Julio 03, 2008
¡Ingrid Betancourt liberada!

En un operativo que en lo personal, no puedo calificar más que de brillante, mediante un ejemplar trabajo de infiltración y de inteligencia militar, fueron liberados ayer 15 rehenes de las FARC. Eso sin disparar un solo tiro y arrebatándole los rehenes a los insurgentes debajo de sus propias narices.
Entre los liberados está Ingrid Betancourt, quien luego de poco más de 6 años de secuestro, se convirtió gracias a su fortaleza y a la de toda su familia y amigos, en otro de los símbolos de la lucha por la dignidad que liberan los secuestrados y sus familiares en Colombia.
El aterrizaje de Ingrid, el reencuentro con su madre y su esposo, las declaraciones de todo el día del operativo, pero sobre todo, los agradecimientos de la ex-candidata presidencial hacia los que la ayudaron, rezaron, la recordaron, fueron profundamente conmovedores.
Desde Francia, los hijos de Betancourt, junto al presidente Sarkozy, hicieron algunas declaraciones antes de subir al avión que los llevaría a Colombia para ver a su madre.
Seguí todo el suceso desde que se anunció en el noticiero del mediodía y lo viví con una profunda emoción. Parecía que no veríamos ese día y sin embargo, ya pasó. Me impresionó sobre todo un momento en que Ingrid mira a su madre y le dice, ante el micrófono, "no llores más mami, no más llanto", con una sonrisa emocionada pero también con el rostro desbordante de las huellas de los años en cautiverio.
Qué gozo para las familias de los liberados, un gozo que estoy segura todos los amantes de la paz en el mundo estamos viviendo como propia. Pero, al igual que cuando la liberación de Clara Rojas, hay que seguirlo diciendo: no hay que olvidar a los que siguen secuestrados, que son cientos. Hay que seguir hablando de ellos, recordándolos, haciendo marchas, firmando cartas. Y esperemos que pronto, muy pronto, sean todos liberados y que nadie quede secuestrado en las selvas de Colombia.
