27 de Septiembre de 2005
Una publicidad ¿obscena?
El problema de la sequía y la falta de agua son muy serios y complejos. No creo, además, que todo se reduzca a una cuestión de trasvases, sino más bien a un concepto general de gestión del agua. Así que no pretendo entrar en ningún debate territorial o visceral sobre este tan húmedo asunto.
Sólo que, precisamente por la que está cayendo, me resulta obscena la publicidad en televisión de la nueva ciudad de vacaciones Marina d'Or. Con Anne Igartiburu de oficiante –como si de un informativo se tratase–, el proyecto de urbanización se desarrolla ante los ojos del espectador en torno a tres ejes: tres campos de golf, un lago de miles de metros cuadrados y el silencio más absoluto sobre una pregunta clave: ¿de dónde van a sacar el agua necesaria para semejante obra?
No estoy ni a favor ni en contra de un proyecto que, según sus promotores, generará 6.000 puestos de trabajo, pero como conozco ese litoral de primera mano, me gustan las ciencias y he leído algo sobre el resultado de la ecuación clima mediterráneo + césped...
Pues eso, que este anuncio se añade a otros –como uno que protagonizaba Camacho, un entrenador de fútbol– que siempre me resultan difíciles de digerir como espectador.
