet-landia está en pie de guerra y se habla muy fuerte de defender los derechos de los consumidores de cultura, de los internautas y, en fin, de las personas. Pero quienes se sientan en las mesas de negociaciones de las leyes y del canon no son personas: son corporaciones. Son empresas y son entidades que defienden los derechos de las empresas.
Cuidado con quién danzáis la danza de la guerra. En estas mesas de negociaciones hay muchas sombras, mucho interés y ningún internauta que represente sólo a los y las internautas.
No es esta, no, la guerra de Internet contra el viejo mundo. Es la guerra de la industria cultural contra la tecnológica. De quien genera buena parte del contenido que está en Internet contra quien cobra por acceder a él. Públicamente, la industria cultural da la culpa a los internautas pero, por lo bajini, tiene perfectamente identificado a su enemigo: la industria tecnológica. Su estrategia, bastante mala, es asustar a los clientes de esta.
La industria tecnológica, por su parte, se erige en salvador de unos internautas a quienes cobra entre 40 y 60 euros al mes por una línea ADSL. ¿Quiere salvarlos a ellos o a su bolsillo? La industria cultural pide que la tecnológica le pague una parte de lo que gana dando acceso a los contenidos que ella ha generado. Y la tecnológica no quiere pagarlo. No va desencaminada: sabiendo cómo funciona la industria cultural y a dónde irá a parar al final el dinero, yo tampoco lo pagaría.
Pero está claro que aquí hay una injusticia. ¿Debe pagar la industria tecnológica a los autores del contenido de Internet, sin el cual no tendría sentido entrar en Internet y, por tanto, usar sus servicios y productos? Según los viejos esquemas del gran río, sí. ¿Pero cómo? ¿Quién recauda este "canon" y lo reparte de forma transparente? ¿Quién decide a quién se paga? ¿Según qué baremos? ¿Cuánto se paga a quien envía un mensaje a una lista? ¿Y a quien publica sus fotos en una web? ¿Y a quien ofrece un servicio?
Porque lo que sería igualmente injusto sería pagar sólo a los autores de las obras producidas por la industria cultural que están en Internet, como pretende el canon de las entidades de recaudación de la copia privada. ¿Y el resto de autores qué?
¿Cómo lo hacemos? ¿Que los ISP cobren más barato el subir cosas a la red que bajarlas? ¿Que, simplemente, dejen de cobrar dinero por sus servicios y adopten la estructura de trueque que practican las empresas tipo Google o Youtube? ¿Cómo podría hacerse?
Mientras, seguimos contemplando una guerra que evita responder a este enigma y es, sencillamente, un pulso entre la industria cultural y la tecnológica. Aunque nos lo pinten de azul, de rosa o de amarillo, usándonos como peleles y/o guerrilla urbana.
¿Alguien se ha parado a hacer clic en el link ¿Quienes somos? de la plataforma Todoscontraelcanon?
Ahí van algunos de estos desprendidos guerreros:
Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones de España , AETIC
Asociación de Empresas Operadoras y de Servicios de Telecomunicaciones, ASTEL
Asociación Española de PYMES de Informática y Nuevas Tecnologías, APEMIT
Asociación de Usuarios de Internet , AUI
Asociación Multisectorial de Empresas Españolas de Electrónica y Comunicaciones , ASIMELEC
Asociación Nacional de Empresas de Internet, ANEI
Asociación para la Promoción de la Investigación y la Consultoría Estratégica, APICE
Confederación general de las pequeñas y medianas empresas del estado Español, COPYME
Cuidado con los compañeros de camino.
Hagamos clic ahora en la Asociación de Usuarios de Internet. ¿Quiénes serán estos que dicen representar a los usuarios? Hagamos otro clic en "Asociados empresariales". Ahí unos pocos: BT, Arsys, Microsoft, Telefónica, Acens, La Caixa, Tele2, Orange, 3Com.
Qué "usuarios" más raros :)
No niego que el interés de la industria tecnológica en que el canon no encarezca sus productos pueda ser bueno para los y las internautas. Pero al fin y al cabo es su guerra, la guerra de las industrias. Y, con las empresas, ya se sabe, hay que ir con ojo para que no te den gato por liebre.
