16 de Junio de 2009
Cher ami, un exceso de inspiración Disney y mucho talento español
Decía uno de los productores de esta película durante su presentación a los medios que hacer cine de animación en España no es cosa de industria sino de francotiradores, por la soledad en la que se mueven todos estos proyectos, a pesar de la existencia de un nutrido grupo de grandes profesionales más reconocidos fuera de nuestras fronteras que dentro.
Lo cierto es que, salvo en Estados Unidos, la animación es un área de la industria audiovisual muy maltratada por las cinematografías nacionales a pesar de que, en la mayoría de los casos y a poco que se cuide un poco el producto, la rentabilidad de las películas de animación suele ser buena. No es que esté al alcance de todo el mundo obtener taquillazos como los de Pixar, pero sí para construir una base sólida que dé salida a la creatividad que hay por ahí sin aprovechar.
Cher Ami es una buena película de animación, que mezcla con maestría las dos y las tres dimensiones –utilizadas sobre todo en los fondos-, con un diseño de personajes y situaciones equilibrado y lleno de ritmo, a lo que contribuye una buena y original banda sonora. Cher Ami está basada en un suceso real ocurrido durante la Primera Guerra Mundial, lo cual es una rareza: la película está ambientada en la guerra y hay soldados y bombas, pero sin que eso afecte a su carácter infantil.
Cher Ami fue una paloma mensajera que consiguió una proeza imposible de vuelo y salvar la vida de cientos de soldados durante las batallas de 1918. Aunque es una película un poco “masculina” –el peso de los hombres es un poco abrumador-, tiene momentos muy brillantes, sobre todo el reconocido y explícito homenaje del director, Miquel Pujol, al mejor Disney de Dumbo: un viaje alucinado y alucinante de alcohol y música de una paloma por el Moulin Rouge.
Pero quizás por eso, Cher Ami tiene muchas virtudes y un solo defecto: un exceso de inspiración en los clásicos de la factoría Disney, reproduciendo casi al detalle la atmósfera de éstas, como si el tiempo –y sobre todo, los propios estudios Disney- no hubiesen evolucionado. Porque a la vista de las propuestas de Pixar o de Dreamworks, por no mencionar a los outsiders como Henry Selick, Cher Ami parece un tanto antigua. Muy bien hecha y entretenida, pero antigua, como si se hubiera realizado a finales del siglo pesado.
Sea como fuere, el esfuerzo y el talento no los quita nadie.
