Junio 30, 2008
Silk / Elizabeth, The Golden Age
Cuando supe que se había hecho una película basada en la novela Seda de Alessandro Baricco sentí algo de escalofríos. Si bien es cierto que el cine se ha alimentado muchísimo de obras literarias, algunas con mayor o menor acierto, hay libros que me parecen intraducibles al cine y Seda es uno de ellos. ¿Por qué? Porque la belleza de esa novela se centra mucho en el uso de las palabras para crear un ánimo en el lector, que se convierte en el ambiente ideal para que cada quien, mediante el uso de su imaginación, vaya creando los cuadros y visualice con lo que conoce (o no) del mundo y su paisaje.
Ésa es la belleza que hay en la lectura. Ésa es la magia que un buen escritor debe saber realizar: una persona que no conoce ni conocerá nunca, lee su escrito e imagina. No hay más misterio en esto de leer y escribir aunque académicos y teóricos se empeñen en lo contrario.
Pero la magia que debe convocar un director de cine es algo distinta y se le complica si trabaja en base a una obra literaria. Debe hacer lo mismo que el escritor, pero trabaja con muchos más elementos: imágenes, historia, personajes, actores, luz, sombras...
En pocas palabras, diré que la película Seda es una decepción bastante grande. No le llega a los pies al libro. No transmite el ambiente que Baricco ha logrado a través de frases muy precisas y pequeñas escenas. En la película no sentimos la intensidad de una historia que narra no sólo una historia de amor, sino la lucha de una pequeña localidad por sobrevivir y los viajes que un personaje hace a través de Europa y Asia.
Todo eso se diluye en una película tediosa, que no despierta simpatía ni interés alguno en el espectador. ¿Habrá sido un error que Michael Pitt hiciera el papel principal? ¿Qué faltó en la fotografía que no fue arrobadora y no contribuyó a mantener el interés? ¿Estuvo la falla en el guión?
No lo sé, y seguramente no interesa. La película no funciona y no se la recomiendo porque no encontrará mucho que salvar de la misma y seguro tiene cosas más importantes que hacer.
Junio 27, 2008
Feria Internacional del Libro en Costa Rica
En lo personal, no soy demasiado aficionada a las Ferias del Libro. Mi experiencia es que rara vez se encuentran en realidad ofertas o joyas y por lo general, los expositores locales tienen lo mismo que tienen siempre en las librerías o sacan de sus sótanos y bodegas los libros viejos y los rematan en un par de pesos.
Además me pasa que, ante la vista de tanto libro, me da vértigo. Me da algo así como un tremendo empacho y de pronto prefiero salir corriendo porque veo tanto libro, título, edición que me interesa y mis finanzas no son lo holgadas que yo quisiera como para complacer cada gusto o capricho. Y además de tanto ver libro me da eso, vértigo, y me harto y me voy a consolarme con los libritos que tengo en mi habitáculo.
Por fin, la Feria Internacional del Libro ha regresado a San José y la ha hecho más accesible que en años anteriores que estaba en un lugar, cuyo nombre no recuerdo, pero al cual el acceso era algo complicado y si no se tenía vehículo, era difícil pensar en ir.
El país invitado de este año fue España. Lo cual está bien, pero también fue decepcionante. Un gran pabellón de aquel país, pero con libros estrictamente en exposición. Es decir “miren los caramelitos, pero no se los vayan a comer”. Esto me pareció algo absurdo. Precisamente la limitada circulación de ciertos títulos por estos países hace (o supondría hacer) valiosa la oportunidad de una Feria del Libro para encontrar lo que normalmente no hay, en particular libros extranjeros.
Lo mismo ocurrió con otro caso. Se organizó por primera vez en esta Feria un Pabellón Centroamericano del Libro, justo enfrente del de España, con un stand por cada país. Todos vendían libros, menos... ¡El Salvador!
Junio 26, 2008
La noche de la presentación

La pregunta más frecuente que he respondido en los últimos días ha sido “¿como te sentís?”, esto en referencia a la salida de mi más reciente libro y a su presentación. A todos les di la misma respuesta: que me sentía como una niña pequeña, una niña a la que recién le regalaron un juguete nuevo y lo tiene entre sus manos, shiny and new, y lo mira y lo mira y casi que no quiere jugar con él de tan bonito que está.
