Julio 07, 2010
Trabajar cansa, Cesare Pavese
Atravesar una calle para escapar de casa
lo hace sólo un muchacho, pero este hombre que anda
todo el día las calles, ya no es un muchacho
y no huye de casa.
Hay en el verano
tardes en que las plazas quedan vacías, tendidas
bajo el sol que ya empieza a ponerse, y este hombre que llega
por una avenida de inútiles plantas, se detiene.
¿Vale la pena estar solo para quedarse siempre solo?
Callejear únicamente, las plazas y las calles
están vacías. Es preciso detener a una mujer
y hablarle y decidirle a que viva con uno.
Si no, uno habla solo. Por eso algunas veces
el borracho nocturno comienza a parlotear
y explica los proyectos de toda su vida.
No es cierto que esperando en la plaza desierta
te encuentres con alguno, pero el que anda las calles
a ratos se detiene. Pero si fueran dos,
aun andando las calles, la casa ya estaría
donde aquella mujer, y valdría la pena.
Por la noche la plaza vuelve a quedar desierta
y este hombre que la cruza no ve los edificios
tras las luces inútiles, pues ya no alza los ojos:
sólo ve el empedrado, que hicieron otros hombres
de endurecidas manos, como lo están las suyas.
No es correcto quedarse en la plaza desierta.
Seguro que está en la calle aquella mujer
que, al pedírselo, quiera ayudar en la casa.
(En internet hay dos versiones muy diferentes de este poema con el mismo título. La que reproduzco aquí es la que coincide con la publicada en Le Poesie, Cesare Pavese, Einaudi Tascabili, 1998, Turín. Mi edición está en italiano. Desafortunadamente este poema, encontrado en internet, no detalla quién lo tradujo).
Junio 10, 2010
"Discurso en el depósito de objetos perdidos", Wislawa Szymborska
Perdí algunas diosas en el camino de sur a norte,
y también muchos dioses en el camino de este a oeste.
Se me apagaron para siempre un par de estrellas, ábrete cielo.
Se me hundió en el mar una isla, otra.
Ni siquiera sé exactamente dónde dejé las garras,
quién trae mi piel, quién vive en mi concha.
Mis hermanos murieron cuando me arrastré a la orilla
y sólo algún huesito celebra en mí ese aniversario.
Salté de mi pellejo, perdí vértebras y piernas,
me alejé de mis sentidos muchísimas veces.
Desde hace mucho cerré mi tercer ojo ante todo esto,
me despedí de todo con la aleta, me encogí de ramas.
Se esfumó, se perdió, se dispersó a los cuatro vientos.
Yo misma me sorprendo de mí misma, de lo poco que quedó
de mí:
un individuo aislado, del género humano por ahora,
que sólo perdió su paraguas ayer en el tranvía.
(De Si acaso, 1978, versión de Gerardo Beltrán).
Mayo 04, 2010
Marzo 18, 2010
"Regreso a Cracovia en 1880", Czeslaw Milosz
Volví aquí desde las grandes capitales,
A una ciudad de un estrecho valle bajo la catedral
Con tumbas reales. A una plaza bajo la torre
Y la estridente trompeta tocando a mediodía, partida
Su nota en dos porque la flecha de los tártaros
Una vez más alcanzó al trompetista.
Y palomas. Y las chillonas pañoletas de las mujeres que venden flores.
Y grupos de personas charlando bajo el pórtico gótico de la iglesia.
Mi baúl de libros llegó, esta vez sin problemas.
Lo que sé de mi laboriosa vida: que la he vivido.
Los rostros son más pálidos en la memoria que en los daguerrotipos.
No necesito escribir memorándums y cartas todas las mañanas.
Otros se ocuparán, siempre con la misma esperanza.
Mi país seguirá siendo lo que es, el patio trasero de los imperios,
Que alimenta su humillación con fantasías provincianas.
Salí una mañana a dar un paseo con mi bastón:
Los puestos de los viejos están ocupados por nuevos.
Y por donde las chicas una vez paseaban con sus vaporosas faldas,
Ahora se pasean unas nuevas, orgullosas de su belleza.
Y los niños hacían rodar aros durante más de medio siglo.
En un sótano un zapatero alza la vista desde su banco.
