Marzo 24, 2009
Monseñor Romero

Qué se puede decir: que 29 años después de su asesinato lo seguimos recordando, extrañando, queriendo, pensando en él como ejemplo de un hombre muy valiente que supo ponerse los pantalones y la sotana para denunciar la represión contra el pueblo salvadoreño. Que muy difícilmente habrá otro líder como él, aunque tenía la humildad de no considerarse más que un ciudadano que hacía y decía lo que debía decirse y hacerse en aquellos aciagos años.
Una parte de mí juega, sin embargo, a veces, a imaginármelo vivo, viejito, dando misa en Catedral, siempre sonriente, con esa tranquila y relajada expresión que mantuvo en el rostro, incluso muerto, y que sigue, siempre vigilante, atento, amoroso con el pueblo y el país entero. Pensando en él es que uno comprende el significado de lo que es un verdadero pastor.
Comparto el enlace de la Biblioteca Virtual Cervantes que ha montado una página muy valiosa con sus escritos, diarios, homilías y audiovisuales, así como varios enlaces a diferentes páginas que recuerdan a Monseñor.
Con todo mi cariño, mi respeto y mi más profunda admiración: lo extrañamos mucho, Monseñor.
(Foto tomada de "Terrorismo made in USA en las Américas").
