Enero 05, 2009
"Despropósitos" de Año Nuevo
Hace muchos años dejé de hacer propósitos de año nuevo. Hace muchos años, de hecho, dejé de hacer muchas cosas que se presumen como “obligatorias” para estas fechas. Lo celebro muy a mi modo, que es por lo general, quedándome en casa leyendo o viendo alguna película. Con eso es con lo que me siento bien.
Pero el año pasado anoté algunas cosas que eran una mezcla de propósitos y deseos. Revisándolos la última noche del año viejo, bueno, solamente una se realizó y no precisamente de la mejor manera, porque su realización implicaba otros factores fuera de mi decisión.
Los que no se cumplieron, aunque parecían “fáciles”, no lo eran en el sentido de que también incluían factores externos que limitaban su realización. Y en ese sentido uno aprende que no tiene el control sobre muchas cosas ni en su propia vida. Como “levantarme más temprano”. En un vecindario donde estoy bombardeada desde las 4 o 5 de la tarde con música estridente y de remate, ahora, con un parqueo a la par que cierra hasta las 3 de la mañana (y donde tengo que escuchar portazos, motos, chirridos de llantas, hombres y mujeres bien borrachos hablando a gritos y lo peor de lo peor, ESAS MALDITAS ALARMAS DE LOS CARROS), dormir es algo así como una quimera. Y luego me sorprende pasar meses con insomnio...
