Junio 17, 2008
The Diving Bell and the Butterfly
El entusiasmo generalizado acerca de la película The Diving Bell and The Butterfly, me hizo crearme unas expectativas bastante altas de lo que sería esta cinta que pude ver el fin de semana en DVD. Y quizás fue eso mismo lo que me hizo que me resultara decepcionante y que prácticamente me resbalara.
Había escuchado maravillas de la fotografía, de cómo está contada la historia de Jean Dominique Bauby, editor de la revista Elle, que luego de sufrir un derrame masivo queda lúcido aunque no puede mover absolutamente ninguna parte de su cuerpo, a excepción del párpado izquierdo.
Sin embargo, lo que yo vi, fue una película algo lenta, tediosa y que terminé de ver por disciplina, menos con entusiasmo, sin ninguna curiosidad ni mucho menos enternecimiento, cosa rara en mí que soy tan corazón de pollo y que soy buena a llorar con historias tristes.
Hay que reconocerle una cosa: la idea de contar gran parte de la historia desde el interior del personaje central, tratando de hacer sentir al espectador que es él quien está viendo a través de uno sólo de sus ojos, logra el cometido de transmitir la angustia del personaje, su sensación de encierro y por supuesto, resulta inevitable preguntarse qué haría uno puesto en esa circunstancia.
