Mayo 12, 2009
Taking Chance: el adiós a un soldado
Taking Chance es una de esas películas que pasan en silencio y que sin embargo están cargadas de mensajes que nos llevan a muchas reflexiones.
La historia es muy simple. Basada en hechos reales, se narra la experiencia del Teniente Coronel Michael Strobl quien se ofrece de voluntario para escoltar el cadáver de un joven soldado caído en Irak y que es del mismo pueblo que Strobl. La película narra el viaje y el cumplimiento exacto del solemnísimo protocolo que tiene determinado el ejército estadounidense para estos casos. Un protocolo que es bastante impresionante y que empieza desde el momento en que se le avisa a los familiares del deceso. El cadáver del caído se atiende y es movilizado con honores y con todo el respeto que se merece.
Y esa es toda la historia. No hay contratiempos, no pasa nada inusual. Sin embargo, para el Teniente Coronel Strobl no deja de ser una experiencia reveladora (como lo es todo viaje), de cómo el común de la población reacciona ante la vista y/o el conocimiento de un soldado caído. Hay que tomar en cuenta que los medios estadounidenses tienen prohibido presentar las imágenes de los cuerpos que vienen de los frentes de guerra. Por lo tanto, lo presentado en la película es una realidad vivida por muchos pero realmente vista o conocida por pocos. Esto me hizo preguntarme cuántos soldados han perecido en Irak. Y cuando uno se mete a buscar la cifra en internet, varía tanto que es difícil dar un dato fidedigno.