Un jorobado pasa con su lamento oculto,
Luego una dama elegante, imagen estridente de pecados mortales.
Así es como perdura la Tierra, en todas las pequeñas cosas
Y en las vidas de los hombres, irreversibles.
Y eso parece un alivio. ¿Ganar? ¿Perder?
¿Para qué? Si el mundo de todos modos nos va a olvidar.
Marzo 04, 2010
12, Oliverio Girondo
Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.
[De Espantapajaros (Al alcance de todos)]
Febrero 10, 2010
El poeta Raymond Carver
¿Qué modo de vivir era este? ¿Un modo de vivir
donde un hombre está tan ocupado que ni puede leer poemas?
Eso no es vivir.
("El informe", Raymond Carver).
Ya lo he dicho más de una vez pero lo tengo que volver a decir: me alegra supremamente recuperar mi biblioteca y juntarla con otros libros que traje de Costa Rica. (Ténganme paciencia y comprensión: si lo repito tanto es por auténtico júbilo).
No se trata solamente de recuperar “un montón de libros viejos” (como calificó mi padre alguna vez a mi biblioteca). En muchos casos, uno vuelve a leer los títulos y los autores y es como reencontrarse con viejos amigos, con “gente que uno conoce”. En otros, en los libros que nos esperan con silenciosa paciencia para que exploremos sus páginas y sus mundos secretos, es como que alguien te aguarda en un café con la intención de conocerte, alguien a quien no conocés muy bien y que te causa curiosidad.
Volviendo un poco sobre un tema de días anteriores, creo que los lectores electrónicos de libros no podrán provocar ese sentimiento. Es el desfile de portadas y ver el nombre de los autores y los títulos en dichas portadas, los que provocan esa magia tan sencilla, esa sensación de reencuentro y de toparse con alguien. (De alguna manera, sí nos encontramos con alguien cuando leemos: alguien que nos desnuda y confía un poco de su imaginario secreto, de su intimidad, de su silencio volcado a palabras).
Esa sensación la recuperé hace un par de domingos mientras terminaba de acomodar unos libros y encontrarme con un par de Raymond Carver. Era más conocido como narrador pero también escribía poemas, aunque muchas veces sus versos parecen historias y de hecho cuentan cosas en ese mismo estilo seco y directo que figura en sus cuentos.
Noviembre 08, 2009
El discurso de un poeta: Kijadurías
Comparto el texto íntegro del discurso de aceptación del Premio Nacional de Cultura de El Salvador 2009 por parte del poeta Alfonso Quijada Urías, conocido como Kijadurías (y por cortesía de la artista Verónica Vides).
Señor Presidente de la República, Mauricio Funes, Señora Primera Dama de la República y Secretaria de Inclusión Social, Dra. Vanda Pignato, Señores Miembros del Gabinete de Gobierno, Señores Miembros del Cuerpo Diplomático, Sra. Secretaria de Cultura, Dra. Breny Cuenca, amigos y amigas.
Comienzo primero por dar las gracias, una palabra común en todos los hombres que en diferentes épocas y lugares la han pronunciado con reverencia y humildad. Es la misma gracia que concede Dios a los hombres para salvarlos del error y la muerte. Es de igual manera el perdón, indulto, favor y beneficio, así como el don de saber expresarse a través de las diferentes expresiones del arte o de la ciencia, también el gesto que evidencia claridad espiritual. Todo aquel que ha sido merecedor de la gracia, el agraciado, sino tiene la soberbia como escudo, da las gracias. Eso es precisamente lo que yo manifiesto en este instante con estas palabras, que espero puedan a través de ellas descubrir cada uno de ustedes la mezcla de temor, reverencia y asombro que me invade. He aceptado para la poesía el reconocimiento que aquí se le rinde, ya que la poesía no recibe honores a menudo, sobre todo en esta época donde la disociación entre la obra poética y la actividad de una sociedad sometida a las servidumbres materiales pareciera ir, como nunca antes, en aumento. Ya se trate del sabio o del poeta, lo que aquí se honra es la imaginación. La poesía siempre ha sido el poder y la renovación que desplaza los límites. El amor es su patria, la insumisión su ley, y su lugar está siempre en la anticipación. La poesía nada espera sin embargo de las ventajas del momento. Atada a su propio destino y libre de toda ideología, se reconoce igual a la vida misma, que nada tiene que justificar de sí misma.
