18 de Marzo de 2010
Alicia en el país de las maravillas, de Tim Burton
Poca suerte ha tenido siempre Tim Burton para hacer secuelas de otras películas, para filmar historias poco originales. Ni Charlie y la fábrica de chocolate, ni Sweeney Todd, ni por supuesto, El planeta de los simios, aunque todos ellos sean buenos filmes si hacemos abstracción de sus orígenes. Así que, a pesar de la propaganda y el buen uso de rumores y expectación creada, me dispuse a ver Alicia en el país de las maravillas con cierta prevención.
Además, la proyección era en versión 3D lo que no es una garantía de buen uso de la cámara. La sorpresa que me llevé fue mayúscula, porque Tim Burton ha conseguido una proeza que demuestra que, hoy por hoy, es uno de los diez mejores directores vivos de Estados Unidos. La historia y el personaje de Alicia son de esos que han trascendido la literatura y se han convertido en mitos, con lo cual la dificultad para acercarse a ellos desde un ángulo nuevo es siempre difícil.
Para enfrentarse a un mito sólo hay tres opciones: o se deja como está; o se destruye para reconstruirlo, como hacen la Fura dels Baus o Calisto Bieito en sus montajes operísticos o teatrales; o se enaltece desde otro ángulo. Todas las opciones son arriesgadas, pero ésta última es la más difícil, porque exige al espectador que reconozca el mito y, a la vez, que lo vea otra vez como si fuera nuevo.
Tim Burton ha optado por la última opción, reinventando a Alicia, pero al mismo tiempo, dejándola como estaba en nuestra memoria. El resultado es una película espléndida, no apta para niños -sobre todo, menores de diez años-, en el que el uso de la tecnología digital y las tres dimensiones no ocultan ninguna carencia de guión, antes bien lo potencian. La historia queda entonces como estaba y no traiciona nuestra memoria.
Para ello, Tim Burton ha partido de los dos libros que escribió el reverendo Carroll, En el país de las maravillas y A través del espejo, lo que le ha permitido tener un espacio más amplio de narración y un mayor juego de personajes. El sombrerero loco tiene un protagonismo especial, así como la reina de Corazones y algunos secundarios especialmente afortunados. Hay espacio para la acción y las aventuras, pero también para toques personales de gran talento.
Alicia sigue siendo una joven inglesa del siglo XIX, un poco atolondrada e infantil, pero en manos de Burton, suma también a su personalidad un sutil erotismo y la determinación de quien tiene un sueño y lucha por construirlo. Puede parecer hierática y hasta inexpresiva, pero Mia Wasikowska compone una Alicia que es todo ojos y expresión corporal. Creo que, de haber vivido ahora, Lewis Carroll hubiese disfrutado con esta recreación de su personaje más querido.
hola! cai aca de casualidad, me encantó Alice in Wonderland! pero no puedo irme sin decirte que Anne Hathaway es la reina blanca! la actriz que interpreta alicia es Mia Wasikowska!
saludos !
¡Corregido! Muchas gracias, Marta.
Darío Sanz | 31 de Marzo de 2010 - 09:21 AM