22 de Mayo de 2009
Las batallas del lenguaje
Dentro de la guerra del copyright se dan continuas batallas en muchos frentes. A parte de las obvias, como los enfrentamientos judiciales -por ejemplo el que culpa a uno de los inventores del martillo de los dedos machucados por éste-, el que más me llama la atención es el del lenguaje. Cambiar, tergiversar y, sobre todo, retorcer las palabras se han convertido en un dogma para muchos que no tienen otra argumento para defender la cultura cerrada.
Uno de los especialistas en estas tergiversaciones interesadas es el escritor Antonio Muñoz Molina, que sigue confundiendo los medios con los mensajes, como el sábado pasado en este artículo, donde confunde el trabajo bien hecho o realizado despacio con la Red, al parecer incompatible con cualquier calidad:
En los embarullados debates españoles sobre el porvenir del periodismo y la al parecer progresista gratuidad universal de los bienes culturales que propicia Internet tiende a olvidarse algo: la lentitud y la constancia del esfuerzo que requiere cualquier logro valioso; las horas, los días, los meses y años de trabajo, entregados siempre con una mezcla de obligación y devoción, por puro gusto de hacer algo que uno ama y también con la aspiración de ganarse dignamente la vida.Después de dar por sentado que nada de lo que se publica en internet tiene el carácter de "trabajo bien hecho" -no sé qué ve en la Red este hombre, ¿sólo porno amateur o páginas de myspace?-, entramos en lo que le interesa de verdad: la pasta.
Todo cuesta, todo ha de pagarse de algún modo, ha de pagarlo alguien. La falta de respeto a los derechos de quien escribe, inventa, compone, interpreta cosas, es universal, pero en España yo creo que se acentúa más a causa de ciertas peculiaridades de nuestra democracia.¿Dónde está esa falta de respeto? ¿Qué problema supone que yo pueda leer este artículo y compartirlo con otras personas? Dario Sanz a las 07:31 AM | Referencias 0
