Junio 16, 2008
"La puesta en el sepulcro", Carlos Martínez Rivas
Cuando ya no me quieras.
Cuando ya no me quieras
y no podamos estropear nada
porque nada estará vivo y confiado.
Cuando tú te hayas ido
y yo me haya ido
y los de la música se hayan marchado
y el portón se cierre
(dentro pasan el largo fierro por la argolla
asegurando con la correa el cerrojo,
y soplan los candiles
y las mechas se quedan humeando);
diremos: "Algo se ha perdido.
No mucho. Nunca es mucho. Pero
algo esencial –un culto, un lenguaje,
un rito— está perdido".
Junio 04, 2008
"El negro habla de los ríos", Langston Hughes
Yo he conocido ríos:
he conocido ríos tan antiguos como el mundo y más viejos que
el flujo de la sangre humana en las venas humanas.
Mi alma ha crecido profunda como los ríos.
Me bañé en el Eufrates cuando eran jóvenes los amaneceres.
Construí mi cabaña cerca del Congo, y el río arrulló mi sueño.
Miré el Nilo y levanté mis pirámides sobre él.
Escuché el canto del Mississippi cuando Abe Lincoln
bajó a Nueva Orleans, y he visto su seno
enlodado, volverse todo oro en el crepúsculo.
He conocido ríos:
ríos antiguos, oscuros.
Mi alma ha crecido profunda como los ríos
Langston Hughes
(1902-1967)
(Traducción de Francisco Morán).
Abril 18, 2008
"Sol serpiente" de Aimé Césaire
Sol serpiente ojo fascinador ojo mío
el mar piojera de islas crujiendo en los dedos de las rosas
lanza-llamas y mi cuerpo intacto de fulminado
el agua eleva las osamentas de luz perdidas en el corredor sin pompa
torbellinos de hielo aureolan el corazón humeante de los cuervos
nuestros corazones
es la voz de los rayos domesticados que giran sobre sus goznes de lagartija
traslado de anolis al paisaje de vidrios rotos
son las flores vampiros que suben a relevar las orquídeas
elixir del fuego central
juego justo fuego mango nocturno cubierto de abejas
mi deseo un azar de tigres sorprendidos en los azufres
pero el despertar estañoso se dora con los yacimientos infantiles
y mi cuerpo de guijarro que come pescado que come
palomas y sueños
el azúcar de la palabra Brasil en el fondo de la ciénaga
(De Les Armes miraculeuses. Traducción de Aldo Pellegrini, Antología de poesía surrealista francesa, Ediciones Coma, México, 1981).
Fallece Aimé Césaire (obituario de El País).
Algunos poemas de Césaire en español.
Poemas de Césaire en francés con su traducción al español (cuando se entre a la página, buscarlos como a la mitad, después de los de Blaise Cendrars).
Diciembre 20, 2007
Sobre la calidad en la poesía
Me pasó hace poco que leí un demasiado largo poema que tenía como motivo recurrente una idea nada novedosa. De pronto habían un par de líneas o imágenes que podían salvarse y pensé que lo que el poema quería era una buena podada. Que era como un arbusto con flores bonitas pero que se había crecido demasiado y no lucía su belleza como podría con un buen recorte de ramas sobrecrecidas. Que quizás, si el autor se hubiera tomado el trabajo de hacerlo, hubiera podido construir algún tipo de joyita.
Es un error común pensar que la poesía es un “género fácil”. Por eso sufrimos de una “sobrepoblación de poetas”. O de autodenominados poetas que creen que escribir poesía es cortar un texto en frases cortas y ya. Poema. Pocos se toman el tiempo de trabajar la poesía, de dejarla madurar en silencio, de dejarla quieta un tiempo, de pulirla como se puliría un diamante para sacarle su mejor brillo.
La poesía no puede dejar expuesto su andamiaje porque se nos presenta con mucha más desnudez que los géneros narrativos donde la extensión, el lenguaje, la historia y la estructura permiten disfrazar algo mejor las carencias de un texto. Digo “algo mejor”, porque cuando un texto es malo, no hay nada que pueda salvarlo. Pero eso, en poesía, es mucho más difícil.
Dándole vueltas a esa idea, pensé que en la poesía, la falta de calidad no puede disfrazarse. Que la poesía es un género tan exacto, tan preciso, que no puede caber dentro de su estructura ni la mediocridad ni lo “regular”, para que funcione. Para que conmueva al lector, para que lo toque.
La poesía, la buena, la que sacude al lector de una manera u otra, es así de rigurosa en su escritura.
Octubre 04, 2007
Escoriación
Herida que queda, luego del amor, al costado del cuerpo.
Tajo profundo, lleno de peces y bocas rojas,
donde la sal duele, y arde el yodo,
que corre todo a lo largo del buque,
que deja pasar la espuma,
que tiene un ojo triste en el centro.