A mi, lo único que me interesa, y con su guerra que se la hagan, es:
¿Qué paga la industria cultural a los autores? El 7% del precio de venta de su obra + el canon por copia privada
¿Qué paga la industria tecnológica a los autores?
¿Qué?
¿Debe pagarles algo en estos nuevos esquemas cuánticos que nos trae el pequeño río?
Mercè a las 12:41 AM | Referencias 0http://actualidad.terra.es/cultura/articulo/vegap_guggenheim_artium_1561052.htm
Esto es increible...
Muy buena reflexión.
Pero la industria tecnológica y la industria editorial no se encuentran en el mismo paradigma. Que es cierto que la industria tecnológica se beneficia de la obra del autor, si. Pero esa no es su finalidad. La indústria tecnológica proporciona los medios para acceder a la obra, pero no la obra en si. Haciendo una analogía un poco
burda sería como decir que la industria del transporte se beneficia de las obras culturales porque te proporciona el medio
para ir al teatro, cine, museo, etc. Si que es un gran beneficiado, pero la relación directa no está tan clara. Internet
ha crecido gracias a muchas cosas y hay muchas otras cosas aparte de la www y nuestras obras.
Incluso dentro de la www hay una gran cantidad de material al que yo o no atribuiría la etiqueta de “obra cultural” como lo son la mayoría de las páginas web de empresas.
Telefónica estaría muy contenta de vender mucha mas televisión por cable(par de cobre) si no existiese el maldito youtube.
Yo creo que estaría bien que observases la distinción entre la industria editorial tradicional y la industria editorial en internet. Creo que la guerra va por ahí aunque los proveedores saquen tajada no es su guerra. Internet seguiría siendo interesante aunque sólo fuera por el IRC, el correo electrónico , el intercambio de datos de máquina a máquina, empresa a empresa, etc. Pero claro... a río revuelto... los ISP y los vendedores de máquinas sacan su tajada.
La industria editorial tradicional es la que ya conoces y la industria editorial en internet es la que merecería la pena analizar en sí misma y en comparación con la primera.
Empecemos por las comparaciones, que es lo más fácil. Se asientan en modelos de edición completamente distintas. Al imprimir sobre papel el número de copias es limitada. Y los gastos de producción de cada copia son fijos ... imprimir cuesta dinero, imprimas 1 o 100 millones de copias. Y sobretodo, le cuesta dinero al editor. Publicar en internet es inconmensurablemente mas barato. Podríamos decir que el ancho de banda cuesta dinero que las máquinas cuestan dinero, etc. Si, pero es un coste irrisorio por copia comparado por el coste por copia de la editorial tradicional.
En lo que si se parecen es en el coste por creación. Para publicar algo hace falta un autor. Ese autor cobra ( o no ) por su trabajo, tanto en internet como en el mundo editorial tradicional. ¿cuanto publica un autor en el mundo editorial antes de empezar a cobrar? ¿Cuantas colaboraciones hacen falta para cobrar tu primer artículo?
¿Cuanto hace falta editar para poder vivir de tu obra?
La gran diferencia entre los editores tradicionales y los editores electrónicos es que los editores tradicionales basan su negocio en la escasez y costos de producción de los recursos. En cambio los editores electrónicos no están tan limitados por los recursos. Los editores electrónicos pueden publicar tanto como quieran.
Por eso, todos esos autores culturales que antes no podían editar por los costes de producción ahora se lanzan la creación e inundan el mundo (electrónico) con sus propuestas. Y Por último, está el motivo de la discordia. La existencia de obras realizadas por editores tradicionales que saltan al mundo electrónico. El editor (y autor) tradicional esperaba obtener unos beneficios que se ven reducidos por la existencia de la copia electrónica.
Por lo que tenemos prácticamente la misma situación que existía antes de internet. Editores que se gastan mas o menos dinero en editar obras culturales, como pueden ser youtube o la editorial Planeta. Autores que cobran mas o menos por su obra como puede ser Mercè Molist o yo mismo y por último, re-difusores. Como lo es la radio, que paga por los derechos de autor de la música que emite pero no por las opiniones de sus comentaristas. O los críticos de cine, que cobran por opinar y retransmitir parcialmente las películas que ven. Y finalmente todos aquellos re-difusores que copian y comparte en internet como antes lo hacían en cualquier otro medio: copias, fotocopias, opiniones, plagios, etc.