También me sentía como si fuera la primera vez de publicar un libro. Con un ánimo y una ilusión absolutamente inocente, y éste último sentimiento me sorprendió porque es el octavo libro publicado, amén de las más de 20 antologías que han recogido alguno de mis textos. Es, por supuesto, una primera vez en varios aspectos: es mi primer libro publicado en Costa Rica y mi primer libro publicado en 5 años. Pero qué bueno también que uno todavía pueda sentir ilusión de publicar un libro.
Como en esos 5 años han pasado muchas cosas que me han tenido voluntaria e involuntariamente alejada del “mundo del espectáculo”, tenía además una expectativa nerviosa rica acerca del día de la presentación, que se dio anoche en la Feria del Libro.
Me llegué algo temprano para ver algo de libros (y prometo para mañana un comentario sobre la feria en sí), pero entonces me encontré con una amiga que tenía ratos de no ver y ya no nos separamos hasta horas después. Cafés, saludos con otros amigos y conocidos, plática previa con los presentadores para organizar un poco la velada, y luego... ¡a los leones!
Óscar Castillo, editor de Uruk, aprovechó la circunstancia para anunciar algo que yo ya sabía, pero que no tenía autorización para decir antes, y que fue por cierto el anzuelo con el que me pescó Uruk: esta editorial se ha propuesto, no sólo abrir sus puertas a publicarle a autores centroamericanos, sino a zanjar uno de los principales problemas y de las más amargas quejas que tenemos siempre del libro en Centro América y es lo referente a la distribución en la misma región.
Uruk ha formalizado un arreglo de distribución de sus libros a través de la red del Fondo de Cultura Económica de México (que ya tiene toda una red de librerías y distribuidores con los que trabaja), e incluirá entre los libros que promueva, los de esta pequeña pero visionaria editorial costarricense. La distribución abarca desde México hasta Colombia, incluyendo por supuesto todos los países de C.A.
Junio 24, 2008
Junio 23, 2008
De canillitas, periódicos y nostalgias: el cierre de la Revista Dominical
Ya mencioné alguna vez que los periódicos fueron buena parte de mi incentivo y mi campo de aprendizaje para la lectura. La Prensa Gráfica era llevada todas las mañanas, infaltable, a eso de las 6 o 6 y media, por un señor muy viejito, flaco y que parecía eterno e incambiable, que durante mis primeros 18 años de vida, siempre llegó y jamás, salvo quizás una o dos veces, dejó de llevar el periódico. Cómo lo logró, me es un misterio.
El viejito iba personalmente hasta San Salvador a buscar el diario a LPG y luego regresaba a Los Planes de Renderos a repartirlo en las casas que ya lo teníamos encargado. Si se atrasaba lo extrañábamos y cuando por fin llegaba le preguntábamos qué había pasado. A veces se atrasaban en La Prensa, otras había derrumbes en la carretera por las lluvias. Pero el señor del periódico parecía invencible y su tarea de repartir el diario lo más pronto posible en nuestras casas parecía una cuestión de honor personal que él se tomaba muy a pecho.
Tenía además la delicadeza de que los sábados o domingos, en que nos levantábamos un poco más tarde, nada más dejaba trabado el periódico en alguno de los colochos de la decoración de hierro del zaguán de la entrada.
Muchas veces era yo la que salía corriendo a recibir el periódico cuando escuchaba el timbre por las mañanas. Jamás hablamos mucho con aquel señor, cuyo nombre ahora se me hace imposible recordar. Y hasta me recorre la cruel sospecha de que, en realidad, quizás nunca supimos su nombre y que era, simplemente, “el viejito del periódico” o “el canillita” (como se llamaba popularmente antes en El Salvador a los vendedores ambulantes de periódicos; la palabra venía de “canilla”, pierna, porque los canillitas, bueno “volaban pierna” para vender los diarios).
