21 de Marzo de 2007
Te quiero, París
He disfrutado bastante con la película colectiva Paris Je t’aime, compuesta por 18 historias de cinco minutos. Varios de ellos se merecen incluso la mitad de la audiencia de Lo que tú quieras oír como mínimo, pero como responden a un modelo antiguo de negocio, no se les ocurre. Es como escribir en tablilla de cera existiendo el din-a4.
La película funciona como tal porque tiene un montaje muy cuidadoso, con un ritmo que enlaza perfectamente unos cortos con otros. Y todos giran en torno a la ciudad, muy poco turística, por cierto, y al amor o a los sentimientos. Está estructurada por distritos y por fuerza, un grupo así es un poco irregular. Hay piezas que son deslumbrantes, como la de los mimos de Sylvain Chomet o la muerte de un inmigrante de Oliver Schmitz.
Otras son correctas, como el de Isabel Coixet, que abusa un poco de su monotema de la enfermedad terminal, pero que ofrece un par de cameos de Javier Cámara y Leonor Watling muy divertidos. Los hermanos Coen hacen una gamberrada inteligente, Wes Craven se autoparodia y Vincenzo Natali deja que Elijah Wood se ría de sí mismo con un papel que es mezcla de hobbit y vampiro.
Alguno hay, como el de Alfonso Cuarón o el de Richard LaGravenese que son más bien flojos en mi opinión. Pero si hay uno por lo que vale la pena esta obra colectiva es el de Walter Salles. Con una mujer y un bebé, Salles consigue sacudirte un directo a la mandíbula y mostrarte la cara más real, más feroz de una gran ciudad que es muy bonita y llena de belleza y amor y todo eso, pero que también tiene unas tripas. Tripas que cantan en español, por cierto.
Algunos se merecen el doble¡¡¡¡ Y el de Salles (Que en mi opinión es el mejor. Quizás el mejor corto que he visto en lo que va de año) El triple.
Gracias por el link, Dario.
Guillermo Zapata | 21 de Marzo de 2007 - 12:02 PM