Por lo que creo que la única gran diferencia es la capacidad de copiar y difundir obras culturales que aporta la industria tecnológica. Creo que el señor del "opá voy a hacer un corral" no está muy descontento con ello y que la junta directiva de la editorial Planeta (por seguir con el mismo ejemplo) si que están descontentos con ello. ¿Afecta a los autores? ¿Afectó a los autores la invención de la imprenta? ...A los escribanos y a la iglesia en su control sobre la cultura si. Y a los autores también. Su obra se difundía mucho mas. Tras la imprenta y la difusión de la cultura hubo muchos más autores que podían vivir de su obra que antes. Pero no hay que pecar de inocentes. La obra pertenece a su autor. Y éste hace lo que quiere con ella. En ese sentido creo que la posición de Richard Stallman es muy acertada. No deberíamos aceptar una obra cultural si no estamos dispuestos a cumplir con las condiciones en la que nos la dejan. Si no puedo dejarle un disco de música a mi amigo no lo quiero. Pero el mundo no es así.
Por lo tanto. La industria tecnológica no tiene la culpa de la difusión de obras culturales a través de ella. Se beneficia, si, pero como cualquier otro lo haría. La cultura no está siendo dañada por la difusión electrónica. Está siendo dañada la industria editorial tradicional, pero no la cultura. La cultura está haciendo lo que lleva haciendo toda la historia de la humanidad, evolucionar. ¿Se está dañando a ciertos autores? Si, y se está beneficiando a otros. Se daña a los que ya no aportan nada nuevo y se beneficia a los que nos aportan algo nuevo. ¿Es justo el copyright? Creo que si, y que deberíamos respetarlo todos ya que al fin y al cabo una obra cultural es el fruto del esfuerzo del autor y este tiene derecho a establecer las condiciones de su obra. Para ir a la opera se debe ir en traje, para ir a un recital de poesía se debe estar callado, en el museo Picasso no se debe tocar nada y en el museo de la ciencia se debe tocar todo. ¿El mundo no es así, la gente no respeta las condiciones del copyright? Ya lo sé. ¡También es injusto que yo pague derechos de autor por mi cd de fotos! Es mas. El hecho de la existencia de un canon cultural trastoca todo el copyright. Si yo pago un canon por soporte, eso me da derecho a copiar cualquier obra cultural... ¿no?...Por lo que la copia queda legalizada.
Al igual que es injusto para el autor y el editor que se copien y redistribuyan obras tradicionales a través de la nuevas tecnologías también lo es que se imponga un impuesto revolucionario indiscriminado. Los sistemas anti-copia me parecen estupendos y totalmente legítimos. Si yo no quiero que se copie mi obra, pues que no se copie. Eso es totalmente justo. Pero las leyes del copyright actuales son, a mi modo de ver, contraproducentes. Lo que realmente pasa es que, como tu bien ilustras, hay un nuevo río que aporta sus aguas al antiguo y que con su nueva agua transforma y modifica el anterior, y eso no se puede evitar. La cultura está viva y evoluciona constantemente. Que los estamentos culturales asentados en este momento ven su monopolio en peligro, también lo vio la iglesia católica antes, y la industria de retratistas con la aparición de las cámaras fotográficas. y el teatro con el cine. Nada nuevo bajo el sol.
Es mas. Creo que tu dibujo del río debería mostrar muchos mas afluentes. Porque de hecho cada nueva obra, cada nuevo autor, cada nueva idea que pasa al dominio público es un nuevo afluente de ese río. ¿la novedad? La fuerza, el caudal y el ímpetu de este afluente. Hacía mucho tiempo que no había un afluente tan caudaloso y por eso ahora las aguas fluyen revueltas.
Y como este "comentario" ya es demasiado largo no voy a decir nada sobre la transformación que sufre cualquier obra cultural en cuanto traspasa el umbral del dominio público. Una vez publicada la obra pertenece al autor única y exclusivamente ¿o pasa a pertenecer al autor y al público? ¿Una obra cultural sin público es una obra cultural? ¿han perjudicado o han beneficiado a Jordi Labanda todas las ilustraciones que imitan su estilo y que lo impulsan como la cúspide de esa tendencia?
Un saludo.
