Noviembre 22, 2007
Récord de remesas salvadoreñas para este año
Hace una par de días apareció en La Prensa Gráfica de El Salvador una nota sobre el cálculo estimado del total de remesas que entrarán al país este año. Se estima que los salvadoreños en el extranjero enviarían al país más de 3,600 millones de dólares, una cifra récord.
El asunto de las remesas es un tema muy sensible en el país. Tanto que es utilizado como arma de chantaje político en las campañas electorales. Durante la última campaña electoral, el partido gobernante manejó una campaña de miedo donde uno de los elementos de “terror” decía algo así como: “si el FMLN gana las elecciones, al día siguiente los USA prohibirá el envío de remesas al Salvador”. Y a nadie le guste que jueguen con su estómago, con su bolsillo y sus finanzas.
La nota hace una breve mención al origen de las remesas, las migraciones, y de las lamentables consecuencias que ello ha acarreado:
"El récord que se tiene de las remesas contrasta con el luto que la migración ilegal dejó en el año con la muerte de más de una veintena de personas", declaró a la AFP el coordinador de la Comisión de Derechos Humanos (CDHES), Miguel Montenegro. Al luto, se suma "el elevado costo" que deja la migración por la "casi generalizada desintegración familiar".Continuar leyendo»
"La llegada de remesas tiene un costo muy caro para la sociedad, por lo que el gobierno debería tomar medidas para alentar en el país trabajos dignos para mantener unida a la familia", comentó por su parte Gilma Pérez, del Instituto de Derechos Humanos de la jesuita Universidad Centroamericana (UCA).
Unos 2.8 millones de salvadoreños residen en el extranjero, de los cuales 2.5 millones se encuentran en Estados Unidos. Debido a la falta de oportunidades laborales, cada día emigran unos 600 salvadoreños en forma ilegal y por vía terrestre, con el fin de llegar a Estados Unidos.
Octubre 24, 2007
"Otro mundo" y la olvidada calidad de vida
La Deutsche Welle TV está presentando una interesante serie llamada Otro mundo. Se trata de un documental en varias partes que documenta la vida de 5 personas de diferentes procedencias y culturas que han migrado a Alemania y que intentan abrirse paso, instalarse y lograr su documentación migratoria.
Una mujer iraní, un hombre de Togo, un cantante de coro ruso, un chino y una mexicana conforman el variado grupo que la serie va siguiendo en las tareas y las inquietudes que sus nuevas vidas les plantean.
Por mis vínculos con Alemania y por haber vivido y viajado varias veces allá, me identifico por supuesto con muchas de sus vicisitudes. El shock cultural resulta muy fuerte, sobre todo cuando no se ha estado antes en un país europeo.
La iraní por ejemplo se sorprende de ver que las mujeres en Alemania pueden trabajar en oficios como la panadería, cosa que en Irán no es permitido. El muchacho del Togo, que además es refugiado político, se aferra a su religión, el islamismo, para no perder su centro y su identidad. El ruso, encima de tener las tribulaciones de comenzar una nueva vida en otro país, tiene ahora que enfrentar el abandono de su esposa que se ha ido con su pequeña hija pues se ha enamorado de otro hombre.
Pero hubo un detalle que me dejó pensando más que los otros. La mexicana, Florina, llegó a Alemania para trabajar como guía en el Mundial de Futbol y se quedó. En una escena, la vemos nadando en un río y dijo algo que me impresionó: dice que allí en Alemania puede hacer cosas que en México nunca pudo ni podría hacer, cosas como ir a caminar, como ir a nadar o tomar vacaciones.
Abril 27, 2007
El primer pasaporte de Orhan Pamuk
En la revista The New Yorker de Abril 16, apareció un artículo titulado “My First Passport” de Orhan Pamuk. El sub-título es una pregunta que me pareció muy sugerente: ¿Qué significa pertenecer a un país?
En el artículo, Pamuk cuenta de cuando su padre se fue a vivir a Paris un tiempo, buscando realizar el sueño de ser escritor, llenando cuadernos enteros con sus escritos desde un hotel barato de Montparnasse y viendo pasar por la calle, de vez en cuando, a Jean-Paul Sartre.
