Febrero 26, 2009
De cuentos y concursos (final)
-Recordemos también esto: el cuento es esencia. Decía Kurt Vonnegut que había que comenzar el cuento lo más cerca posible del final. En otras palabras, definamos y delimitemos exactamente cuál es nuestra historia y concentrémonos en ella.
El problema de varios de los cuentos fue, precisamente, la dispersión. Demasiados detalles, reflexiones, personajes, acciones que no llevaban a ninguna parte y que no contribuían a darle fuerza al cuento sino más bien todo lo contrario, lo debilitaron.
Hubo muchos cuentos que pasaban 2 o 3 páginas dando un preámbulo larguísimo para finalmente “aterrizar” en el asunto y comenzar lo que era realmente el cuento.
La novela es el espacio ideal para contar historias y detalles, antecedentes curiosos, descripciones minuciosas; pero en el cuento, todo debe ir al grano, todo debe estar en función de ese asunto que es la médula del texto. Todo lo que no esté en función de contar dicha historia debe ser cortad y eliminado, sin piedad alguna.
