Julio 14, 2008
The Savages
Imagino que si esta película viniera a nuestras latitudes, se cometería otra de esas torpezas de traducción de título y la llamarían "Los salvajes", aunque el título de The Savages se refiere en realidad al apellido de los personajes que llevan la historia (y que no tienen ni un ápice de salvajes).
El padre de Wendy y Jon Savage sufre de demencia senil. Él, Lenny, estaba viviendo en Sun City, Arizona, cuando su compañera de 20 años muere y sus hijos deben ir hasta allá y hacerse cargo de él. La única alternativa que se les ocurre es meterlo a un hogar de ancianos, algo a lo que Wendy se resiste.
La historia en aparencia muy sencilla (no ocurre más que la búsqueda del hogar, los días de Lenny allí, la búsqueda de quizás otro hogar más adecuado, y las conversaciones y situaciones que, a manera individual, viven cada uno de los hermanos), tiene una profundidad que irremediablemente lleva al espectador a reflexionar sobre su propia vida.
Aunque parezca un lugar común decir que los Savage son “una familia disfuncional”, me parece que es permitido preguntarse qué familia es realmente funcional y/o eficiente. En cada familia hay disfuncionalidad, locura, rencores ocultos y los protagonistas de ésta no son la excepción. Wendy es una escritora de teatro que busca incesantemente financiamiento para poder dedicarse a trabajar en su obra mientras hace trabajos temporales para irla pasando y tiene un “affaire” con su vecino, un hombre casado. Jon está dedicado a la Universidad, sus clases y sus investigaciones sobre Bertold Brecht, sobre quien espera escribir un libro.