Pero el dinero con el que emprendió esta aventura se acabó, y con él, el sueño de la escritura (muchos años después, Orhan Pamuk recibiría una maleta con esos cuadernos y todos los escritos de su padre, algo que el escritor detalla en su discurso de aceptación del Nóbel).
Así es que el señor Pamuk aplicó para un trabajo en la IBM y fue contratado y enviado a Ginebra, donde se le uniría su esposa y más adelante sus dos hijos. Por supuesto, para su primer viaje a Europa, que el pequeño Orhan consideraba una gran aventura, había que tener un pasaporte, en el que por cierto, equivocaron el color de ojos de Pamuk.
El apartamento que alquilaron en Ginebra era amueblado. Y dice Pamuk (traducción mía):
Así fue como llegué a asociar el vivir en otro país con sentarme en mesas donde otros se habían sentado antes, usar vasos y platos en los cuales otros habían bebido y comido, y dormir en camas que habían envejecido después de muchos años acunando a otros durmientes. Otro país era un país que pertenecía a otras personas. Teníamos que aceptar el hecho de que las cosas que estábamos usando nunca serían nuestras, y que este país, este otro país, nunca nos pertenecería tampoco.Continuar leyendo»
Noviembre 24, 2006
Canal Central: la vida de los nicas en Costa Rica
A veintidos migrantes nicas en Costa Rica les fueron proporcionados celulares con cámara con un objetivo: documentar su vida cotidiana. Las fotos, textos, videos y grabaciones de voz de este recorrido están a disposición en internet a través de Canal Central, un proyecto impulsado por el barcelonés Antoni Abad, un artista que trabaja sus propuestas ayudado por las nuevas tecnologías. Este proyecto forma parte de Estrecho Dudoso, un megaevento de artes visuales que se inaugurará la próxima semana en San José.
El objetivo de Canal Central es permitir que personas que no tienen (por lo general) acceso a medios como internet o a comprar una cámara o un celular, puedan documentar un poco su vida cotidiana (algo que otros podrían hacer mediante un blog o un fotolog, si tuvieran acceso a los medios necesarios).
Canal Central quiere dar a conocer la vida de los migrantes nicaragüenses, cómo viven, lo que comen, dónde trabajan y por supuesto, sus tribulaciones de documentación en un país que tiene políticas bastante hostiles hacia los extranjeros. Se pretende también presentar una imagen más positiva de los nicas, a quienes los medios de comunicación costarricenses siempre presentan como los responsables de la ola de delincuencia que vive el país.
En el proyecto colaboran la municipalidad de San José, el Centro Cultural de España, con el patrocinio de la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior de España, el Instituto Costarricense de Electricidad (quien proveyó los celulares), todo organizado por la Fundación TEOR/éTica.
Octubre 27, 2006
El muro de la infamia
La firma de la autorización para construir un muro en la frontera E.U.-México, por parte del presidente George Bush me ocasiona una mezcla de indignación y burla. Burla porque parece la reacción de un niño malcriado eso de levantar un muro alrededor de "su territorio" para que nadie más vuelva a entrar... como si los inmigrantes no han demostrado ya que tienen mil y una maneras de llegar a los Estados Unidos y que para ello están dispuestos hasta a morir. En pocas palabras, un muro más o un muro menos, no los va a detener.
Y me causa indignación porque el gobierno estadounidense terminará haciendo lo que tantísimos años le criticó a Alemania Oriental en referencia al muro que dividía a la ciudad de Berlin en dos. El remedio es malo para otros pero bueno y aprobable para ellos. Tanta hipocresía es insoportable y llanamente asquerosa.
Algunos cálculos discretos dicen que el muro puede costar unos 2 mil millones de dólares, pero otros cálculos más realistas aseguran que costarán 7 mil millones, fondos que, por cierto, todavía no saben de dónde saldrán.
Si se pudiera utilizar el dinero de la construcción de este muro en auténtica ayuda para el desarrollo, por lo menos de los pueblos con mayor índice de migración, otro gallo nos cantara a todos. La solución a las migraciones masivas están en los países de origen (o por lo menos, ahí debe trabajarse para ello), y no en levantar un muro en una frontera.
