10 de Enero de 2008
Ensalada de textos sobre el canon
En los últimos días se han publicado un par de artículos sobre el canon que mezclan conceptos que no tienen que ver entre si, insistiendo en su carácter de impuesto y en la vieja falacia de "si yo no tengo coche, ¿por qué pago carreteras?" y otras lindezas, francamente indignas de personas a las que se presupone la inteligencia.
Uno de Javier Marías, que dice que:
"yo no protesto porque el Estado grave mis cigarrillos con impuestos especiales para financiar la sanidad pública, por ejemplo."
"en compensación por el despojamiento futuro de que tradicionalmente han sido objeto, y del desvalijamiento presente de que también lo son ahora merced a las nuevas tecnologías, gocen de algún beneficio fiscal en vida, de tal manera que, ya que no se les permite dejar en herencia indefinida sus obras, sí puedan dejar más dinero. Los creadores, por tanto, deberían estar exentos de pagar impuestos … por los beneficios obtenidos de sus obras de pensamiento o arte exclusivamente."
Otro, de Diego A. Manrique, capaz de sostener que:
"el sonido de un CD es superior al que se consigue bajando música desde la Red"
Y luego, Vicente Molina Foix, que se lamenta:
"lo que pretende el dichoso canon: la fijación de un impuesto indirecto y general que se establece, como los restantes tributos estatales, con la finalidad de atender a las necesidades y prever la gravísima crisis de un amplio y trascendental sector laboral del país al que la arrolladora y creciente implantación de los sistemas reproductivos y artilugios informáticos amenaza con destruir y empobrecer."
Menos mal que José Miguel Rodríguez Tapia explica lo que es un impuesto y quién lo cobra y lo que es el canon.
Aunque se comentan solos, me quedo con lo de que la calidad del sonido de un cd es mejor que la de internet (los bits deben ser diferentes) y con lo de compensar al trascendental sector laboral: se ha dejado que habría que compensar a los vendedores y fabricantes de abanicos por la llegada del aire acondicionado, por poner un caso.