Doy gracias a la Universidad José Simeón Cañas, al jurado y a los poetas hermanos por concederme el honor de restituir este homenaje a la poesía, es decir mucho más que a los libros que he escrito, parodiando a Borges, a los libros que he leído, a los autores de esos libros que me han acompañado y siguen acompañando, y bajo cuya poderosa influencia han determinado un estilo, una manera de escribir y aún de guardar silencio, partiendo de que todo poema tiene como origen el silencio. El mejor homenaje para un poeta, para un escritor es que sus libros sean leídos, ganen el fervor de sus lectores. Sin los nombres de Salarrué, Claudia Lars, Italo López Vallecillos, Roque Dalton, y Roberto Armijo, así como los nombres universales de Ruben Darío, Cesar Vallejo, Jorge Luis Borges, Octavio Paz, y otros poetas de diferentes regiones y diferentes lenguas, mi obra poética no hubiera sido posible. No creo, tener un dominio absoluto sobre el lenguaje, por un lado la palabra dominar por su rigor militar no forma parte de mi léxico, pero en ultimadas circunstancias preferiría decir que soy dominado por las palabras y que me dejo ir con ellas hacia donde ellas me lleven. Siempre ante la página blanca siento la duda y el temor del principiante. Todo libro es un diálogo con las deudas que uno tiene con las voces que le ayudan a vivir. Con el correr de los años y a medida que los poemas o los cuentos han salido de mi cabeza, he llegado a la certeza de que ni el esfuerzo ni la disciplina ni la convicción lo salvan a uno del error, también de que se puede fracasar y tener éxito al mismo tiempo, y que estas dos palabras no son sino rostros de una misma moneda. El poeta escribe para desaparecer en cada libro, fiel a sus guardianes, el gozo y la invisibilidad. La celebridad y el olvido son hermanos gemelos. La vida coge un sendero, la obra otro. A veces las obras se acaban antes que la vida y dejan de recibir atención. Y el que tuvo reconocimiento ahora continúa trabajando en el olvido. De esa paradoja ningún artista, ningún ser humano se escapa.
Octubre 29, 2009
Salvadoreño gana Premios del Tren 2009 "Antonio Machado", rama poesía
Es un gusto compartir la noticia de que el querido amigo Jorge Galán resultó ganador ayer en la rama de poesía de Premios del Tren 2009 "Antonio Machado", convocado por la Fundación de Ferrocarriles Españoles. El concurso también incluía la rama cuento, que fue ganada por Luisgé Martín.
El poema ganador, titulado "Los trenes en la niebla", será publicado en diciembre y puede leerse aquí. Para leer otros poemas de Jorge Galán pueden ir aquí.
¡Felicidades Jorge!
Abril 29, 2009
Idea Vilariño (1920-2009)
Alguna vez vi a Idea Vilariño en casa de una amiga escritora en Managua, no recuerdo en qué año. Digo "la vi", porque era una señora muy callada, muy reservada, con una presencia sutil, casi etérea. Nuestra anfitriona se encargó de la conversación. Y, como suele ocurrirme con las personas a las que admiro, respeto y recién conozco, pues nada, también me quedé callada. Recuerdo que me preguntaba, viéndola, cómo aquella señora había escrito versos tan intensos, bravos, apasionados. Las cosas que oculta el silencio...
Siempre me gustó su nombre, Idea, y por supuesto su poesía, pero en particular un poema, que si yo tuviera que hacer la selección de mis 10 poemas favoritísimos de todos los tiempos, el que anoto a continuación iría en esa lista, sin duda alguna. Un poema intenso y triste con el que, por desgracia, me identifico.
Mi admiración para Idea Vilariño y la osadía de escribir hoy lo que no le dije aquella tarde.
YA NO
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volverá a tocarte.
No te veré morir.
(Más poemas de Idea Vilariño).