Junio 20, 2008
Fechas para su agenda y recomendaciones
Agenda: Si se encuentra en Costa Rica para el 25 de junio, o sea, el próximo miércoles, está cordialmente invitado a la presentación de mi libro, que será a las 6 p.m. en las instalaciones de la Antigua Aduana. Lo que todavía no tengo es el nombre del salón donde se realizará. Pero les adelanto que tendremos un conversatorio sobre el libro con la escritora Ana Cristina Rossi y el periodista Manuel Bermúdez. De todos modos, les hago un recordatorio la otra semana.
Si se encuentra en ciudad Guatemala el lunes 28 de julio, también está invitado a la presentación del mismo libro. Será en las instalaciones del FILGUA, tengo entendido que en el salón para 70 personas (sí, así fue el nombre que me dieron del salón...). La presentación será a las 4 p.m. Todavía estamos organizando una parte del asunto, así es que luego les digo más.
Lecturas recomendadas:
-Siguiente página cumple su primer aniversario y ha colgado varias nuevas columnas. ¡Felicidades y que sigan adelante!
-Andando a pie, un blog que sería divertido de no ser que lo que describe es nuestra triste y patética realidad, sobre todo para aquellos que nos ha tocado andar en bus en El Salvador.
-Carátula, número 24 de junio y julio del 2008 ya está en la red. Destacamos: un mini archivo sonoro en homenaje a Octavio Paz, narrativa de Eva Gasteazoro y poemas de María de Guerra y Arturo Córdova Just.
-Y hablando de la FILGUA, Feria del Libro de Guatemala, ya hay bastante información en su página web, recientemente actualizada. Ahí el programa del encuentro sobre literatura centroamericana que sostendrán los académicos, la lista de escritores invitados y otra información.
-Mántica Waid ha organizado varios blogs sobre renombrados músicos nicaragüenses. El directorio de dichos enlaces aquí.
-De última hora: En The Village Voice, un comentario sobre Senselessness, la publicación en inglés de Insensatez, de Horacio Castellanos Moya.
Junio 19, 2008
Firefox 3
Ayer fue lanzado Firefox 3 y para celebrar el acontecimiento, se propuso establecer el récord del programa más bajado de internet en 24 horas. Hacia las 9 de la noche de ayer, poco más de 8 millones habíamos bajado el navegador. Sí, yo también. Desde hace poco más de 3 años me introdujeron al mundo de Firefox asegurándome que era más seguro, pero además de eso, Firefox me convenció por una serie de funcionalidades que agilizan el trabajo y la lectura y sobre todo por su rapidez.
Lo que no me gustó de la bajada del nuevo Firefox fue que desconfiguró algunas cosas. Por ejemplo, borró la barra de búsqueda de Google y mi marcador del.icio.us, por lo que tuve que volver a bajarlos, convirtiendo una tarea sencilla de pocos minutos en algo que me llevó más tiempo. Por suerte ya habían versiones actualizadas para el nuevo Firefox, no así con otro par de add-ons que tenía, que también se desativaron y que quedarán congelados mientras actualizan sus versiones.
No he tenido tiempo de explorar mucho y averiguar cuáles son las nuevas ventajas, pero hay algunos cambios evidentes, unos a nivel visual y otros de seguridad y agilidad. Por ejemplo, según las noticias al respecto, bloqueará sitios que son sospechosos o reconocidos por acciones de phishing.
Junio 17, 2008
The Diving Bell and the Butterfly
El entusiasmo generalizado acerca de la película The Diving Bell and The Butterfly, me hizo crearme unas expectativas bastante altas de lo que sería esta cinta que pude ver el fin de semana en DVD. Y quizás fue eso mismo lo que me hizo que me resultara decepcionante y que prácticamente me resbalara.
Había escuchado maravillas de la fotografía, de cómo está contada la historia de Jean Dominique Bauby, editor de la revista Elle, que luego de sufrir un derrame masivo queda lúcido aunque no puede mover absolutamente ninguna parte de su cuerpo, a excepción del párpado izquierdo.
Sin embargo, lo que yo vi, fue una película algo lenta, tediosa y que terminé de ver por disciplina, menos con entusiasmo, sin ninguna curiosidad ni mucho menos enternecimiento, cosa rara en mí que soy tan corazón de pollo y que soy buena a llorar con historias tristes.
