18 de Abril de 2006
Envidia
Qué impresión, esta mañana, al bajar el correo y ver que tengo 4 mensajes y ninguno es spam! No. Son avisos de comentarios en mi blog. Mi blog mi blog mi blog. Jaja. Esto se pone divertido. Se acabó el escribir para nadie. Pero sigo en pruebas. Pruebas en el blog y pruebas en mi misma ante la novedad del blog.
Un comentario, de Mary, habla de envidia. Es curioso que estoy yo estos días atenta a este pecado capital y tan común de la envidia. Es fácil detectar cuando sientes envidia. Lo difícil es reconocer que tienes envidia. Si no lo reconoces, es imposible que puedas sentirlo. No sé si me explico: tienes un amigo que tiene un Ferrari y te pasas el día criticándolo, lo casi odias, no sabes bien por qué pero te inventas mil excusas. No eres capaz de reconocer que, simplemente, tienes envidia. Nadie lo reconoce.
Pero, si consigues dar este paso tan importante, el reconocer que sí, que eres envidios@ en mayor o menor grado pero lo eres, entonces es muy fácil detectar cuándo estás sintiendo envidia. Y, por el sólo hecho de detectarla, suele desaparecer, como cuando enarbolas una ristra de ajos ante un vampiro: se larga.
Estos días practico esto. Creo que haré una categoría para posts de cosas a las que juego. Se llamará... lo pensaré otro rato.
Mercè a las 11:19 AM | Referencias 0Creo que tiene razón aquel que dice siempre:
- ¿Eres envidioso? Deja de serlo.
Ese es un planteamiento muy serio, el más serio que conozco.
Es decir, si tú ves que eres envidioso, o sea que lo ves realmente, y las consecuencias negativas que te trae el serlo, a tí y a las personas que te rodean, entonces dejarás de serlo. De forma inmediata. Si no es así, es que no lo has visto.
Vete a un psicoanalista a que te descubra, un año y medio y 3.000 euros más tarde, que eres envidioso porque una mañana, cuando tenías 6 meses y tu madre te bañaba en el fregadero de la cocina, llamó a la puerta de tu casa un vendedor muy guapo y tu madre quedó tan impresionada que te olvidó y casi te ahogas. Gran revelación, hermano, pero, ¿para qué te sirve realmente?
Bueno, no sé si viene esto al caso...