Agosto 29, 2008
"La ciudad", Konstantin Kavafis
A veces uno lee un poema y dice "qué bueno". Luego, mucho tiempo después, uno lee el mismo poema, y nos sigue pareciendo "bueno", pero las circunstancias y la experiencia nos hacen comprender realmente la magnitud de su significado. Eso me pasó a mí esta semana releyendo esto de Kavafis.
Dices "Iré a otra tierra, hacia otro mar
y una ciudad mejor con certeza hallaré.
Pues cada esfuerzo mío está aquí condenado,
y muere mi corazón
lo mismo que mis pensamientos en esta desolada languidez.
Donde vuelvo mis ojos sólo veo
las oscuras ruinas de mi vida
y los muchos años que aquí pasé o destruí".
No hallarás otra tierra ni otra mar.
La ciudad irá en ti siempre. Volverás
a las mismas calles. Y en los mismos suburbios llegará tu vejez;
en la misma casa encanecerás.
Pues la ciudad siempre es la misma. Otra no busques
-no hay-,
ni caminos ni barco para ti.
La vida que aquí perdiste
la has destruido en toda la tierra.
(Traducción de José María Álvarez,
Poesías completas, Ediciones Hiperión, Madrid 1982).
Julio 17, 2008
Gatidad
La gata entra en la sala en donde estamos reunidos.
No es de Angora, no es persa
Ni de ninguna raza prestigiosa.
Más bien exhibe en su gastada pelambre
Toda clase de cruces y bastardías.
Pero tiene conciencia de ser gata.
Por tanto
Pasa revista a los presentes,
Nos echa en cara un juicio desdeñoso
Y se larga.
No con la cola entre las patas: erguida
Como penacho o estandarte de guerra.
Altivez, gatidad,
Ni el menor deseo
De congraciarse con nadie.
Duró medio minuto el escrutinio.
Dice la gata a quien entienda su lengua:
Nunca dejes que nadie te desprecie.
José Emilio Pacheco,
México
Junio 16, 2008
"La puesta en el sepulcro", Carlos Martínez Rivas
Cuando ya no me quieras.
Cuando ya no me quieras
y no podamos estropear nada
porque nada estará vivo y confiado.
Cuando tú te hayas ido
y yo me haya ido
y los de la música se hayan marchado
y el portón se cierre
(dentro pasan el largo fierro por la argolla
asegurando con la correa el cerrojo,
y soplan los candiles
y las mechas se quedan humeando);
diremos: "Algo se ha perdido.
No mucho. Nunca es mucho. Pero
algo esencial –un culto, un lenguaje,
un rito— está perdido".
Junio 04, 2008
"El negro habla de los ríos", Langston Hughes
Yo he conocido ríos:
he conocido ríos tan antiguos como el mundo y más viejos que
el flujo de la sangre humana en las venas humanas.
Mi alma ha crecido profunda como los ríos.
Me bañé en el Eufrates cuando eran jóvenes los amaneceres.
Construí mi cabaña cerca del Congo, y el río arrulló mi sueño.
Miré el Nilo y levanté mis pirámides sobre él.
Escuché el canto del Mississippi cuando Abe Lincoln
bajó a Nueva Orleans, y he visto su seno
enlodado, volverse todo oro en el crepúsculo.
He conocido ríos:
ríos antiguos, oscuros.
Mi alma ha crecido profunda como los ríos
Langston Hughes
(1902-1967)
(Traducción de Francisco Morán).
Abril 18, 2008
"Sol serpiente" de Aimé Césaire
Sol serpiente ojo fascinador ojo mío
el mar piojera de islas crujiendo en los dedos de las rosas
lanza-llamas y mi cuerpo intacto de fulminado
el agua eleva las osamentas de luz perdidas en el corredor sin pompa
torbellinos de hielo aureolan el corazón humeante de los cuervos
nuestros corazones
es la voz de los rayos domesticados que giran sobre sus goznes de lagartija
traslado de anolis al paisaje de vidrios rotos
son las flores vampiros que suben a relevar las orquídeas
elixir del fuego central
juego justo fuego mango nocturno cubierto de abejas
mi deseo un azar de tigres sorprendidos en los azufres
pero el despertar estañoso se dora con los yacimientos infantiles
y mi cuerpo de guijarro que come pescado que come
palomas y sueños
el azúcar de la palabra Brasil en el fondo de la ciénaga
(De Les Armes miraculeuses. Traducción de Aldo Pellegrini, Antología de poesía surrealista francesa, Ediciones Coma, México, 1981).
