Marzo 14, 2010
Medidas extraordinarias
Lo malo de los telefilmes con reparto de lujo, es que no intentan disimular su destino final, por lo que incluyen los elementos de cualquiera de estas producciones que se precie: rótulo inicial de 'basado en hechos reales' y coda final explicando, personaje a personaje, qué fue de ellos cuando la cámara dejó de seguirles.
Medidas extraordinarias no escapa al formato y se deja ver sin muchas pretensiones. Harrison Ford acumula unos cuantos clichés para salir del paso como científico huraño, mientras que Brendan Fraser, que ha engordado más de la cuenta para ser un héroe en el desierto, se esfuerza en parecer creíble como padre de unos niños aquejados de una grave enfermedad genética.
La búsqueda de la cura, la frialdad de la industria farmacéutica, el esfuerzo personal siempre recompensado, la impotencia de los padres y el buen rollo general, son los principales asuntos de una película que no dejará ninguna huella, ni en el espectador, ni en las carreras de actores y director.
