13 de Abril de 2009
Mercedes Milá, repartiendo cera
[...] Los periodistas escritos os creéis que sois mucho mejores que nosotros, como de una clase social superior, y nosotros, los que trabajamos en los medios audiovisuales, somos unos pobrecitos.
[...] Es que os creéis dueños de la opinión del público cuando nadie os ha dado esa responsabilidad. Tú vendes 400.000 ejemplares de tu periódico, lo leerán como mucho millón y medio de personas, y yo hago un programa que, como poco, un día malo, lo ve un millón de personas voluntariamente.
[...] Gracias a Dios, los periódicos han empezado a meter dinero en empresas de televisión, y en ese instante se ha visto que cambiaba la postura de los periódicos hacia la tele. Es muy divertido observarlo. Ver cómo tu periódico, que ha despreciado los realities toda la vida, cuando ha tenido realities en Cuatro ha empezado a valorarlos. Eso se llama ignorancia. Algo de lo que aprender.
[...] Me troncho al ver cómo los popes de la profesión, en función de los intereses de sus empresas, han ido variando su postura hacia la televisión.
Mercedes Milá, cantando las verdades del barquero, en una entrevista en El País Semanal
Dario Sanz a las 04:31 PM | Referencias 0"Me troncho al ver cómo los popes de la profesión, en función de los intereses de sus empresas, han ido variando su postura hacia la televisión."
Traducción: "Te pagan para que escribas lo que ellos quieran; por tanto, Gran Hermano no es un vil programucho que no merece la pena ver".
No me parece un gran argumento.
jose | 14 de Abril de 2009 - 01:19 PMHola Jose, gracias por tu comentario. Creo que ella se refiere a las muchas críticas que siempre han escrito los popes del periodismo de El País con respecto a los realities. Luego, cuando han tenido ese tipo de programas en su cadena de televisión, se las han callado. Me parece que ella denuncia la hipocresía. En cualquier caso, estoy contigo en que esos programas son infumables.
Darío Sanz | 15 de Abril de 2009 - 12:15 PM