29 de Noviembre de 2006
Otra definición de periodismo
De un informe realizado por la Asociación Estadounidense de Periódicos (reseña aquí y fuente original aquí), me quedo con la definición de periodismo que hace Tom Rosenstiel, director del Proyecto para la excelencia del Periodismo:
"Una redacción tiene una cultura peculiar; tiene que estar compuesta de personas convertidas a la religión del periodismo, lo que significa decir la verdad sin miedos ni favoritismos. En una buena redacción hay un sentido de misión pública, y eso es algo que le hace estar incómoda en el seno de una empresa, en una cultura comercial; pero sin esta otra cultura no se puede organizar un producto informativo".Este oficio es una religión. Y un vicio. Y una enfermedad que te corroe por dentro. Dario Sanz a las 12:01 PM | Referencias 0
En todas las profesiones dicen lo mismo de sí mismos. No hay nada más quemado que decir "X no es un oficio, es un estilo de vida".
La recogida y estudio sistemático de caracoles de Borneo no es un trabajo, es un estilo de vida :-)
jose | 29 de Noviembre de 2006 - 04:03 PMCierto. Por supuesto que casi cualquier profesión implica un estilo de vida. Pero en el periodismo, su carácter de misión es lo que hace que sea incómodo con muchos poderes. Por eso casan mal los negocios o la política con el periodismo. Si uno está convencido de su trabajo, del carácter de servicio que tiene ese trabajo, entonces tiene un plus con respecto a otras profesiones.
Y no lo digo por mi, sino por las muchas Politkovskayas que hay en el mundo. Y los que se juegan la vida o simplemente el bienestar por su trabajo, cualquiera que este sea, tienen razones para defender que sea especial.
Yo creo que el propio Rosenstiel hace notar la dramática contradicción que reina en el seno de la actividad periodística: el periodismo no debe plegarse ante nada; pero sin una organización empresarial que lo sustente no existiría. Todos los trabajadores de una empresa (que, por definición, es una institución que busca el beneficio) se pliegan ante los intereses de los jefes, no hay más tu tía. la alternativa es el paro.
Por otro lado, ¿quién está convencido hoy de su trabajo? Nadie; o muy pocos. Llegas; haces el trabajo (ya sea despachar panes o escribir noticias); cobras y te vas. Hay muy pocas Politovskayas por ahí; porque, entre otras cosas, eso de decir la verdad de ciertas personas a todas horas es un riesgo para la integridad física; y el ser humano, por definición (somos "individuos") es egoísta.
Yo Mismo | 26 de Julio de 2010 - 03:22 PM