Juan José Ortilles.
Juantxu: gracias por este interesante reflexión. Me ha hecho darme cuenta de que llevé demasiado al extremo la implicación de la industria tecnológica, aunque esto no evite que haberla, hayla, así como existe este duelo de titanes.
Mi línea de pensamiento ahora es evitar esta guerra, con su pan que se lo coman, y... digamos... buscar otras panaderías.
Sólo un apunte: cuando preguntas "¿Una obra cultural sin público es una obra cultural?", me ha venido a la cabeza un autor tan reconocido y tan poco leído como James Joyce.
Hay un conocido dicho zen que propone: si cae un árbol en medio del bosque, sin nadie alrededor que pueda verlo u oirlo. ¿Hace ruido?
Mercè | 10 de Mayo de 2007 - 02:18 PM
¿la tecnología y la ciencia no forman parte de cultura?
Esto no tiene nada que ver con los autores y derechos de autoria. Es una lucha entre distribuidores.
Jose Luis Perez Diez | 11 de Mayo de 2007 - 11:13 AMje, je, je, je.... es que el tema me gusta y no vamos a acabar nunca....
Me alegra que mi comentario haya servido de algo. y ya que me tiras de la lengua....
Con respecto a lo de James Joice, siento no haberle leído. Pero contestaré a la pregunta porque me moría de ganas de hacerlo tras ver tantas películas baratas de iniciación a la filosofía. Sólo hace falta definir la palabra ruido... Con la ayuda de mi querida real academia de la lengua http://rae2.es/ruido , y basándome en todas sus acepciones. Para mi, si no hay nadie ni nada para oírlo no hace ruido ya que no perturba a nadie. ¿Produce ondas sonoras? Si. ¿Ruido? No. El ruido, como las obras culturales, tiene sentido cuando existe "el otro" hombre, animal o cosa. Cuando hay alguien que lo percibe. Y si me hablas de los artistas que crean para sí mismos te diré que el onanismo es una práctica muy extendida. Pero que en ese caso, el otro soy yo mismo cuando me leo, oigo, miro, etc.
Si que hay una guerra de titanes, como pasa siempre con esa clase de seres. Que son tan grandes que no saben hacer otra cosa que pelearse por mantener el control. Y ya que me has tirado de la lengua, y a pesar de que no me quería enzarzar en discusiones filosóficas te expondré mi opinión sobre el copyright aunque debo reconocer que será una opinión de bar y que todo lo que voy a decir es eso. Pura opinión que me hubiera gustado que fuera mas reflexionada y fundamentada. Pero en ese caso escribiría un libro.
En mi opinión el copyright nació como nacen todas las buenas ideas al principio, para proteger los derechos del autor. Un autor invierte un tiempo y esfuerzo en la creación y es justo que después reciba una compensación por ello. Y permíteme que para este tema use a la farmacia como ejemplo. Porque al fin y al cabo es el mismo. Una farmacéutica invierte muchísimo dinero en investigación para descubrir un fármaco que cura una enfermedad. Es justo que esta farmacéutica sea la que se beneficie del dinero de las ventas y sea ella la única que pueda producirlo y venderlo. De este modo recupera su capital y puede volver a investigar en otro medicamento. Pero el mundo no es de color de rosa. Y todos sabemos que aunque este planteamiento está cargado de buenas intenciones. Al final la industria farmacéutica se convierte en eso, en industria que lo único que quiere es ganar mas y mas dinero.
En este punto es donde, para mi, se da el punto de ruptura. El momento realmente importante de este asunto. ¿Cuanta gente siente simpatía por las farmacéuticas actuales? ¿Cuanta gente siente simpatía por las grandes productoras culturales actuales? Y es que, al menos para mi, el movimiento copyleft y los fármacos genéricos son la misma cosa. La ruptura con los titanes comerciales que ha olvidado el motivo inicial para pasar a ser puros y duros explotadores comerciales.