En la actividad de navegar,
como en el ejercicio del amor,
ningún marino, ningún capitán,
ningún armador, ningún amante,
han podido evitar esa suerte de heridas,
escoriaciones profundas, que tienen el largo del cuerpo
y la profundidad del mar,
cuya cicatriz no desaparece nunca,
y llevamos como estigmas de pasadas navegaciones,
de otras travesías. Por el número de escoriaciones
del buque, conocemos la cantidad de sus viajes;
por las escoriaciones de nuestra piel,
cuántas veces hemos amado.
Cristina Peri Rossi,
Uruguay.
Agosto 30, 2007
"Solsticio de verano" (fragmento)
Hablabas de cosas que no veían los demás
y éstos reíanse.
Boga con todo el umbroso río
contra la corriente;
cursa los caminos incógnitos
a ciegas, obstinado
y busca palabras enraizadas
como el olivo de múltiples nudos
y déjalos que rían.
Aspira a que también el otro mundo
en la hodierna sofocante soledad habite
en este presente dilapidado,
déjalos.
El rocío del alba y el viento del mar
existen sin que nadie lo demande.
(De Mithistórima, Yorgos Seferis, poeta griego, ganador del Premio Nóbel de Literatura 1963).
Julio 18, 2007
Para ti, amor mío (Jacques Prévert)
Fui al mercado de pájaros
y compré pájaros
Para ti
amor mío
Fui al mercado de flores
y compré flores
Para ti
amor mío
Fui al mercado de chatarra
y compré cadenas
Pesadas cadenas
Para ti
amor mío
Después fui al mercado de esclavos
Y te busqué
Pero no te encontré
amor mío.
(Ilustración: Jacques Prévert, Paris, 1955, foto de Robert Doisneau).
Febrero 20, 2007
Idilio Muerto
Me he cachado varias veces en los últimos días pensando “¿qué estará haciendo la Boni?”. Me la imagino en el cielo de los gatos, un lugar soleado, infinito, lleno de prados, flores, grama siempre verde, árboles a los cuales encaramarse y bajarse sin problema (la Boni se pasó una noche entera encaramada en un árbol de marañón japonés del cual no supo cómo bajarse y a dónde subió perseguida por uno de sus acosadores sexuales), mariposas que los gatitos persiguen para jugar con ellas, y otros compañeros gatos con quienes jugar, o prados solitarios donde una gatita filósofa, como era ella, pensará en la vida y en la muerte y en la vida que dejó atrás. Y entonces recuerdo Idilio muerto de César Vallejo, uno de nuestros poetas preferidos, y transformo la primera frase, cambio el Rita por el Boni, mi andina y dulce Boni, de junco y capulí, mientras yo me transformo en el pájaro salvaje que llora en las tejas:
Qué estará haciendo esta hora mi andina y dulce Rita de junco y capulí;
ahora que me asfixia Bizancio, y que dormita
la sangre, como flojo cognac, dentro de mí.
Dónde estarán sus manos que en actitud contrita
planchaban en las tardes blancuras por venir;
ahora, en esta lluvia que me quita
las ganas de vivir.
Qué será de su falda de franela; de sus
afanes; de su andar;
de su sabor a cañas de mayo del lugar.
Ha de estarse a la puerta mirando algún celaje,
y al fin dirá temblando: «Qué frío hay... Jesús!»
y llorará en las tejas un pájaro salvaje.
Enero 05, 2007
Caracas Notebook, Guillermo Parra
“Caracas es demasiado grande y tanto que casi la confundo con un país” dice parte del epígrafe de Elizabeth Schön que se cita al inicio de Caracas Notebook, el poemario de Guillermo Parra, aparecido en una edición limitada de Cy Gist Press el año pasado.
Parra revisita la ciudad de su infancia y esta colección es resultado de esa visita que contagia melancolía por las ciudades que uno guarda en el baúl de los recuerdos, ciudades que se han rebelado y transformado en algo bastante imposible de amar.
Me parecería injusto limitar Caracas Notebook a la palabra “poemario” porque tiene más que eso. Aparte de poemas breves, donde lo esencial obra con fuerza para transmitir las impresiones de lo visto, sentido y evocado por el autor, hay también textos en prosa (¿crónicas, viñetas?) que nos devuelven de alguna manera a la “realidad”, que nos leen grafittis de la ciudad, rutas, acciones, lo que aunque escapa de la forma del verso no deja de ser menos intimista.
Agosto 29, 2006
Viaje al imperio de las ventanas cerradas
Debo comenzar diciendo que tengo una relación algo complicada con la poesía. Me gusta, pero soy exigente. Me he sobre todo concentrado en lectura de poetas ya establecidos, considerados como clásicos (antiguos o contemporáneos). Me gusta la poesía original, la que me dice algo, la que no me intenta convencer ni imponer nada. Por supuesto que no me gusta la poesía que hace el grueso de la población que se autodenomina poeta y que creen que hacer poesía es hacer malabares de palabras o escribir un texto, cortarlo a media línea y voilá, "escribí un poema".
