2 de Junio de 2007
Los riesgos de ser bloguer
La Red se va llenando de experiencias personales y esas experiencias generan a su vez una nueva cultura y una nueva sociología. Vale. Pero me llama la atención cómo la interacción entre las instituciones, digamos reales, y las alojadas en internet sigue ofreciendo motivos para desconfiar del futuro.
Hasta ahora, los únicos riesgos que tiene escribir una bitácora se derivan de dos grandes áreas: el contenido y la situación política del país en el que escribes, o su nivel de libertad. Los bloggers occidentales no corren riesgos por escribir como los autores de blogs en países con la libertad restringida: China, Cuba, Irán…
En occidente, el único riesgo es equiparable al de cualquier otro medio de comunicación: cometer un delito, normalmente de difamación o intromisión del honor. Pero la lista ha empezado a ampliarse poco a poco. Hay ya denuncias por los comentarios o los posts desfavorables a las empresas, algunas por mofarse de un partido político o por chatear y, al menos en Estados Unidos, alguno ha sido despedido por un post.
Pues bien, hoy me entero que los blogs han llegado a los juzgados españoles de familia. Me cuentan lo siguiente:
“Como ya sabes, tengo presentada una demanda de divorcio ante el juzgado. Hoy he recibido la copia del escrito de respuesta que ha presentado mi ex. En su alegación dice que yo gasto el dinero en caprichos como los viajes. Y como prueba ¡pone contenidos de mi blog! Te mando el párrafo escaneado para que veas.”
Abajo va la imagen. Sólo se me ocurre: si blogueas, no te divorcies, que luego lo usan contra ti.