Las patentes y el copyright tienen sentido para resarcir al autor. Pero ese resarcir tiene un límite. ¿Es justo que las farmaceuticas ganen mas y mas dinero a consta de fármacos que venden al 400% de su coste de producción? ¿Es justo que vuelvan a patentar un fármaco con el fin de seguir reteniendo la patente? ¿Es justo que, cuando las obras culturales pasan a ser obras comerciales, sigan manteniendo los mismos derechos de autor que antes? En este momento estoy pensando en Warhol. Cuando la obra de arte es una serigrafía producida en serie, ¿Tiene el mismo valor comercial?... Una serigrafía producida en serie.... eso se parece mucho a una canción en internet... ¿no? Y una exposición con "los originales" se podría parecer a un concierto. Donde el artista está presenta y expone "directamente" su obra. A pesar que el original de Warhol no deje de ser una serigrafía y un concierto en demasiadas ocasiones no deje de ser un playback.
Volviendo al terreno íntimo. ¿Tu experimentas sentimiento de culpabilidad y la emoción de estar robando cuando te descargas un disco de internet de un cantante súper-ventas que no es mas que un producto comercial? Yo no. ¿tu experimentas ese mismo sentimiento para con un artista del que percibes que cree en su obra? Yo cuando me bajo un disco de alguien del que percibo que su obra tiene sentido normalmente primero me bajo el disco y después me lo compro porque siento que debo pagarle al autor por su obra. Ya sea Ojos de brujo que no creo que sean demasiado ricos ya sea Joaquín Sabina que si que creo que es muy rico. Y no quiero entrar en valoraciones personales de autores, sigo en el terreno de la opinión personal. Uno reconocidamente rico (Sabina) y otros de los que no creo que tengan
dinero en exceso.
Volvamos a formular la pregunta una vez mas... ¿Es justo que se distribuyan obras culturales en internet perjudicando así a los autores y editores? Si. Es injusto. Al igual que es injusto que el arte se convierta en un puro y duro negocio. Aunque las ideas sí que son patentarles, el comercio no. El sentido de de las patentes y el copyright se ha perdido. Pero no ha sido la industria tecnológica la que lo ha roto sino que ha sido la industria cultural la que lo ha perdido al convertir la cultura en mercancía. Ha roto el sentido del copyright. Y es por este motivo por el que no quiero meter en el mismo saco a los autores y a la industria de la cultura. La difusión a través de la industria tecnológica perjudica a la industria tradicional, pero no a los autores.
Un autor (para mi) es alguien capaz de crear algo de algún modo que sólo él puede hacer. Sólo Mercé Molist puede escribir como Mercé Molist (permite me que te coja como ejemplo). Y todo el dinero que pierde por la reproducción de su obra a través de medios que escapan a su control lo gana en divulgación. Obteniendo lo que en términos comerciales se llamaría valor añadido, en términos culturales, prestigio. De modo que posiblemente inviten al autor para que hable de su obra, le pidan nuevas obras, etc. Con lo que, evidentemente, el autor ganará mas dinero y se beneficiará de su obra.
¿Que pasa con las obras comerciales? Pues que la industria sabe que no generan valor añadido y que todo lo que no recauden con la primera obra no lo van a recaudar. Por eso tanta lucha contra de las copias fuera de control. Una obra comercial no tiene valor añadido. Es simplemente un producto que se vende en un determinado momento que llena un espacio en el mercado. ¿hay derechos de autor referente a la venta de tomates? ¿Ha conseguido Coca-Cola patentar el refresco de cola? No, aunque sí su fórmula concreta. La que usan ellos. ¿Por que Coca-Cola guarda tan en secreto su fórmula? Porque una vez divulgada sería incontrolable. Pasaría al dominio público y de ahí a los cientos de miles de productores que producirían refresco de cola siguiendo esa misma fórmula. Quizás con ínfimas variaciones que harían que ya no fuese la formula original y por tanto no sujeta a la patente.
Pero volvamos a centrarnos en nuestro punto. Una obra cultural, en cuanto traspasa el umbral del dominio público ¿Sigue perteneciendo a su autor única y exclusivamente? ¿Entonces por que me la ofreces? ¿Cuantas correcciones, prólogos, añadidos y recortes sufre un libro en su segunda edición? ¿y en la tercera? ¿por que motivo? Por la reacción del público.¿Una obra de teatro es siempre la misma? ¿Cuanstas "versiones" hay de cada obra de teatro?Tantas como representaciones ¿Por que? Por la reacción del público ¿El segundo disco de un artista no se basa en su experiencia con el primero? Lo que es mas inmutable es el cine. Por las limitaciones que impone su formato. Aun así siempre sacan DVD's con la versión extendida, la vesion del Directór, etc.
