13 de Agosto de 2007
Zodiac, un thriller muy bueno
Basada en una sucesión de crímenes inexplicables ocurridos en California hace cuarenta años, Zodiac es una minuciosa reconstrucción de la investigación policial y periodística de un caso que sigue sin resolverse, aunque la película y la percepción del espectador es que podría haberse resuelto. Está dirigida por David Fincher, autor de Seven, por ejemplo, un poquito sobrevalorada en mi opinión, pero también un buen título, aunque me ha gustado más ésta.
Zodiac es también una sorpresa muy agradable en una cartelera llena de títulos violentos y descerebrados, sin el más mínimo guión. Con el ritmo justo, sin acelerar, dando tiempo al espectador a asimilar los datos y las pistas, Zodiac ofrece un catálogo completo de buenos diálogos al servicio de una historia, de caracterizar los personajes lo suficiente como para que sean verosímiles, y de dejar claro, con algunas secuencias de una violencia fuerte, que las muertes no fueron un juego, sino especialmente crueles.
La acción discurre ordenada y aunque abusa un poco de los rótulos de situación, es muy clara y llega a ser por momentos apasionante. La película retrata un mundo policial y periodístico que hoy nos resulta lejano, en el que no hay adn ni coordinación entre policías, en el que el fax es una novedad y las máquinas de escribir y los teléfonos fijos forman el paisaje informativo.
Ambientada de una forma espléndida y fotografiada con un tono que recuerda a los títulos de los 1970 (Harry el sucio, que aparece en su estreno, o las de Shaft), Zodiac se permite jugar con varios géneros y hasta hacer un emocionante homenaje a las películas de terror más clásicas.
¿Una pega? Siguiendo la moda imperante en Hollywood -que explica muy bien el guionista Alex Epstein- el tabaco, el acto de fumar está casi proscrito, aunque sea esencial para comprender cómo se vivía entonces, y sólo fuma uno de los personajes (no es el "malo"), pero que también le pega a otras sustancias adictivas y, por qué no, más peligrosas. En fin, un peaje a la intolerancia.
