25 de Septiembre de 2009
¿Y si en vez de las 6 ws hablamos de los 6 niveles?
Desde hace más de un siglo el periodismo permanece anclado a un concepto jerárquico y ordenado para elaborar la información, basado en lo que se dió en llamar las "seis uves dobles": what, when, who, why, where y how. Es decir, qué, cuando, quién, porqué, dónde y cómo. Según la importancia de cada una - a juicio del periodista-, así irían colocadas en una información.
Hoy el flujo de la información es tan abundante que el periodista como intermediador ha dejado de tener importancia y son los intereses particulares de cada consumidor los que ordenan la cantidad de información a recibir y esa cantidad puede ser tan reducida como unas pocas palabras. No se trata de simplificar o de hacer una información muy básica, sino de adecuarla a los diferentes medios y dotarla de niveles de profundidad cada vez más amplios.
La jerarquía se establece entonces en función de su extensión y del nivel de atención que exija en cada momento y para cada usuario en particular. Los hechos, los datos y hasta las opiniones se irían incorporando a medida que aumentásemos el nivel. En el primero de esos niveles tendríamos la frase, el titular que sintetiza claramente lo que pasa, el hecho que es noticia, por ejemplo: Una canción inédita de Michael Jackson.
En un segundo nivel más extenso se pueden incluir los datos relevantes: dónde está la canción y cuándo se puede oír. En un tercer nivel más amplio, llegaría la explicación de quién tiene la canción y las circunstancias por las que es inédita y otros detalles: duración, composición... En el cuarto nivel se añade la opinión crítica y se sitúa en contexto: herencias, derechos de autor, negocio discográfico... Un quinto nivel de profundidad pondría en relación esta canción con el resto de la obra del autor: acordes, inspiración y otros detalles del artista. El sexto nivel, superpuesto a los anteriores, sería el de la participación de la audiencia: comentarios, valoraciones, meneos, recomendaciones, etcétera.
No estoy diciendo que cada noticia pueda tener el mismo tratamiento -aunque con el uso de los archivos las noticias siempre van a tener un contexto-, ni que un mismo redactor o periodista tenga que redactar la información desde el quinto hasta el primer nivel, extractando o editando. Pero sí que se pueden emplear diferentes personas trabajando a la vez en los distintos niveles, asumiendo entre todos la respuesta y la participación en el sexto, en el de los usuarios, que a su vez pueden ser autores.
De esa forma, las redacciones podrían explotar de verdad las sinergias y concentrarse en elaborar información con un valor añadido por el que puede resultar interesante pagar. Con periodistas especializados y focalizados en lo que de verdad saben hacer. En este caso, yo no tengo tiempo ni ganas de escuchar o buscar lo más relevante de la música de Michael Jackson, pero como aficionado a la guitarra puedo estar interesado en los acordes o en la información añadida que una noticia -Descubierta una canción inédita de...- puede tener.