Fallece Aimé Césaire (obituario de El País).
Algunos poemas de Césaire en español.
Poemas de Césaire en francés con su traducción al español (cuando se entre a la página, buscarlos como a la mitad, después de los de Blaise Cendrars).
Diciembre 20, 2007
Sobre la calidad en la poesía
Me pasó hace poco que leí un demasiado largo poema que tenía como motivo recurrente una idea nada novedosa. De pronto habían un par de líneas o imágenes que podían salvarse y pensé que lo que el poema quería era una buena podada. Que era como un arbusto con flores bonitas pero que se había crecido demasiado y no lucía su belleza como podría con un buen recorte de ramas sobrecrecidas. Que quizás, si el autor se hubiera tomado el trabajo de hacerlo, hubiera podido construir algún tipo de joyita.
Es un error común pensar que la poesía es un “género fácil”. Por eso sufrimos de una “sobrepoblación de poetas”. O de autodenominados poetas que creen que escribir poesía es cortar un texto en frases cortas y ya. Poema. Pocos se toman el tiempo de trabajar la poesía, de dejarla madurar en silencio, de dejarla quieta un tiempo, de pulirla como se puliría un diamante para sacarle su mejor brillo.
La poesía no puede dejar expuesto su andamiaje porque se nos presenta con mucha más desnudez que los géneros narrativos donde la extensión, el lenguaje, la historia y la estructura permiten disfrazar algo mejor las carencias de un texto. Digo “algo mejor”, porque cuando un texto es malo, no hay nada que pueda salvarlo. Pero eso, en poesía, es mucho más difícil.
Dándole vueltas a esa idea, pensé que en la poesía, la falta de calidad no puede disfrazarse. Que la poesía es un género tan exacto, tan preciso, que no puede caber dentro de su estructura ni la mediocridad ni lo “regular”, para que funcione. Para que conmueva al lector, para que lo toque.
La poesía, la buena, la que sacude al lector de una manera u otra, es así de rigurosa en su escritura.
Octubre 04, 2007
Escoriación
Herida que queda, luego del amor, al costado del cuerpo.
Tajo profundo, lleno de peces y bocas rojas,
donde la sal duele, y arde el yodo,
que corre todo a lo largo del buque,
que deja pasar la espuma,
que tiene un ojo triste en el centro.
En la actividad de navegar,
como en el ejercicio del amor,
ningún marino, ningún capitán,
ningún armador, ningún amante,
han podido evitar esa suerte de heridas,
escoriaciones profundas, que tienen el largo del cuerpo
y la profundidad del mar,
cuya cicatriz no desaparece nunca,
y llevamos como estigmas de pasadas navegaciones,
de otras travesías. Por el número de escoriaciones
del buque, conocemos la cantidad de sus viajes;
por las escoriaciones de nuestra piel,
cuántas veces hemos amado.
Cristina Peri Rossi,
Uruguay.
Agosto 30, 2007
"Solsticio de verano" (fragmento)
Hablabas de cosas que no veían los demás
y éstos reíanse.
Boga con todo el umbroso río
contra la corriente;
cursa los caminos incógnitos
a ciegas, obstinado
y busca palabras enraizadas
como el olivo de múltiples nudos
y déjalos que rían.
Aspira a que también el otro mundo
en la hodierna sofocante soledad habite
en este presente dilapidado,
déjalos.
El rocío del alba y el viento del mar
existen sin que nadie lo demande.
(De Mithistórima, Yorgos Seferis, poeta griego, ganador del Premio Nóbel de Literatura 1963).
Julio 18, 2007
Para ti, amor mío (Jacques Prévert)
Fui al mercado de pájaros
y compré pájaros
Para ti
amor mío
Fui al mercado de flores
y compré flores
Para ti
amor mío
Fui al mercado de chatarra
y compré cadenas
Pesadas cadenas
Para ti
amor mío
Después fui al mercado de esclavos
Y te busqué
Pero no te encontré
amor mío.
(Ilustración: Jacques Prévert, Paris, 1955, foto de Robert Doisneau).
