Octubre 19, 2009
Gomorra
Cuando llegué a la página 49 del libro Gomorra, del italiano Roberto Saviano, detuve por unos minutos mi lectura. Miré la ropa que llevaba puesta. Un blue jean y una blusa negra. Recordaba exactamente donde había comprado cada una de las prendas, su precio no muy elevado pero tampoco demasiado barato. Conocía muy bien ambas marcas. Pero después de lo que había leído, me pregunté en qué oscura maquila del mundo se habrían armado esas piezas. Cuál era la historia de vida detrás de las manos que habrían cosido mi pantalón y mi blusa. Cuánto se les habría pagado a aquellas personas por su trabajo.
Cuando llegué a la página 117, que no es ni la mitad del libro, me quedó claro por qué a Saviano la Camorra lo tiene condenado a muerte. Ha escrito un libro que, con nombres y apellidos, fechas y lugares, detalles y anécdotas, retrata la intimidad completa de una de las organizaciones criminales más poderosas del planeta. Y lo ha expuesto ante el mundo entero.
Gomorra, una mezcla de reportaje periodístico y crónica con excelente utilización de recursos literarios, está escrito con tal pasión que aunque el tema no sea particularmente atrayente para algunos, tiene una garra que te sujeta de manera tal que no te permite soltarlo hasta terminar. El libro ha vendido ya más de dos millones de copias en todo el mundo, en 33 idiomas. Y si antes, el funcionamiento y los integrantes de la Camorra eran un secreto a voces en la región de Nápoles, ahora se ha convertido en un asunto de conocimiento mundial gracias a un texto muy bien escrito y a la película que se hizo en base al mismo.