Hay que reconocerle una cosa: la idea de contar gran parte de la historia desde el interior del personaje central, tratando de hacer sentir al espectador que es él quien está viendo a través de uno sólo de sus ojos, logra el cometido de transmitir la angustia del personaje, su sensación de encierro y por supuesto, resulta inevitable preguntarse qué haría uno puesto en esa circunstancia.
Junio 16, 2008
"La puesta en el sepulcro", Carlos Martínez Rivas
Cuando ya no me quieras.
Cuando ya no me quieras
y no podamos estropear nada
porque nada estará vivo y confiado.
Cuando tú te hayas ido
y yo me haya ido
y los de la música se hayan marchado
y el portón se cierre
(dentro pasan el largo fierro por la argolla
asegurando con la correa el cerrojo,
y soplan los candiles
y las mechas se quedan humeando);
diremos: "Algo se ha perdido.
No mucho. Nunca es mucho. Pero
algo esencial –un culto, un lenguaje,
un rito— está perdido".
Junio 13, 2008
Leyendo a Tolkien
Constantemente me reprocho a mí misma el no poder leer, o que no leo lo suficiente. Luego me muerdo la lengua, porque si lo pienso, la verdad es que me paso algo así como el 50% de mi tiempo leyendo. Pero las lecturas no son literarias sino trabajo, es decir, artículos, ensayos, folletos y hasta libros que debo revisar para su edición o traducción y cuya temática está bastante alejada de la literatura.
Por eso es que en los momentos libres, lo que menos hago es tomar un libro. A veces porque tengo la vista o la mente cansadas y prefiero una distracción menos “cerebral”. Otras porque tengo sueño (mañana tiene 3 semanas de un severísimo ataque de insomnio que estoy atravesando y en el que duermo como promedio 3 o 4 horas por noche, y ni siquiera corridas; no sé ni cómo funciono durante el día).
Todo eso no ha impedido que continúe con mi lentísima lectura de El señor de los anillos. Estoy a punto de terminar el segundo tomo y lamento no contar con más tiempo para dedicarme al libro, que si lo tuviera, qué ratos lo hubiera terminado todo.
Hay algo que me fascina en la narración de Tolkien y es la aparente sencillez de la redacción en contraste con la complejidad y la profundidad de lo que cuenta. No es “nada más” una historia fantástica. Es, obviamente, la lucha del bien contra el mal, el eje primordial de numerosas historias épicas y fantásticas. Pero también es una historia que subraya valores despreciados hoy en día como la amistad, la lealtad, la camaradería.
Junio 12, 2008
Estampas de la crisis
Llego un par de horas demasiado tarde al supermercado: en cada pasillo están los empleados con unas tarjetitas blancas en las manos. Son los nuevos precios de los productos. Uno de ellos busca en los estantes los precios que debe sustituir. Otro barajea las tarjetitas blancas, como si fueran naipes, para repartírselas a un par de empleados.
Sé que, de nuevo, no me alcanzará la plata que llevo, que debo estudiar bien los precios de los productos, sopesar lo que necesito con urgencia y lo que puede esperar para un hipotético “otro día”, para un hipotético “cuando tenga plata lo compro”.
Películas sobre el fin del mundo: escenas de gente protestando, cargando pancartas, inundando las calles de las ciudades.
El noticiero en la vida real: escenas de gente protestando, cargando pancartas, inundando las calles de las ciudades.
En diversos países del mundo, los transportistas, los pescadores, los taxistas, los conductores de autobuses protestan por el alto precio de los combustibles. Exigen que el gobierno haga "algo".
Los peces están de vacaciones: En algunos países (España, Bélgica), los peces tienen un respiro. Hace una semana que los pescadores no salen al mar.
Imagino a los peces, nadando felices, tranquilos. Por fin el océano libre de humanos asesinos.
Junio 10, 2008
La portada del libro
Les comparto hoy la portada del libro que ya está en la recta final de producción en Uruk Editores.