Febrero 20, 2007
Idilio Muerto
Me he cachado varias veces en los últimos días pensando “¿qué estará haciendo la Boni?”. Me la imagino en el cielo de los gatos, un lugar soleado, infinito, lleno de prados, flores, grama siempre verde, árboles a los cuales encaramarse y bajarse sin problema (la Boni se pasó una noche entera encaramada en un árbol de marañón japonés del cual no supo cómo bajarse y a dónde subió perseguida por uno de sus acosadores sexuales), mariposas que los gatitos persiguen para jugar con ellas, y otros compañeros gatos con quienes jugar, o prados solitarios donde una gatita filósofa, como era ella, pensará en la vida y en la muerte y en la vida que dejó atrás. Y entonces recuerdo Idilio muerto de César Vallejo, uno de nuestros poetas preferidos, y transformo la primera frase, cambio el Rita por el Boni, mi andina y dulce Boni, de junco y capulí, mientras yo me transformo en el pájaro salvaje que llora en las tejas:
Qué estará haciendo esta hora mi andina y dulce Rita de junco y capulí;
ahora que me asfixia Bizancio, y que dormita
la sangre, como flojo cognac, dentro de mí.
Dónde estarán sus manos que en actitud contrita
planchaban en las tardes blancuras por venir;
ahora, en esta lluvia que me quita
las ganas de vivir.
Qué será de su falda de franela; de sus
afanes; de su andar;
de su sabor a cañas de mayo del lugar.
Ha de estarse a la puerta mirando algún celaje,
y al fin dirá temblando: «Qué frío hay... Jesús!»
y llorará en las tejas un pájaro salvaje.
Enero 05, 2007
Caracas Notebook, Guillermo Parra
“Caracas es demasiado grande y tanto que casi la confundo con un país” dice parte del epígrafe de Elizabeth Schön que se cita al inicio de Caracas Notebook, el poemario de Guillermo Parra, aparecido en una edición limitada de Cy Gist Press el año pasado.
Parra revisita la ciudad de su infancia y esta colección es resultado de esa visita que contagia melancolía por las ciudades que uno guarda en el baúl de los recuerdos, ciudades que se han rebelado y transformado en algo bastante imposible de amar.
Me parecería injusto limitar Caracas Notebook a la palabra “poemario” porque tiene más que eso. Aparte de poemas breves, donde lo esencial obra con fuerza para transmitir las impresiones de lo visto, sentido y evocado por el autor, hay también textos en prosa (¿crónicas, viñetas?) que nos devuelven de alguna manera a la “realidad”, que nos leen grafittis de la ciudad, rutas, acciones, lo que aunque escapa de la forma del verso no deja de ser menos intimista.
Agosto 29, 2006
Viaje al imperio de las ventanas cerradas
Debo comenzar diciendo que tengo una relación algo complicada con la poesía. Me gusta, pero soy exigente. Me he sobre todo concentrado en lectura de poetas ya establecidos, considerados como clásicos (antiguos o contemporáneos). Me gusta la poesía original, la que me dice algo, la que no me intenta convencer ni imponer nada. Por supuesto que no me gusta la poesía que hace el grueso de la población que se autodenomina poeta y que creen que hacer poesía es hacer malabares de palabras o escribir un texto, cortarlo a media línea y voilá, "escribí un poema".
Lo cual no quita que siempre ande "probando", buscando nuevos poetas que me emocionen y que estén haciendo cosas interesantes, intensas, locas, profundas, con sustancia. Por lo general me decepciono. Basta leer unas 4 líneas para saber si alguien es poeta (con todo el peso de la palabra), si es alguien que tiene fibra y a quien haya que seguirle la pista o si es un simple aficionado que jamás pasará de allí.
Pero a veces se lleva uno agradables sorpresas, y de pronto he descubierto a más de algún buen poeta, más de algún profundo poema y más de alguna buena colección de poesía. Que es el caso del que quiero hablar hoy.
Agosto 26, 2006
¿Con qué puedo retenerte?
Dos poemas ingleses (II)
A Beatriz Bibiloni Webster de Bullrich
¿Con qué puedo retenerte?
Te ofrezco magras calles, ocasos desesperados, la luna
de los corroídos suburbios.