Abril 18, 2006
Un día sin inmigrantes
Recién recibo el link de esta página, A day without an inmigrant, relacionado con el post anterior y la acción que quiere organizarse en torno al boycott a los productos estadounidenses y a que los inmigrantes no trabajen el primero de mayo. Luego me quedé pensando hasta qué punto tendrá impacto el no ir a trabajar un día que por lo general es feriado, pero...
Un día sin mexicanos
El otro día recibí un correo. No conozco a la persona que lo envió ni sé cómo ni por qué mi dirección estaba en la extensísima lista a la que envió el contenido adjunto, pero el planteamiento me pareció interesante y lo reproduzco tal cual:
Hola a todos les envío esta información que considero vale la pena compartir e incluso me daría mucho gusto la pudieran llevar a cabo. Sucede que el 1 de mayo en EE.UU. se les va a hacer realidad la película Un día sin mexicanos, esto quiere decir que ningún migrante trabajará ese día en EE.UU. y han solicitado a sus connacionales (o sea nosotros) que no compremos nada estadounidense ese día. Esto con el objetivo de que se les reconozca su derecho al trabajo, a la educación de sus hijos y a servicios médicos en ese país. Lo que solicitan es que el 1 de mayo no se compre nada gringo en el país ni se consuma nada en franquicias americanas, esto quiere decir: No Dunkin Donuts, Mc Donalds, Burguer King, Starbucks, Sears, Crispy Cream, Walmart, Seven-Eleven y otras...de la interminable lista de empresas americanas en México. Sé que es un esfuerzo para todos pero es lo menos que podemos hacer por esa gente que prácticamente está manteniendo a nuestro país con las remesas. Espero puedan hacer este pequeño esfuerzo de un día (1 de mayo). Saludos a todos.
El título de esta nota (y del correo recibido), se refiere a una película del mismo nombre cuya historia era una suposición de lo que sería un día en los USA sin mexicanos, es decir, sin mano de obra latina que hiciera los oficios domésticos, que sirviera en los restaurantes de comida rápida, que levantara las cosechas y toda la gama de oficios que realizan los migrantes en aquellas tierras.
No sé qué tan seria sea esta convocatoria, es la primera vez que escucho sobre ella, pero me parecería genial que pudiera realizarse, no sólo entre mexicanos, sino entre todos los países de Latinoamérica. Quizás no servirá para cambiar el estado actual de cosas, ni siquiera para ablandar los corazones de las autoridades gringas (no se les puede ablandar el corazón simplemente porque no tienen). Pero qué bien se sentiría...
Abril 03, 2006
Nowhere man
Veo en la Deutsche Welle un reportaje sobre el vecindario de Neukölln en Berlin. Este vecindario es catalogado hoy en día como el más violento de la capital alemana. Siempre han vivido allí muchos migrantes, y ahora también los hijos y nietos de dichos migrantes. Turcos, hindúes, pakistaníes, sirios, libaneses... un coctel multicultural de razas, costumbres, lenguas y religiones. Pero son precisamente esos hijos de migrantes los causantes de diversos actos violentos. Asaltos con cuchillo, intimidación entre niños en las escuelas, tiroteos. Los agredidos no son únicamente alemanes, sino cualquiera que le toque el infortunio de estar en el lugar equivocado a la hora equivocada.
Las instituciones de gobierno y los políticos no saben qué hacer o cómo confrontar esta situación. Trabajadores sociales que laboran en dicho sector dicen que parte del origen del problema es la sensación de no pertenencia de los muchachos. Muchos de ellos nacieron en Alemania pero sus padres tratan de mantener vivas costumbres, lenguas y tradiciones del lugar de origen. Total, que no están "aquí" pero no están "allá". En las escuelas, las aulas de clase están pobladas por alumnos extranjeros de diversas nacionalidades y casi no hay alemanes. Lo malo de esto, según explican los mismos muchachos, es que no pueden practicar ni aprender correctamente el alemán, y al haber tanta diversidad idiomática, tienden a juntarse con gente de su mismo idioma u origen. Entonces, cuando salen a la calle, tienen el estigma físico de ser oscuros, o sea, son visiblemente "extranjeros" y no hablan bien el idioma, generándose de esta manera una crisis de identidad, que sumada a los conflictos normales de la adolescencia, aumenta el nivel de stress de dichos muchachos. Muchos no saben cómo manejar todo esto, y su reacción o válvula de escape, es la violencia.