La ilustración de la portada es un detalle de un cuadrito al óleo que pinté hace bastantes años. A mí me hubiera encantado algo de Remedios Varo (y por ese motivo fue que me pasé algún fin de semana reciente examinando varios de sus cuadros), pero estaba el detalle de los derechos de autor. Pensaba que algo de la Varo era lo ideal, dado el simbolismo y el carácter tan onírico de sus cuadros.
La otra opción era trabajar con el cuadro de un pintor que tuviera más de 70 años de muerto (porque se supone que entonces ya los derechos de reproducción son libres). Pero el ejercicio me sirvió para confirmar que mis preferencias de pintura son, sobre todo, de inicios del siglo XX en adelante, en especial del surrealismo, y muchos de esos pintores no tienen tanto tiempo de fallecidos. De tiempos más lejanos me gustan también los impresionistas, pero no venían al caso para este libro.
De broma en broma salió la plática de mis cuadros y le envié dos al editor. Se decidió por este detalle. Lo cual está bien porque el libro, además de ser muy onírico, viene cargado de animales, algo que no fue intencional y que me di cuenta luego de reunir las historias. Un perro, un mono, cocodrilos, muchas pero muchas culebras, pájaros, lobos, una mantis, una araña, y por supuesto, un infaltable gato circulan por las 14 historias del libro.
Luego, en la foto de la solapa se coló la difunta Bonifacia. Pensé que nada más ocuparían mi cara, pero el editor decidió dejar la foto completa y ahí está la pequeña Boni, lo cual me alegró mucho. La foto me la tomó Juan José Gómez (conocido como “El Barbas”, guitarrista de La Pepa). Me estaba tomando unas fotos sentada en el pasillo de la casa de Los Planes. Y la Boni estaba muerta de la curiosidad con la cámara y el fotógrafo.
Ella, que era tan huraña que casi nadie la vio (al punto que había amigos que me insinuaban que la Boni era producto de mi imaginación y que no existía en realidad porque nadie la había visto), hizo lo impensable ante extraños: se fue acercando y acercando hasta que se echó frente a mí y se quedó viendo fijamente a la cámara. Ni que lo hubiéramos pedido. Juanjo hizo clíck, y la Boni quedó conmigo en esa foto, quizás la que más me gusta de mí misma. Y la única que tengo con la Boni. Con la Loli de hecho no tengo ninguna (habrá que enmendar eso pronto).
Para los que han preguntado, les confirmo que el libro podrá ser comprado por internet a través de la Librería Universitaria de Costa Rica.
Y es todo por el momento en referencia al libro. La próxima (espero) será la invitación a la presentación, que haremos durante la Feria del Libro acá en San José, que tendrá lugar del 21 al 29 de junio. O sea, ya prontísimo.
Junio 09, 2008
El violín
Don Plutarco es violinista y junto con su hijo Genaro y su nieto Lucio, tocan en pueblos, duermen en la calle y regresan a su comunidad. Pero en uno de esos viajes de regreso, el ejército la ha invadido; mujeres y niños huyen. El ejército busca a rebeldes. Los pobladores se esconden en la montaña.
Genaro y don Plutarco tienen contacto con los rebeldes y están preocupados por una cosa: las municiones que quedaron escondidas en la comunidad y que necesitan para una próxima acción. Así es que mientras los rebeldes organizan sus planes, don Plutarco intenta entrar a la comunidad. Los soldados lo detienen, decomisan su violín, le obligan a tocar. El capitán se fascina tanto con la música y la habilidad de Plutarco, que le pide lecciones...
La película mexicana El violín está construida con poco diálogo, con una excelente fotografía en blanco y negro y con un desarrollo que a ratos se antoja algo lento. Sin embargo, diría que esa lentitud tiene que ver con el ritmo mismo de la vida de los personajes y con su carácter, en particular con el de don Plutarco, quien sostiene la narración y que es una persona de pocas y precisas palabras.
Pese a que la historia transcurre en un lugar que asumimos es México (por los localismos del habla), no hay menciones a épocas o lugares particulares y por lo tanto, la historia adquiere un carácter de universalidad. No es difícil imaginar eventos como los descritos en la película ocurriendo en cualquier lugar de Latinoamérica donde haya habido una guerrilla, y en lo personal no me fue difícil imaginarla aconteciendo en algún rincón de Centro América durante los años 80.