Te ofrezco la amargura de un hombre que ha mirado
largamente a la luna solitaria.
Te ofrezco mis antepasados, mis muertos, los fantasmas
que hombres vivientes han honrado en mármol:
el padre de mi padre muerto en la frontera
de Buenos Aires, dos balas a través de sus pulmones,
barbado y muerto, envuelto por sus soldados
en el cuero de una vaca; el abuelo de mi madre
-con tan solo venticuatro años- encabezando
una carga de trescientos hombres en el Perú, ahora
espectros en desvanecidos caballos.
Te ofrezco cualquier agudeza que puedan contener
mis libros, cualquier hombradía o humor en mi vida.
Te ofrezco la lealtad de un hombre que nunca ha sido leal.
Te ofrezco ese meollo de mí mismo que he salvado,
de alguna manera: el corazón central que no
comercia con palabras, no trafica con sueños,
y está intocado por el tiempo, por la alegría,
por las adversidades.
Te ofrezco la memoria de una rosa amarilla vista
en el ocaso, años antes de que hubieras nacido.
Te ofrezco explicaciones de ti misma, teorías sobre ti misma,
auténticas y sorprendentes noticias de ti misma.
Te puedo dar mi soledad, mi oscuridad, el hambre
de mi corazón; trato de sobornarte con
la incetidumbre, con el peligro, con la derrota.
De El otro, el mismo
Traducción de Roberto Fernández Retamar
JORGE LUIS BORGES
Continuar leyendo»Julio 09, 2006
Tom Waits y Bono leen a Bukowski
Tom Waits lee "The Laughing Heart" y Bono "Roll The Dice", ambos poemas de Charles Bukowski.
Abril 28, 2006
The Bluebird (Charles Bukowski)
El documental Bukowski, born into this, comentado en el post anterior, termina con la voz de Bukowski leyendo este poema (quien quiera colaborar con la traducción, bienvenido...):
there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I'm too tough for him,
I say, stay in there, I'm not going
to let anybody see
you.
there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I pour whiskey on him and inhale
cigarette smoke
and the whores and the bartenders
and the grocery clerks
never know that
he's
in there.
there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I'm too tough for him,
I say,
stay down, do you want to mess
me up?
you want to screw up the
works?
you want to blow my book sales in
Europe?
there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I'm too clever, I only let him out
at night sometimes
when everybody's asleep.
I say, I know that you're there,
so don't be
sad.
then I put him back,
but he's singing a little
in there, I haven't quite let him
die
and we sleep together like
that
with our
secret pact
and it's nice enough to
make a man
weep, but I don't
weep, do
you?
Abril 01, 2006
Textos del desalojo
Se llevarán todas mis pertenencias, todas las ofrendas. Las que llegaron alzadas en guirnaldas y gajos, las que caían prodigándose, las que quedaron en suspenso, las rezagadas para largas fatigas, las de forma aprendida, roce estable. Llegarán batallando por encima de las cosas, por encima de viejos tanteos, olvidados tanteos, rodando por tierra los destrozos, el ovillo apenas comenzado, la perla apenas engastada. Llegarán feroces, llegarán con odio, llegarán con desprecio proclamando el vacío. Me irán despojando de todo: punto, gesto, voz. Aparecerán de pronto por entre círculos, ángulos y rectángulos, duras geometrías de líneas agónicas, infinitas paralelas sin posibles encuentros, volúmenes de sangre. Me irán despojando de todo, del aire, del reflejo, de la forma. La hora será cóncava, el cielo será cóncavo, la tierra abrirá su cráter cóncavo en la última ofrenda.Antonia Palacios, Venezuela
Marzo 15, 2006
Entrevista con Juan Gelman
"Ningún elogio o premio escribe por vos", se titula esta entrevista con Juan Gelman, hecha por El Clarín de Argentina, con motivo de una serie de homenajes que recibirá en aquel país.
Marzo 10, 2006
Poema en forma de pájaro

Homenaje a Jorge Eduardo Eielson, peruano (1924-2006).
(Quien desee ser parte de este homenaje, a raíz de la muerte del poeta Eielson, puede reproducir este poema en su blog y enviar una notificación a poesiaenformadepajaro@gmail.com).

