17 de Mayo de 2010
La última estación, una biografía bienintencionada de León Tólstoi
Tólstoi fue una fuerza de la naturaleza en materia creativa. En un mundo como el nuestro, de corta y pega y procesadores de textos, escribir Guerra y Paz sólo exige talento. Pero en el siglo XIX suponía también un excepcional esfuerzo físico y un desgaste considerable.
En esta bienintencionada y agradable revisión de los últimos meses del escritor ruso, obra del director y guionista Michael Hoffman, se abordan los problemas que padeció Tolstói tras sus esfuerzos como escritor. La conclusión es que el desgaste mayor fue en términos emocionales y que lo pagaron más sus allegados que él mismo.
La última estación narra con un formato clásico y sobrio la relación del escritor con su esposa, la condesa Sofía y con sus hijos, a través de los recuerdos y la presencia de Valentin Bulgakov, su secretario personal en los últimos tiempos. Asistimos al declive físico del autor, pero sobre todo al deterioro de su matrimonio con una mujer lúcida que pretendía impedir el expolio sobre su obra tras su muerte.
Dentro de su sencillez formal, La última estación plantea graves cuestiones sobre el control de la propia obra –los derechos de autor de verdad-, la ambición desinteresada o calculadora de los intérpretes del pensamiento de Tólstoi y el contraste entre lo que se escribe y se sueña con la existencia cotidiana de un genio.
Espléndida recreación histórica que vale la pena ver por su reparto. Es un biopic convencional, pero Christopher Plummer como Tólstoi, y Helen Mirren como la condesa Sofía, componen unos personajes tan cercanos que parece un viaje en el tiempo. Reconozco que me sobra una trama paralela de amores entre el secretario personal del escritor y una de las habitantes de la colonia experimental de tolstoianos creada a partir de sus ideas.
Pero por lo demás, es casi una tragedia griega, en la que también nos podemos dejar asombrar por el uso interesado de los medios de comunicación que hacen las fuerzas enfrentadas: Paul Giamatti, excelente como discípulo más tolstoiano que Tolstoi, y la condesa de Sofía a cuenta del legado final del escritor.
si ti tiego comenitario
mamadou | 14 de Noviembre de 2011 - 02:03 PMola yo bucando tarajar de obra yo mellamo mamadou ndiaye
mamadou | 14 de Noviembre de 2011 - 02:06 PM