Junio 05, 2008
3 X 1: tres películas en un post
El pasado fin de semana alquilé un par de películas que tenía interés por ver pero que se me pasaron cuando estuvieron en el cine. Luego de verlas, la verdad fue que me alegré no haberlas ido a ver al cine porque me parecieron decepcionantes.
La primera de ellas, La Môme o La Vie en Rose, la película basada en la vida de Edith Piaf y que le valió el Oscar como mejor actriz a Marion Cotillard. Siendo que me crié escuchando sus discos, gracias a la pasión de mi padre por su música y que me convirtió también en fan de la Piaf, pensé que me gustaría esta historia. Pero no me tocó en lo absoluto.
La película parte de los últimos años de la Piaf y hace flashbacks a la infancia y adolescencia de la cantante, mostrándonos (o intentando) las dificultades materiales y emocionales que tuvo desde niña y cómo luego es descubierta cantando en la calle, cómo se convierte en una estrella popular, pero también la devastación de su enfermedad y el dolor ante la muerte del boxeador Marcel Cerdan, uno de sus grandes amores.
No sé si fue la estructura de la película, o si a pesar de todo, el querer abarcar desde su infancia hasta su muerte fue demasiado para una vida que aunque brevísima (Édith Piaf murió con apenas 47 años) fue intensa, y cuyos diversos acontecimientos forjaron el carácter difícil y contradictorio de la artista.
En referencia a la actuación de Marion Cotillard, estuvo bien, pero más impresionante que su actuación es seguramente el maquillaje que le permitió a la misma actriz interpretar gran parte de las edades de la Piaf. Vale decir que el equipo de maquillaje también ganó el Oscar.
Junio 04, 2008
"El negro habla de los ríos", Langston Hughes
Yo he conocido ríos:
he conocido ríos tan antiguos como el mundo y más viejos que
el flujo de la sangre humana en las venas humanas.
Mi alma ha crecido profunda como los ríos.
Me bañé en el Eufrates cuando eran jóvenes los amaneceres.
Construí mi cabaña cerca del Congo, y el río arrulló mi sueño.
Miré el Nilo y levanté mis pirámides sobre él.
Escuché el canto del Mississippi cuando Abe Lincoln
bajó a Nueva Orleans, y he visto su seno
enlodado, volverse todo oro en el crepúsculo.
He conocido ríos:
ríos antiguos, oscuros.
Mi alma ha crecido profunda como los ríos
Langston Hughes
(1902-1967)
(Traducción de Francisco Morán).
Junio 03, 2008
Bo Diddley (1928-2008)
A este "maistro" daba gusto escucharlo cantar, escucharlo arrancarle lo impensable a esa guitarra cuadrada diseñada por él mismo, pero también, daba gusto verlo bailar.
Bo Diddley se convirtió, sin duda, en una de las columnas fundacionales de mucha de la música que conocemos hoy en día y su influencia ha sido vasta. Desde The Who hasta U2, de Eric Clapton a Bow Wow Wow, su particular "beat", y el sonido duro y áspero de su guitarra, seguirán dejando huella y resucitándolo en cada canción.
Mis respetos.
Junio 02, 2008
¿Hay alguien en el armario?
Y como en Jacintario nos gustan los casos insólitos, aquí les va uno: Un japonés de 57 años que vive en la ciudad de Fukuoka, comenzó a extrañarse de que su comida desaparecía de la cocina. Para averiguar lo que estaba pasando, puso una cámara oculta para monitorear lo que acontecía cuando él estaba ausente. Y cuál fue su sorpresa al ver que una mujer se paseaba por su vivienda.
La policía fue llamada para descubrir que Tatsuko Horikawa, de 58 años, se había instalado en la parte superior del armario del domicilio, donde pernoctó al parecer "por casi un año pero no todo el tiempo". La mujer había colocado una colchoneta y varias botellas de agua en la parte superior del armario, donde cabe una persona acostada. Según le dijo después a la policía, lo hizo porque no tenía otro lugar donde vivir.
La mujer fue detenida y la policía investiga si tiene más escondites en otras viviendas del vecindario.