No quiero ni hablar de la música. ¿Por que hay músicos que tras haber editado sus canciones en discos de estudio deciden grabar un disco en directo?¿Cuales son los músicos que graban un disco en directo? ¿Que sentido tiene volver a gravar una canción en directo? ¿Hay dos conciertos iguales? La respuesta vuelve a ser la misma... El público es la causa de todo eso. Por lo tanto. Si un autor necesita de la intervención del público en mayor o menor medida tambien es cierto que su obra no le pertenece única y exclusivamente a él a partir del momento que traspasa el umbral del terreno público. Si que su obra sigue siendo su obra, pero ha perdido el poder absoluto sobre ella al trasmitirla. Y eso todo autor lo debe de asumir. Aquello tan manido de... “yo me debo a mi público”.
Por último. Mi opinión respecto a la difusión no autorizada a través de la industria tecnológica. Sí que es injusta y no se debería de hacer. Pero, que el mundo es injusto, no es ninguna novedad. No es cierto que los autores no perciban beneficios por sus obras por mucho que nos lo quieran hacer creer. Si que es cierto que la industria tradicional sufra perdidas. ¡ Pero es que el comercio y el sistema capitalista se basa en la desigualdad y la injusticia !
La cultura, en si misma, no obedece al sistema productivo. No se puede meter en una fábrica. Y en cuanto una obra se mete en una fábrica pasa a ser un objeto mercantil, de el que el autor pierde todo derecho excepto el de la maternidad, la referencia de ser el autor. Pero una vez he adquirido un objeto puedo hacer lo que quiera con el. Nunca nadie me ha prohibido que le deje mi silla a mi vecino. Ni siquiera que fabrique una igual y le regale una copia de la silla que he comprado. Cuantas de nuestras madres han tejido prendas de ropa iguales a las que estaban de moda? Yo tengo un gorro. ¿A cuantas chicas su madre les ha hecho una falda igual que la que estaba de moda? Este ejemplar de libro es mio. Lo he comprado, lo he pagado y quiero hacer lo que quiera con el. Lo has escrito tu. La obra es tuya y eso no lo va a cambiar nadie y eso es lo que debe proteger el copiright. Pero la copia es absolutamente mía. En cualquier otro caso no quiero ese objeto, ese libro.
Por último y a modo de chiste.... Si de lo que se trata es de proteger al autor. ¿no es mas perjudicial para un autor que yo queme en acto público su obra? ¿No daño su imagen, su integridad, su ego y su economía? ¿No lo perjudico? ¿Por que eso no está prohibido?
... No te preocupes, jamás lo haría... ¿pero a que la idea te asusta e incomoda? Estoy seguro que eso te dolería y perjudicaría mas que el hecho de que yo me descargue una copia de tu tus escritos sin tu permiso.
Bueno. Ya está bien por hoy. Espero que te guste.
Un saludo.
Juan José Ortilles.
Mercè: he leído del tirón los 4 posts sobre el tema de las industrias culturales y los autores y realmente he aprendido muchas cosas...
De todas maneras, igual que tú, millones de personas reflexionamos sobre un tema que, en el fondo todos mencionamos de pasada, no es más que un cambio de modelo. En ese contexto todo son debates: los autores porque ven su oportunidad de mejorar ese 7%, las industrias porque no quieren perder su 93%, los usuarios porque no quieren perder el 100% de gratuidad del P2P. En ese "río revuelto" (sigo tu metáfora) el objetivo de la industria cultural es extender las leyes analógicas de toda la vida al mundo digital (porque les garantiza su cuota dominante), y la industria tecnológica quiere crear nuevas leyes que partan de cero, para así negociar con ventaja.
En medio está el autor, presentado como la víctima inocente: pues harán bien algunos en adelantarse a publicar su obra por su cuenta, porque si en la era analógica el autor era el que menos cobraba ¿por qué en ese nuevo mundo legislativo digital va a ser diferente? No nos engañemos...
Nos leemos!!!!
El tecnócrata de letras | 13 de Mayo de 2007 - 01:41 PMcomo ba aca bar el mundo
victor | 1 de Junio de 2007 - 03:07 AM