Lo cual no quita que siempre ande "probando", buscando nuevos poetas que me emocionen y que estén haciendo cosas interesantes, intensas, locas, profundas, con sustancia. Por lo general me decepciono. Basta leer unas 4 líneas para saber si alguien es poeta (con todo el peso de la palabra), si es alguien que tiene fibra y a quien haya que seguirle la pista o si es un simple aficionado que jamás pasará de allí.
Pero a veces se lleva uno agradables sorpresas, y de pronto he descubierto a más de algún buen poeta, más de algún profundo poema y más de alguna buena colección de poesía. Que es el caso del que quiero hablar hoy.
Agosto 26, 2006
¿Con qué puedo retenerte?
Dos poemas ingleses (II)
A Beatriz Bibiloni Webster de Bullrich
¿Con qué puedo retenerte?
Te ofrezco magras calles, ocasos desesperados, la luna
de los corroídos suburbios.
Te ofrezco la amargura de un hombre que ha mirado
largamente a la luna solitaria.
Te ofrezco mis antepasados, mis muertos, los fantasmas
que hombres vivientes han honrado en mármol:
el padre de mi padre muerto en la frontera
de Buenos Aires, dos balas a través de sus pulmones,
barbado y muerto, envuelto por sus soldados
en el cuero de una vaca; el abuelo de mi madre
-con tan solo venticuatro años- encabezando
una carga de trescientos hombres en el Perú, ahora
espectros en desvanecidos caballos.
Te ofrezco cualquier agudeza que puedan contener
mis libros, cualquier hombradía o humor en mi vida.
Te ofrezco la lealtad de un hombre que nunca ha sido leal.
Te ofrezco ese meollo de mí mismo que he salvado,
de alguna manera: el corazón central que no
comercia con palabras, no trafica con sueños,
y está intocado por el tiempo, por la alegría,
por las adversidades.
Te ofrezco la memoria de una rosa amarilla vista
en el ocaso, años antes de que hubieras nacido.
Te ofrezco explicaciones de ti misma, teorías sobre ti misma,
auténticas y sorprendentes noticias de ti misma.
Te puedo dar mi soledad, mi oscuridad, el hambre
de mi corazón; trato de sobornarte con
la incetidumbre, con el peligro, con la derrota.
De El otro, el mismo
Traducción de Roberto Fernández Retamar
JORGE LUIS BORGES
Continuar leyendo»Julio 09, 2006
Tom Waits y Bono leen a Bukowski
Tom Waits lee "The Laughing Heart" y Bono "Roll The Dice", ambos poemas de Charles Bukowski.
Abril 28, 2006
The Bluebird (Charles Bukowski)
El documental Bukowski, born into this, comentado en el post anterior, termina con la voz de Bukowski leyendo este poema (quien quiera colaborar con la traducción, bienvenido...):
there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I'm too tough for him,
I say, stay in there, I'm not going
to let anybody see
you.
there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I pour whiskey on him and inhale
cigarette smoke
and the whores and the bartenders
and the grocery clerks
never know that
he's
in there.
there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I'm too tough for him,
I say,
stay down, do you want to mess
me up?
you want to screw up the
works?
you want to blow my book sales in
Europe?
there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I'm too clever, I only let him out
at night sometimes
when everybody's asleep.
I say, I know that you're there,
so don't be
sad.
then I put him back,
but he's singing a little
in there, I haven't quite let him
die
and we sleep together like
that
with our
secret pact
and it's nice enough to
make a man
weep, but I don't
weep, do
you?
Abril 01, 2006
Textos del desalojo
Se llevarán todas mis pertenencias, todas las ofrendas. Las que llegaron alzadas en guirnaldas y gajos, las que caían prodigándose, las que quedaron en suspenso, las rezagadas para largas fatigas, las de forma aprendida, roce estable. Llegarán batallando por encima de las cosas, por encima de viejos tanteos, olvidados tanteos, rodando por tierra los destrozos, el ovillo apenas comenzado, la perla apenas engastada. Llegarán feroces, llegarán con odio, llegarán con desprecio proclamando el vacío. Me irán despojando de todo: punto, gesto, voz. Aparecerán de pronto por entre círculos, ángulos y rectángulos, duras geometrías de líneas agónicas, infinitas paralelas sin posibles encuentros, volúmenes de sangre. Me irán despojando de todo, del aire, del reflejo, de la forma. La hora será cóncava, el cielo será cóncavo, la tierra abrirá su cráter cóncavo en la última ofrenda.Antonia Palacios, Venezuela
Marzo 15, 2006
Entrevista con Juan Gelman
"Ningún elogio o premio escribe por vos", se titula esta entrevista con Juan Gelman, hecha por El Clarín de Argentina, con motivo de una serie de homenajes que recibirá en aquel país.
Marzo 10, 2006
Poema en forma de pájaro

Homenaje a Jorge Eduardo Eielson, peruano (1924-2006).
(Quien desee ser parte de este homenaje, a raíz de la muerte del poeta Eielson, puede reproducir este poema en su blog y enviar una notificación a poesiaenformadepajaro@gmail.com).
