Enero 25, 2010
El día que naciste
A las 10:35 de la mañana del sábado 16 de enero de 2010, dos hombres en moto pasaron por el punto de microbuses de la ruta 12 en pleno centro de la ciudad, y lanzaron una granada de fragmentación al lugar. Los periódicos no se ponen de acuerdo en el número de víctimas, pero estuvo entre 15 y 21. Uno de ellos, David Cruz, empresario de la mencionada ruta (que hace el trayecto desde el centro hasta Los Planes de Renderos), murió minutos después en el Hospital Rosales, a donde fueron llevados los heridos. Otro fue internado allí mismo con heridas de gravedad en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Entre los heridos de aquella mañana estaba tu madre, Claudia Maritza Vásquez. Y adelantaste tu venida a este mundo, seguramente agitado por el ruido de la explosión y el susto de tu progenitora.
No sé si a la misma hora en que nacías o en el momento en que te metieron en la incubadora o quizás cuando te trasladaron al Hospital Bloom para hacerte un chequeo exhaustivo, el presidente Mauricio Funes daba un discurso con motivo del 18 aniversario de la Firma de los Acuerdos de Paz, y pedía perdón a las víctimas de la guerra por los abusos cometidos por el Estado durante la misma.
Ya alguien te explicará que hubo una guerra en la década de los 80 del siglo pasado y por qué se originó, aunque espero que puedas tener una versión imparcial de los acontecimientos y simplemente entender que la guerra, por los motivos que sea, y con los contendientes que sea, siempre es la más alta manifestación de la estupidez humana.
También sabrás a su tiempo que, en nuestro país, Enero es el mes más crudo de la siembra; eso parafraseando al poeta nicaragüense Leonel Rugama, quien utilizó la frase en su poema Epitafio.
