22 de Junio de 2005
Una conferencia de Antonio Gamoneda
El martes 14 estuve en una conferencia de los poetas Antonio Gamoneda, Marcelino García Velasco y el estudioso Javier Villán sobre la poesía del pintor Juan Manuel Díaz Caneja en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Lo que más me llamó la atención es que no llegábamos a 20 los asistentes.
Y no lo entiendo. Antonio Gamoneda es uno de los más grandes poetas en lengua castellana del siglo XX. Era un lujo escucharle por un euro, que es lo que cuesta entrar en el Círculo. ¿De verdad no había nadie interesado las ocho de la tarde de un martes? ¿O es que no se le dió ninguna publicidad?
Claro que a la misma hora, en otra sala, estaban hasta los de los programas de corazón en otro acto, que convocaba figuras del cine.
En fin. De lo dicho por los poetas sobre la obra de Caneja, que «abandonó la poesía pero ésta no le abandonó a él» me quedé con un par de versos escritos por el pintor:
Ay amigo irremediablemente detrás del amarillo canta el pájaroEl lápiz corre la subida planicie que vislumbraba el pensamiento
Y algunas expresiones como
cielos improvisados
tarde desabrochada de percalina
Y, sobre todo,
cerrar los ojos y contraer la sangre
La luz de mis ojos
Cuando tenía ojos, deseaba ver,
Ahora que veo, no puedo distinguir mis deseos,
lo que con tacto antes aprendí a amar,
Ahora no se si quiero sentir.
Objeto de mi deseo,
Deseo sea un sueño,
Para poder tocar, sentir....
Y despertar sin culpa.
Solo mis ojos para verte
Y desear ser ciega otra vez.
Ciego tu, yo ya no quiero ver
que ojos que antes veían sin ver,
Ahora ciega, yo quiero ser.
Isaura
Recopilación 07-11-06
Año 26 - 01
Le dedico con todo mi corazon este poema a este celebre señor, soy mexicana, arquitecta, no soy sencible pero mi mente parlante, que ahora despierta y escupes tus ideas a mi torpe garra, garra que queda de mi adolorida riuma, permite escribir lo que a mi mente abruma.
laprietita@hotmail.com
Isaura Salcedo | 30 de Noviembre de 2006 - 05:45 PM