Febrero 24, 2010
"¿Me puede dar su opinión sobre lo que escribo?"
Pasa que de vez en cuando, gente que escribe me manda su material para que yo le dé “mi sincera opinión” sobre sus textos, sean versos o prosa. Más de alguno subraya que mi opinión le ayudará a decidir si se dedicará a ser escritor, a tomárselo “más en serio” o si va a publicar sus textos.
Tengo por regla NO brindar opiniones nunca a nadie sobre sus textos cuando me lo solicitan (a menos que sean super-íntimos amigos). ¿Por qué?
Primero, si me dedicara a leer todo lo que me mandan, tendría que invertir bastante tiempo en ello, amén del trabajo que representa leer textos ajenos y escribirles una opinión (o "informe", como solicitan algunos). Creo que uno debe leer por placer, por voluntad y jamás por obligación (de ahí que corregir textos para mí sea un sufrido calvario, amén de que es un oficio nada creativo).
Segundo, eso de la “sincera opinión” es un arma de doble filo. Una vez en la vida lo hice. Le dije a alguien que su cuento tenía equis y ye situaciones y que para mejorarlo podría hacerse esto y esto otro. La persona en cuestión no sólo no me dio las gracias por mi “sincera opinión” que había solicitado con insistencia, no sólo me echó una mirada de aquellas que si las miradas matan, yo estaría enterrada desde hace más de 15 años, sino que jamás me ha vuelto a dirigir ni el saludo y si por casualidad nos encontramos, la persona hace como si yo fuera inexistente. Así es que hasta ahí llegaron mis “sinceras opiniones”.
