16 de Febrero de 2010
Nacidas para sufrir, comedia oscura con dos actrices excepcionales
El director Miguel Albadalejo ha conseguido con Nacidas para sufrir una comedia, oscura pero comedia, con los materiales de un drama: la manipulación de las personas y el abuso sobre quien no puede defenderse. Podía haber hecho una tragedia que explorase zonas muy oscuras de las personas, pero al elegir la comedia se ha arriesgado más y el resultado ha valido la pena.
Es verdad que sin la ayuda de dos actrices que hacen una interpretación insuperable, Petra Martínez y Adriana Ozores, Albadalejo lo habría tenido mucho más difícil. Con la anécdota mínima de la convivencia de dos mujeres en un pueblo, unidas por la mutua necesidad, Albadalejo muestra con sencillez y un humor casi berlanguiano la preocupación por el futuro de una anciana, las decisiones que se ve obligada a tomar y cómo las circunstancias pueden dar al traste con sus previsiones.
A través de las miradas y un cuidadoso tratamiento de los diálogos, Adriana y Petra desarrollan una relación tan intensa como sorprendente, un ejercicio de interpretación para mostrar en las escuelas de teatro. El resto del reparto cumple con creces, incluyendo a Malena Alterio, que ha disfrutado de un papel corto pero jugoso. La pirueta final de la historia demuestra que Albadalejo ha alcanzado la madurez como autor y que podemos esperar de él grandes películas.
